El tétanos de Begoña Villacís
No puedo evitarlo. Le veo una sonrisa sardónica –facies o cara de terror con sonrisa, exactamente- la propia que sucede y se dibujaba en los rostros cuando la muerte de los que se herían con un clavo oxidado y en aquellos tiempos no disponían de la antitetánica -que derivó en antibritánica cuando se le perdió … Leer más