Sucesos
Un hombre de Mali agrede al recepcionista de la sede de un partido político al que quería afiliarse por dinero
La Policía Nacional ha detenido en el centro de Valencia a un hombre de 44 años acusado de agredir y amenazar al recepcionista de la sede de un partido político al que acudió con la intención de afiliarse para recibir algún tipo de ayuda económica.
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de la Comunitat Valenciana, el detenido, que es de origen maliense, trató de agredir a uno de los agentes que participó en su traslado, y finalmente ha sido puesto a disposición judicial acusado de los delitos de allanamiento de domicilio jurídico y amenazas graves.
Las investigaciones se iniciaron el pasado lunes por la mañana, cuando los agentes tuvieron conocimiento de que un hombre se había presentado en la sede de un partido político en Valencia con el fin de afiliarse al mismo, pensando que de esa manera conseguiría algún tipo de ayuda económica.
Tras varios minutos de diálogo con el recepcionista, este le pidió que hablase más tranquilo, ya que se encontraba alterado, momento en que al parecer le amenazó con arrancarle la cabeza.
Debido al jaleo, uno de los responsables del partido salió y le pidió que se calmase, con la advertencia de que si no lo hacía llamaría a la policía.
En ese momento, el detenido se abalanzó sobre él, le cogió del cuello con una mano y con la otra comenzó a zarandearle, siendo auxiliado por otro compañero.
Mientras los trabajadores del partido le acompañaban a la puerta para que abandonase la sede, el sospechoso les gritaba que iba a volver al día siguiente a por el dinero, diciendo que «no había cárcel que le parase», según las mismas fuentes.
Como consecuencia de las investigaciones, los agentes averiguaron la identidad del sospechoso, que fue localizado esa misma tarde en las inmediaciones de su domicilio y fue detenido como presunto autor de los delitos de allanamiento de domicilio jurídico y amenazas graves.
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
