Internacional
Diputados franceses proponen cobrar a los detenidos para pagar su encarcelamiento
Pidan a los detenidos que se metan la mano en el bolsillo para pagar su encarcelamiento. Es una propuesta de varios diputados de Francia, que se ha presentado esta semana basándose en que el número de plazas en las prisiones es insuficiente en Francia y que la construcción de las cárceles es costosa, según informa Le Figaro.
Marine Le Pen y Nicolas Dupont-Aignan sugieren que los prisioneros contribuyan a pagar parte de la factura. El objetivo es «reducir el costo de administrar las prisiones y, al mismo tiempo, empoderar y reintegrar a los reclusos a través del trabajo».
«Sabiendo que un prisionero cuesta en promedio 100 euros al día, uno podría imaginar una participación del 20 por ciento», indica el texto registrado el miércoles a la presidencia de la Asamblea Nacional. Eso es un poco más de 600 euros al mes. Para justificar esta medida, los diputados toman el ejemplo de un ciudadano que ha sido tratado en un centro de salud y que «tiene que pagar una tarifa de hospital establecida en 2018 a 20 euros por día». «¿Es normal que los pacientes que no han elegido su estado sean penalizados, mientras que los reclusos que han optado por transgredir la ley no lo sean?», se preguntan.
Conscientes de que una gran parte de los presos no tienen trabajo, proponen restablecer la obligación de trabajar en prisión, suprimida por una ley de 1987. «En la expectativa» de restaurar este principio, proponen tres soluciones: «El gravamen sobre la propiedad del detenido», el recurso a su familia cuando es menor de edad o, finalmente, «la posibilidad de trabajar en prisión».
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.

Ramiro
07/07/2019 at 14:15
Me parece lógico y justo. Al fin y al cabo, están VIVIENDO GRATIS, Y A PENSIÓN COMPLETA.
En España tenemos miles de presos cobrado subsidios por desempleo, ayudas sociales o pensiones por jubilación, que van integras a su cuenta bancaria, y de las que disfrutan sus familiares, SIN APORTAR NI UN CÉNTIMO DE EURO AL FISCO.
A título informativo, cada preso nos cuesta a los españoles DOS MIL EUROS MENSUALES, entre alojamiento, vigilancia, funcionarios, etc.
Ramiro
06/10/2018 at 13:16
Me parece lógico y justo. Al fin y al cabo, están VIVIENDO GRATIS, Y A PENSIÓN COMPLETA.
En España tenemos miles de presos cobrado subsidios por desempleo, ayudas sociales o pensiones por jubilación, que van integras a su cuenta bancaria, y de las que disfrutan sus familiares, SIN APORTAR NI UN CÉNTIMO DE EURO AL FISCO.
A título informativo, cada preso nos cuesta a los españoles DOS MIL EUROS MENSUALES, entre alojamiento, vigilancia, funcionarios, etc.