Sucesos
Alentado por el Partido Demócrata, Black Lives Matter amplía su campaña terrorista hacia suburbios y pueblos rurales
A menos de 80 días de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, las protestas y la violencia de la izquierda radicalizada no cesan.
Alentados por el Partido Demócrata desde la política e incentivadas por los grandes medios de comunicación, las violentas manifestaciones en las calles se adueñan de las grandes ciudades, y los violentos miembros de Black Lives Matter amenazan con terminar con la tranquilidad de los suburbios y condados rurales del país.
El pasado sábado, los habitantes de un tranquilo vecindario en Hugo, un pequeño pueblo ubicado en el Estado de Minnesota, fueron los primeros en experimentar en carne propia la violencia de Black Lives Matter.
La protesta estaba dirigida al jefe del Sindicato de Policía de Minnesota, Bob Kroll, una reconocida personalidad local y acérrimo defensor de la gestión del presidente Donald Trump. Kroll, que vive junto a su familia en Hugo, fue recibido violentamente por manifestantes frente a su casa, convocados por Josh Thompson, un candidato a concejal por la ciudad de St. Paul y aliado político del gobernador del Estado, el demócrata de izquierda Tim Walz.
En el vídeo se puede observar cómo los manifestantes golpean con palos figuras inflables de Kroll y de su esposa, amedrentan a los vecinos y niños del vecindario y amenazan con prender fuego todo el pueblo.
Afortunadamente, efectivos de la Policía llegaron al barrio para custodiar la casa de Kroll y las de sus vecinos. Pero el caso de Kroll no es aislado. Actitudes y amenazas como estas demarcan el próximo objetivo de las protestas de Black Lives Matter: tras destruir las ciudades, atemorizar a los suburbios.
La semana anterior al caso de Kroll, miembros de Black Lives Matter y del grupo terrorista doméstico Antifa intentaron ingresar en los suburbios del Estado de Colorado, más precisamente en la ciudad de Fort Collins, pero fueron recibidos y echados a golpes por un grupo auto-convocado de veteranos de la policía.
Mientras tanto, las grandes ciudades siguen sumidas en el caos.
La ciudad de Portland, en el Estado de Oregon, se ha convertido en el epicentro de las operaciones de Antifa. Hace más de 80 días que el grupo terrorista tomó las calles de la ciudad y la violencia se recrudece noche tras noche.
El pasado lunes 17 de agosto, terroristas de Antifa y miembros de Black Lives Matter golpearon a un joven blanco en la calle, dejándolo inconsciente y al borde de la muerte.
Este miércoles 19 de agosto, también en Portland, terroristas intentaron incendiar un edificio estatal, y saquearon comercios de toda la ciudad.
Pese a los cientos de arrestos que lleva a cabo la Policía cada noche, los terroristas anarquistas se manejan con total impunidad, gracias a la dirigencia demócrata de la ciudad. Esto es debido a que el recientemente electo Fiscal General de Portland, Mike Schmidt, se niega a imputar y procesar a todos los terroristas que cometen crímenes y delitos.
Otra ciudad que está siendo arrasada por la violencia de Antifa y Black Lives Matter es Seattle, en el Estado de Washington. Pese a que en la ciudad fue desmantelada el CHAZ/CHOP (el barrio tomado por los terroristas para crear su propia «zona autónoma» anarco-comunista), los saqueos y los conflictos continúan.
El domingo 16 de agosto por la noche, un grupo de policías fue atacado y 3 resultaron heridos. Los oficiales fueron atacados con botellas, piedras y explosivos por parte de los anarquistas, mientras intentaban detener los saqueos a comercios de la ciudad.
La situación es tan crítica en Seattle que la jefe de Policía de la ciudad, Carmen Best, cansada del maltrato por parte de la dirigencia demócrata de la ciudad y de la constante violencia de los anarquistas, renunció a su puesto la pasada semana.
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
