Internacional
El plan de Polonia para alcanzar la soberanía energética frente a las imposiciones climáticas de Bruselas
SE PREVÉ QUE LA PRIMERA CENTRAL NUCLEAR ENTRE EN FUNCIONAMIENTO EN 2033.
El gasoducto Nord Stream 2 que conecta Rusia y Alemania despierta mucho interés en los debates entre políticos y entre expertos. Pero pocos saben que no es el único tubo para el transporte de gas natural que está en construcción en el fondo del mar Báltico.
También se cuenta con el gasoducto Baltic Pipe, que conectará la costa del país centroeuropeo, vía Dinamarca, con los yacimientos de gas natural en las aguas territoriales de Noruega. A finales del 2021 se construyó la última parte submarina del proyecto, los trabajos restantes son la construcción de las estaciones de bombeo y las pruebas de transporte del gas natural. El arranque del gasoducto, de 275 km y la capacidad de 10 mil millones de metros cúbicos, está previsto para finales de este año… y cubrirá la mitad de la demanda actual de Polonia de gas natural.
Además, Baltic Pipe permitirá al Gobierno polaco renunciar a la renovación del contrato a largo plazo con la empresa rusa Gazprom. El resto de gas natural que necesita el país lo importa de Qatar y EEUU vía terminal GNL de Świnoujście o lo extrae en su propio territorio.
Por eso Polonia no acepta la visión alemana de la transformación energética basada en gas natural como único combustible de transición. Junto con Francia y otros países centroeuropeos, el gobierno de Varsovia postula incluir la energía nuclear en la taxonomía de la UE, es decir, que Bruselas permita el financiamiento de la construcción de centrales nucleares con fondos europeos. Por el momento, este punto de vista prevalece en la batalla… y la etiqueta verde para la energía nuclear ha despertado la furia de los críticos: Austria, Alemania y… el Gobierno de Pedro Sánchez.
La erradicación de la energía nuclear: un crimen contra el clima
Sin razón, dicen los expertos. «La erradicación de la energía nuclear sería una crimen contra el clima», alerta Jakub Wiech. El analista de Energetyka24.com afirma que sin desarrollo de esta fuente de energía Europa no podrá lograr sus propósitos climáticos. «Francia, donde 70% de la energía se genera de las plantas nucleares, es un ejemplo de la descarbonización efectiva», afirma el analista.
En Polonia, por el momento, no hay preocupación social significativa sobre la seguridad de las tecnologías nucleares. Los polacos se dan cuenta de que actualmente el riesgo de errores que ocurrieron en Chernóbil, por el descuido característico de la Unión Soviética, es mínimo. Además, Polonia no tiene seísmos parecidos a los que provocaron una catástrofe nuclear en Fukushima (Japón).
El Gobierno polaco quiere construir la primera central nuclear -que se espera que entre en funcionamiento en 2033- y las principales empresas industriales (petrolera Orlen y minera KGHM) planifican crear pequeños reactores que cubran sus propias necesidades. Hoy, alrededor de 70% de la energía en el país se produce de carbón. «Polonia no es culpable de su estado actual del sistema energético, porque lo heredó de la inefectiva economía comunista», explica el primer ministro Mateusz Morawiecki. Desde la victoria electoral de Ley y Justicia en 2015 la capacidad de producción de la energía de fuentes sostenibles creció más de un 50%.
Sin embargo, Polonia no puede apostar solamente a fuentes de energía sostenibles. Los paneles fotovoltaicos en su zona climática sirven únicamente entre abril y octubre, mientras las centrales eólicas se caracterizan por una producción poco previsible. Los científicos todavía no han inventado ni comercializado tecnologías eficaces del almacenamiento de este tipo de energías. En estas condiciones ningún gobierno responsable puede hacer el sistema energético del país dependiente de fuentes variables e incontrolables.
Se trata de la calefacción de las casas u hospitales con -10°C e industrias sensibles a los apagones. Los ideólogos ecologistas de Bruselas parecen no tomar en cuenta la seguridad energética de los países miembros. Tampoco sacan conclusiones de la crisis energética actual que radicalmente aumentó los precios de la luz y de la calefacción en toda Europa. Sus causas son evidentes: las decisiones políticas que adelantaron el desarrollo tecnológico al mismo tiempo pararon la inversión en la producción de la energía convencional e hicieron a la Unión Europea dependiente del gas natural suministrado por un proveedor principal.
En España, el Gobierno de Pedro Sánchez parece no aprender la lección de lo que está pasando en los mercados de la energía. En Polonia, el Gobierno subraya la necesidad de la soberanía y la seguridad energética de los países de la UE, imposible de alcanzar sin la energía nuclear.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
