La Audiencia Provincial de León ha condenado a diez años de cárcel a la mujer que en 2016 simuló haber sido víctima de agresión sexual y secuestro por parte de su ex pareja, a la que incluso acusó de haberle puesto pegamento en la vagina, lo cual hizo ella misma con ayuda de un tercero, al que se le imponen una multa de 2.100 euros.
La condenada solicitó entonces el reingreso en prisión de su expareja que había sido puesto en libertad unos días antes, una pretensión que fue aceptada de inicio por el Juzgado, que envió a la cárcel al presunto agresor de manera preventiva hasta que surgieron los indicios de que había sido un montaje.
Entre los mismos, que ella había comprado varios elementos utilizados para simular el secuestro y lesiones. Incluso fue registrada por una cámara de seguridad adquiriendo una media, cuchillas, pegamento y cinta adhesiva. A ello se unió que su cómplice reconoció que la había ayudado a simular los hechos que denunció.
La condena reduce la solicitud de la Fiscalía, que reclamó once años y ocho meses de cárcel para la condenada como autora de una denuncia falsa y simulación de delito.
