Sucesos
Denuncia a un lotero por no darle un cupón, que dice que reservó por Whatsapp y que salió premiado
Un amigo de Francisco Javier Pérez, el cuponero de Moguer (Huelva) que este martes repartió en este pueblo 30 millones de euros del Sorteo Especial de Navidad de la ONCE al vender los 75 billetes de la serie completa del 01850, agraciado con el primer premio, lo ha denunciado por presunta apropiación indebida.
Concretamente esta persona, que suele jugar partidos de fútbol con el cuponero, ha interpuesto una denuncia ante la Policía Nacional, porque considera que se ha quedado con un décimo que le había comprometido, según han informado fuentes familiares.
Al parecer, Pérez ofreció a través del grupo de Whastapp que tienen unos amigos que suelen jugar al fútbol, décimos de este número, indicándole el denunciante al cuponero por comunicación privada que quería uno de ellos y confirmándole éste con un «ok» que lo tendría.
Esta persona ha adjuntado estas conversaciones a la denuncia, en la que además se precisa que después de que el número haya resultado premiado ha intentado varias veces contactar con el cuponero sin éxito.
«No le coge el teléfono», han señalado desde la familia, añadiendo, además, que se ha puesto en contacto con la ONCE para contar lo sucedido y pedir a esa entidad que bloquee el cobro del premio hasta que no se resuelva la denuncia.
Francisco Javier Pérez es vendedor de la ONCE desde hace tres años y medio y repartió la fortuna en su punto de venta ubicado en la calle Pedro Alonso Niño, a las puertas de una sucursal bancaria, en pleno centro de Moguer.
Precisamente, él ha sido uno de los 75 afortunados que ha ganado 400.000 euros.
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Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
