Internacional
El incendiario discurso del prestigioso abogado Lin Wood donde denuncia pedofilia entre famosos políticos y millonarios
El prestigioso abogado estadounidense, Lin Wood, se dirigió a los asistentes a la Conferencia Salud y Libertad realizada en la ciudad de Tulsa, Oklahoma, y tras aludir a los temas ya tratados no dudó en acusar de pedofilia a numerosas personalidades mundiales.
Asimismo, invitó a su expectante auditorio a investigar por su propia cuenta sobre el enigmático grupo de élite conocido como Illuminati y sobre el tráfico sexual de niños, de los cuales desaparecen cientos de miles cada año en Estados Unidos.
“Haz tu investigación estudia sobre adrenochrome, edúcate, saca tus propias conclusiones no las mías no las de “Q” sea quien sea a “Q”no le guste el tráfico sexual de niños, a “Q” no le gustan los illuminati, a“Q” no le guste el culto satánico, haz tus deberes”, afirmó mientras simbolizaba esa letra con su brazo, ante el clamor de sus oyentes, de acuerdo con el video público en YouTube del 18 de abril.
Poco después nombró a la élite de Hollywood, a la Casa de Windsor, que es la Casa Real del Reino Unido encabezada por la Reina Isabel II, a Bill Gates, al Vaticano, a los Clintons, a los Obama, a los Biden, a los Bush, solicitando que les enviaran a ellos el video de su alocución.
“Envíalo a esa gente porque están involucrados en el tráfico sexual de niños”, explicó, aludiendo también a que no les tenía miedo.
“Envíenla a los malditos illuminati, déjenlos escuchar la verdad y lo que sea que me hagan no les temo para nada”, enfatizó Wood. En previsión de que el video sea pronto eliminado de la plataforma de YouTube, el siguiente es el publicado el Rumble.
Y agregó: “Es hora de decir la verdad a América. Vivimos en una época en la que es difícil saber qué es real y qué es falso, quién está muerto y quién está vivo, quién nos está utilizando por dinero o quién nos está utilizando para el trabajo de Dios”.
Además mencionó al Papa Francisco: “Pero cuando lo envíes al Papa no le pidas que lo pague porque no creo que tenga mucho dinero en estos días”.
También dijo: “Vas a ser despertado a este hecho de que así como Dios es real el diablo es real y los hijos del diablo van a ser expuestos, y cada mentira será revelada, están matando a nuestros hijos, envienlos [a los pedófilos] a la cárcel pónganlos frente a un pelotón de fusilamiento”.
Por otro lado, cada vez es mayor el escándalo que involucra a grandes personalidades como las mencionadas por Wood a la pedofilia.
Finalmente, Wood fue ovacionado por la multitud de los 4.500 asistentes al evento. La conferencia de dos días fue organizada por el Rhema Bible College.
También participaron como oradores el asesor de seguridad nacional del expresidente Donald Trump, el general Michael Flynn, la abogada y exasesora de Trump, Sidney Powell, y el CEO de MyPillow, Mike Lindell, entre otros.
Tan solo por tomar como referencia el tristemente célebre caso del multimillonario Jeffrey Epstein, quien murió en oscuras circunstancias en la cárcel de Nueva York, mientras esperaba el juicio por pedofilia, en 2019.
Epstein solía viajar con frecuencia a una isla de su propiedad en el Caribe, y entre sus visitantes aparecen nombres como los del expresidente Bill Clinton, quien viajó al menos 26 veces.
Asimismo, Bill Gates, el príncipe Andrés, de Reino Unido, el CEO y asociado de Barclays desde 2015, Jes Staley y muchos otros.
Los invitados viajaban en el avión privado de Epstein -apodado el “Lolita Exprés” según algunas de las víctimas, que aseguraban que en su interior los viajeros abusaban sexualmente de ellas.
José Hermosa
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
