Internacional
El despido de la actriz Gina Carano expone a Disney como adherente de la agenda de la izquierda
[sc name=»li1″ ]Según detalla un informe sobre el reciente despido de la actriz Gina Carano del elenco de la serie ‘The Mandalorian’ de Disney por comentarios sobre la división política en EE. UU., se ha dado a conocer que la compañía está comprometida con la agenda izquierdista.
En una publicación de la revista The Hollywood Reporter, Juda Engelmayer, consultor de relaciones públicas de crisis, afirmó que cualquier cosa que ofenda a la izquierda política es un problema y que sus clientes se esfuerzan porque sus publicaciones en las redes sociales no generen indignación entre las opiniones de izquierda.
“No sé lo que la gente de Disney cree o no cree personalmente con respecto a la política, pero como entidad corporativa, quieren mantenerse lo más libre de problemas posible. Y cualquier cosa que pueda ofender a la izquierda es un problema”, dijo Engelmayer.
El consultor de relaciones públicas de crisis asegura que sus clientes promueven de manera activa las opiniones de izquierda. “Tengo clientes que están haciendo un esfuerzo extraordinario para publicar lo que la izquierda social quiere ver”, señala.
De acuerdo con el informe, no sólo Disney está comprometido con las ideas de izquierda sino que además busca eliminar la responsabilidad de los productores ejecutivos de The Mandalorian, Jon Favreau y Dave Filoni en el despido de Carano.
“La decisión de desterrar a Carano del reino de Disney fue más allá del creador de Mandalorian, Jon Favreau, y fue tomada por los ejecutivos de Lucasfilm”, indica The Hollywood Reporter.
Por su parte, Carano dijo que quería enviar “un mensaje directo de esperanza a todos los que viven con el temor de ser cancelados por la mafia totalitaria. Acabo de comenzar a usar mi voz y espero que inspire a hacer lo mismo”.
La actriz reveló a la experiodista del New York Times, Bari Weiss, que se había enterado de su despido de la serie una vez que el rumor comenzó a circular a través de las redes sociales, lo que quiere decir que Favreau y Filoni tampoco se tomaron el tiempo de comunicar la decisión formalmente.
“Me enteré a través de las redes sociales, como todos los demás, que me habían despedido”, indicó Carano.
De acuerdo con la revista, la actriz había sido puesta en advertencia repetidamente por quienes estaba rodeada sobre su comportamiento en las redes sociales.
Según Daily Wire, en la entrevista con Weiss, la actriz también dijo haberse sentido algo confundida cuando ciertas personas aseguraron que sus comentarios eran antisemitas. “¿Debería quitarlo o dejarlo arriba? Sigo sin saber la respuesta a esa pregunta, porque quitarla solo hace que la mafia te ataque más”, dijo Carano.
Entre los usuarios de las redes sociales que se sumaron en torno a la polémica, también llamó la atención una imagen compartida por Carano en diciembre donde se veían varios ancianos sentados alrededor de una mesa de monopolio que representaba el poder sobre diferentes industrias en todo el mundo.
La imagen así mismo causó curiosidad en Weiss, quien expresó que a primera vista, esa imagen parecía una representación visual de los ‘Protocolos de los Ancianos de Sión’”.
“Cuando en una imagen hay ancianos, dinero, un globo terráqueo y una reunión secreta, mi mente grita ‘¡judíos!’ Pero parece que, para mucha gente, realmente no es así, tal vez porque no hay símbolos explícitamente judíos”, agregó la periodista.
Al respecto, Carano acotó: “Para mí, la imagen fue una declaración de que la gente necesita estar unida y levantarse, dejar de ser tan manipulada por los poderes que creen que saben lo que es mejor para ti y jugar con nuestras vidas”, dijo la actriz, indicando que siente respeto por la comunidad judía.
Mientras tanto, una fuente de Lucasfilm afirmó que no espera que el rol del personaje Cara Dune, papel que interpretó Carano, sea replanteado, asegurando que ella no formó parte de la presentación del 10 de diciembre y que tampoco estaba comprometida en las negociaciones para futuros trabajos.
César Múnera
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
