Sucesos
Una marroquí mata a su novio, lo desmiembra y lo sirve como comida tradicional
Una mujer de nacionalidad marroquí ha sido detenida y acusada de haber matado a su pareja, haber descuartizado su cadáver y haberlo cocinado y servido en un plato tradicional de Emiratos Árabes Unidos (EAU), según medios locales.
El periódico en lengua inglesa «The National» informó de que la Fiscalía de la ciudad de Al Ain, en el emirato de Abu Dabi, ha acusado a la mujer, cuya identidad y edad no han sido reveladas, al igual que las de la víctima, también de nacionalidad marroquí.
Según el diario, los dos mantenían una relación desde hace siete años y ella lo asesinó después de que este le revelara su intención de casarse con otra mujer, algo que en el islam está permitido.
La presunta asesina habría admitido haber cometido el crimen, después de que fuera descubierta por el hermano de la víctima, el cual acudió a la Policía de Al Ain para denunciar su desaparición.
El hermano del difunto encontró supuestamente un diente en la batidora de la mujer y los análisis de ADN revelaron que pertenecía a la víctima.
Precisamente, la mujer habría confesado que usó una batidora para moler los restos de su pareja y luego los cocinó para preparar un plato conocido con el nombre de «machboos», compuesto de carne y arroz, y lo ofreció a un grupo de trabajadores paquistaníes que residían cerca de su vivienda.
Las fuentes policiales citadas por «The National» no revelaron cómo fue asesinado el hombre pero confirmaron que su cadáver fue cocinado y servido en forma de «machboos».
El crimen habría tenido lugar hace unos tres meses, pero no ha salido a la luz hasta ahora y las investigaciones siguen abiertas y la acusada será llevada ante un tribunal emiratí.
La mujer confesó que lo hizo por «venganza», después de haber mantenido económicamente a su novio durante siete años, aunque en un primer momento negó estar detrás de su muerte y dijo a su hermano que lo había echado del hogar que compartían y que desconocía su paradero.
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.

Carlos
07/07/2019 at 13:55
Otra feminista radical; y tan radical…
Carlos
21/11/2018 at 16:34
Otra feminista radical; y tan radical…