No hay día que no nos lleguen informaciones desde Canarias sobre la actitud de los inmigrantes, cuya violencia ha ido in crescendo en las últimas semanas, tal y como se pueden ver en las siguientes imágenes de los destrozos en los hoteles, o de la última pelea registrada este miércoles.
El martes se producía una auténtica batalla campal en Porto Bello, uno de los complejos hoteleros de Mogán, al sur de Gran Canaria, donde se alojan unos 150 migrantes.
Las imágenes hablan por sí solas: electrodomésticos destrozados, ventanas, muebles… Por no hablar de las agresiones, que se producen con frecuencia, tal y como se pueden juzgar por las fotografías que nos han hecho llegar y que muestran también restos de sangre.
Hasta los propios educadores se tuvieron que esconder por miedo a ser agredidos por el enorme tumulto que se formó, y que ha acabado con la detención de cuatro de los inmigrantes alojados.
Al parecer, todos eran de nacionalidad marroquí, y entre ellos hay uno mayor de edad, pese a que en el complejo solamente se aceptan a menores.
Los apartamentos quedaron fuertemente dañados, y los vecinos afirman que no es un hecho aislado, ya que se han hecho con el control del complejo y salen y entran cuando quieren, se bañan en la piscina sin permiso, y cuando cae la noche «el alcohol les vuelve locos», comenta una habitante de Mogán, quien confiesa tener «verdadero terror a salir a la calle».
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Nueva disputa en San Fernando de Maspalomas entre extranjeros
En las últimas horas se ha hecho viral una nueva pelea, como apunta Maspalomas Ahora, en los aparcamientos frente al Centro Comercial San Fernando, junto a la Plaza del Hierro, donde ya se registró otro altercado en el que uno de los implicados recibió un fuerte golpe y quedó inconsciente.
En las imágenes se puede ver cómo tres hombres se golpean con gran virulencia hasta que uno de ellos sale precipitadamente del lugar en un coche.
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.
En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.