Sucesos
Canarias. Cuatro inmigrantes marroquíes violan a una mujer que les ofreció ayuda ¿Ella se lo buscó?
[A]lgunos medios ocultan la nacionalidad de los agresores marroquíes y la actitud solidaria de la víctima. Otra cosa sería racismo.
RTVE: Informativo ‘La tarde en 24 horas’, conexión con la reportera que se encuentra en Canarias. La periodista cuenta que hay cuatro migrantes detenidos por la presunta agresión sexual el pasado viernes a una mujer de 36 años que reside en la isla de Gran Canaria desde hace tiempo con su familia. Hasta ahí la introducción de la noticia.
La reportera continúa incidiendo en que, según el relato de la joven, esta paseaba por un parque cuando vio a cuatro jóvenes migrantes y se acercó -en un gesto de buena voluntad- a preguntarles si necesitaban algo. Posteriormente -insiste la corresponsal- según la versión de la chica es agredida por los cuatro individuos.
Sorprende la cronología de los hechos, la narración que hace la periodista sobre lo que presuntamente ocurrió. El hecho de que se destaque que la joven fue a ofrecer su ayuda y que, posteriormente, fue presuntamente agredida sexualmente por los cuatro jóvenes. Esto no es lo habitual, dado el prurito políticamente correcto de no incurrir en racismo.
Por cierto, como El Mundo, El periódico y Ok diario añaden que los cuatro son de origen magrebí, que estaban expulsados del hotel en el que se les alojado de forma gratuita tras llegar en patera, y que uno de ellos tiene antecedentes, por haber cometido presuntamente hechos similares a los que sucedieron el pasado viernes.
Sin embargo, la labor de otros medios no ha sido tan acertada: ¿una visión de un hecho -como es una presunta agresión sexual- en la que se pretende, de alguna manera, proteger a los verdugos y poner en un segundo lugar a la víctima, que encima, se ofreció a ayudarles?
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
