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Sociedad

INFORME COMPLETO. El PSOE: Un partido históricamente CRIMINAL

Redacción

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Fusilamiento de la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en el Cerro de los Ángeles durante la Guerra Civil Española.

¿Querían memoria histórica? Pues doble taza: repasamos el pasado criminal del PSOE y el arrepentimiento de algunos.

El 19 de octubre de 1934 finalizó el golpe de estado socialista en Asturias. Duró exactamente 14 días, por lo que hemos podido ver su inicio en la Carta de hace dos semanas. ¿Cómo fue su final?

 

El gobierno de Alejandro Lerroux no cedió un ápice frente a la intentona revolucionaria, que consideró como el inicio de una guerra civil. José María Gil-Robles, presidente y líder de la CEDA, no confiaba en el jefe del Estado Mayor Central del Ejército, General Carlos Masquelet, por lo que solicitó a Lerroux que recurriera a otros jefes militares para sofocar la rebelión. El ministro de la Guerra, Diego Hidalgo, eligió a los generales Manuel Goded y Francisco Franco para llevar a cabo las operaciones de defensa de la legalidad republicana desde Madrid.

 

La primera medida fue traer tropas de la Legión y de los Regulares destinadas en África, por tratarse de militares profesionales fogueados en la lucha contra las tribus rifeñas y, por tanto, de eficacia superior.

La segunda fue desplegar las tropas republicanas desde cuatro frentes. El primero en activarse (el propio día 5) fue el frente sur, que vio a las tropas gubernativas entrar a través del Puerto de Pajares al mando de los generales Carlos Bosch primero y Amado Balmes después. El segundo (día 7) fue el frente norte, al desembarcar en Gijón legionarios y regulares comandados por el teniente coronel Juan Yagüe. El tercero fue el frente oeste, compuesto por tropas provenientes de Galicia, comandadas por el General Eduardo López Ochoa. El cuarto fue el frente del este, abierto con la llegada de una columna procedente de Bilbao al mando del teniente coronel José Solchaga.

El frente sur de los alzados estaba compuesto por 3.000 mineros y obreros del metal que debían haber marchado contra Oviedo, pero hubieron de cubrir el frente sur por incomparecencia de los mineros de León. Lograron detener a las tropas oficiales hasta el día 10, cuando éstas lograron avanzar hacia Mieres. En el frente norte, las tropas rebeldes aguantaron hasta el mismo día 10 en el que las tropas de Yagüe marcharon sobre Oviedo.

Las tropas leales del frente del oeste ocuparon rápidamente la fábrica de armas de Trubia. Las procedentes del este fueron detenidas por blindados cerca de Oviedo, ya casi cercada. Al conocer el Comité Revolucionario Provincial el estado de los combates((Unido al fracaso del movimiento revolucionario en el resto de España, incluida Cataluña.)), ordenó la retirada de la capital y huyó, como sabemos. Bajo un nuevo Comité, los combates continuaron durante los dos días siguientes. Finalmente, el día 13 de octubre, Oviedo fue totalmente ocupada por las tropas gubernamentales. Los insurrectos se retiraron a las cuencas mineras. Allí se constituyó el tercer Comité Revolucionario Provincial, bajo Belarmino Tomás (( Belarmino Tomás Álvarez fue un sindicalista y político socialista. Así se dirigía a los facciosos al final de la intentona de 1934: “¡Camaradas! ¡Soldados rojos! …. Pero hemos sido derrotados solo por un tiempo. Todo lo que podemos decir es que, en el resto de las provincias de España, los trabajadores no han sabido cumplir con su deber y no nos han ayudado … Todo cuanto podemos hacer es concertar la paz. Pero esto no significa que abandonemos la lucha de clases. Nuestra rendición de hoy no será más que un alto en el camino, que nos servirá para corregir nuestros errores y para prepararnos para la próxima batalla, que habrá de terminar en la victoria final de los explotados”.)). El día 15, los insurrectos perdieron Mieres y pidieron negociar la rendición con el General López Ochoa, al frente de las operaciones del Ejército. Los términos del acuerdo fueron aceptados con alguna renuencia por las asambleas de mineros; algunos escondieron las armas y otros huyeron al monte. La rendición del último reducto subversivo tuvo lugar el 18 de octubre (( El mismo día de la rendición (18 octubre 1934) el Comité Provincial Revolucionario de Asturias se despedía de los trabajadores con estas palabras anunciadoras de un segundo acto: “El 5 del mes en curso comenzó la insurrección gloriosa del proletariado contra la burguesía; después de probada la capacidad revolucionaria de las masas obreras para los objetivos de Gobierno, ofreciendo ataque y defensa ponderadas, estimamos necesaria una tregua en la lucha, deponiendo las armas en evitación de mayores males. (…) Esta retirada nuestra la consideramos honrosa por inevitable. (…) Es un alto en el camino, un paréntesis, un descanso reparador después de tanto surmenage. Nosotros, camaradas, os recordamos esta frase histórica: Al proletariado se le puede derrotar; pero jamás vencer. ¡Todos al trabajo y a continuar luchando por el triunfo!” (J. Arrarás, Historia de la segunda república española, Madrid 1969, II, pp. 640, 641).)) y el 19, todo había terminado.

Las consecuencias de la sangrienta intentona contra la República fueron extraordinariamente leves para los alzados con significación política. El 16 de febrero de 1935 se celebró un Consejo de Guerra contra dos diputados socialistas implicados, Teodomiro Menéndez y Ramón González Peña (( El coro socialista internacional alzó la voz, sobre todo en Francia.)), 17 miembros de los Comités Revolucionarios y dos sujetos más. Hubo sentencias de muerte para todos ellos, pero el presidente del gobierno, Niceto Alcalá Zamora, presionado por Lerroux, las conmutó, salvo dos ((Ninguno de ellos tenía significación política alguna.)): las del sargento Vázquez ((Autor de la voladura de un transporte de Guardia Civil, con 32 asesinados.)) y la de Jesús Argüelles (( Responsable del ametrallamiento de 8 personas en las calles de Oviedo.)). Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto ((Indalecio Prieto se declaró culpable de lo ocurrido, pero en una conferencia pronunciada en el Círculo Cultural “Pablo Iglesias” de México, DF, el 1 de mayo de 1942.))  se libraron, el primero mintiendo en su enjuiciamiento ((De lo que se ufanaba en su libro “Mis recuerdos. Cartas a un amigo”)) y el segundo, huyendo a Francia.

La Revolución de Asturias forma parte de las referencias históricas más relevantes del Siglo XX español. La inmensa mayoría de los historiadores entiende que se trató del primer intento socialista de implantar violentamente la dictadura del proletariado en España. Muchos de ellos afirman que la guerra del 34 y la del 36 son el mismo proceso revolucionario: la guerra civil empezó en 1934 y se reanudó en 1936.

Según Gregorio Marañón, la sublevación de Asturias en octubre de 1934 fue un intento en toda regla de ejecución del plan comunista de conquistar España ((Gregorio Marañón, Obras completas, Tomo IV, Madrid, 1968, página 378).)). Para Claudio Sánchez-Albornoz fue el final de la II República: «La revolución de octubre – lo he dicho y lo he escrito muchas veces – acabó con la República. Ella y la vehementia cordis que Plinio atribuía ya a los españoles» (( Claudio Sánchez-Albornoz, Mi testamento histórico-político, Editorial Planeta, Barcelona 1975, pág. 44.))Para Gerald Brennan, la Revolución de Asturias fue la primera batalla de la Guerra Civil.((“En el 34, las izquierdas (PSOE, ERC y anarquistas) se alzaron contra un gobierno legítimo de la República, bajo la justificación de un peligro fascista inexistente; y en el 36 la derecha se rebeló contra un gobierno que desató la revolución al repartir las armas entre las masas de los sindicatos y partidos de izquierdas”.))

Las valoraciones del levantamiento corren parejas a los arrepentimientos por el criminal error cometidoEl político republicano liberal Salvador de Madariaga afirmó: ”El alzamiento de 1934 es imperdonable. La decisión presidencial de llamar al poder a la CEDA era inatacable, inevitable y hasta debida desde hacía ya tiempo”. ((“El argumento de que José María Gil-Robles intentaba destruir la Constitución para instaurar el fascismo era a la vez hipócrita y falso. Hipócrita, porque todo el mundo sabía que los socialistas de Largo Caballero estaban arrastrando a los demás a una rebelión contra la Constitución de 1931 sin consideración alguna para lo que se proponía o no Gil-Robles; y, por otra parte, a la vista está que el presidente Companys y la Generalitat entera violaron también la Constitución. ¿Con qué fe vamos a aceptar como heroicos defensores de la República de 1931, contra sus enemigos más o menos ilusorios de la derecha, a aquellos que para defenderla la destruían?…. “España. Ensayo de historia contemporánea”. Espasa-Calpe, Madrid, 1979, pág. 362”.)) En opinión de Julián Marías,((Julián Marías fue un filósofo y ensayista español. Doctor en Filosofía por la Universidad de Madrid, conferenciante en muchos países europeos y americanos y profesor en distintas universidades de Estados Unidos. Fue miembro de la Real Academia Española y senador por designación real. Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades.)) la Revolución de Octubre fue desastrosa y sirvió para acabar con la República: «La República murió entonces. Fue la negación de la democracia, el no aceptar el resultado de unas elecciones limpísimas.» ((Diario La Nueva España, 6 junio 1996, pág. 54.)) Juan Negrín criticó acerbamente el estallido de 1934 ((Según testimonio de Mariano Ansó, diputado socialista y amigo de Negrín, éste afirmó: “Nunca cometeré una deserción, y menos frente al enemigo; pero mi opinión era y es contraria a la absurda y nefasta revolución asturiana, justamente derrotada por la ley republicana. Entonces cumplí con mi doloroso deber, cargando, con una parte de responsabilidad que nunca contraje”. (Yo fui ministro de Negrín, Editorial Planeta, Barcelona, 1976, página 151).)). Manuel Portela Valladares ((Presidente de gobierno de la II República. “La Revolución no fue, pues, consecuencia de la crisis política, sino que estaba preparada de antes; y por lo tanto aquellas notas que amenazaban con ella sirvieron de pretexto o de santo y seña para lanzarla. Y no podía ser de otra manera porque sin aquella preparación no se concebiría, de la noche a la mañana, el movimiento revolucionario”. Manuel Portela Valladares, «Memorias». Alianza Editorial, Madrid 1988, página 138).)) lo denunció. Hasta José Maldonado, presidente de la República en el exilio, lo consideró un error ((«Si en España había una democracia no era legítimo que se preparara una subversión y es un error frente a una República democrática preparar una revolución social, que desde el principio está condenada al fracaso» (Diario La Voz de Asturias, 5 octubre 1984, pág. 30.))).

No sólo fue un error cuyas consecuencias históricas ya conocemos. Fue un crimen. Un crimen diseñado, preparado, organizado y perpetrado por el Partido Socialista Obrero Español.

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La noticia de esta semana es del pasado mes de julio de 2021: pero no es perecedera, sino que está de plena actualidad. Por eso me puedo permitir traerla hoy. Es una pieza irrebatible, tal y como lo veo. ¿Qué viene a decir? Básicamente, que el Banco Central Europeo (BCE) no es una entidad independiente. Que está falseando e incumpliendo su carta fundacional ((“La naturaleza de este organismo (el BCE) queda absolutamente desdibujada y al servicio de la élite de poder en la UE”.)) (nada de esto es de ahora, ciertamente). Que hace políticas seguidistas de las establecidas por la Reserva Federal. Que no piensa desconectar al tejido empresarial de la respiración asistida. Que no piensa abandonar a los Estados que siguen (( El español, en concreto, cada vez más. El BCE se asegura la capacidad de seguir manteniendo los programas de compra de activos y la capacidad de no tener que subir los tipos de interés”.)) necesitando árnica para sus políticas descabelladas y socialdemócratas (valga la redundancia) de gasto público, comprando sus bonos sin mirar.

Y lo más curioso es que Alemania ha cedido. Desde la hiperinflación ((Recuérdese: la hiperinflación de 1921/1923 en Alemania estuvo causada por el enorme gasto militar asociado a la I Guerra Mundial y a las políticas de la Paz de Versalles, impulsadas y mantenidas por Francia)) de la República de Weimar no lo había hecho (nacionalsocialismo aparte) por el terror que se había adueñado de su subconsciente en relación con los procesos inflacionistas (( “Cuando imprimes dinero por encima de la demanda de moneda, tal y como está ocurriendo a ambos lados del Atlántico, la inflación es una cuestión de tiempo”.)). Pues hasta ese pilar fundamental del BCE y del Deutsche Bundesbank ha caído.

Las consecuencias serán terribles.

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El avance tecnológico de esta semana suena a fantasía. Hasta utiliza un lenguaje de ciencia ficción: “Cristales de tiempo”. Es un texto sorprendente, lindando con lo apasionante.

Sus eventuales efectos no serán para mañana, como pueden ser los del allanamiento del Banco Central Europeo a los intereses de las élites globalistas que dominan la Unión Europea que acaban de ver ((Como rezan las redes (Twitter) del Centro Diego de Covarrubias, “la Unión Europea está siendo dominada por unas élites ideológicas globalistas liberticidas, que pretenden la sustitución de la soberanía de las democracias representativas nacionales por una burocracia imperativa global”)). La formulación teórica data de 2012 ((La realizó Frank Wilczek, Premio Nobel de Física)). Ponía en cuestión el segundo principio de la termodinámica y atentaba igualmente contra el primero, el principio de conservación de la energía.
La lectura del artículo requiere paciencia y orden. Pero vale cada segundo que utilicen en ello.

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La frase (varias) de hoy es Indalecio Prieto Tuero, dirigente del PSOE. En una conferencia pronunciada en México reconocía su culpa por la participación en ese crimen.

«Me declaro culpable ante mi conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera, de mi participación en aquel movimiento revolucionario. Lo declaro, como culpa, como pecado, no como gloria. Estoy exento de responsabilidad en la génesis de aquel movimiento, pero la tengo plena en su preparación y desarrollo. Por mandato de la minoría socialista, hube yo de anunciarlo sin rebozo desde mi escaño del Parlamento. Por indicaciones, hube de trazar en el Teatro Pardiñas, el 3 de febrero de 1934, en una conferencia que organizó la Juventud Socialista, lo que creí que debía ser el programa del movimiento» ((Indalecio Prieto, Discursos en América. Confesiones y rectificaciones. Editorial Planeta, Barcelona 1991, páginas 112 y 113).))

 

 

 

Centro Diego de Covarrubias

 

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España

La confesión carnal del Cardenal: la pornografía pastoral como doctrina oficial

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Si la función de la Iglesia es salvar almas, el Prefecto de la Doctrina de la Fe parece más interesado en el terrenal y, específicamente, en el instinto más primitivo del ser humano. Víctor Manuel Fernández, alias «Tucho», ha transformado el episcopado en un circo de autocomplacencia, donde la explicitud sexual y la arrogancia política eclipsan la serenidad necesaria para velar por el depósito de la fe[6].

No es que la Iglesia necesite un clero de estatuas, pero tampoco necesita un cardenal que actúe como un pionero de la pornografía pastoral. «Tucho» ha demostrado, a lo largo de su carrera, una incapacidad patológica para guardar el pudor, tanto en sus escritos como en su comportamiento público, convirtiendo las sacristías en el «Sálvame» de la alta jerarquía, donde se discuten sus salidas de tono con el mismo asombro que se analizan las telenovelas[6]. Su llegada al Dicasterio para la Doctrina de la Fe no trajo la limpia que se esperaba, sino más bien la confirmación de una decadencia intelectual y moral que amenaza con envenenar la enseñanza de la Iglesia[2].

El libro del orgasmo y la mística: una confusión intelectual desde 1998

La raíz del problema de «Tucho» no es reciente; es una enfermedad crónica que venía gestándose desde hacidas décadas. En 1998, apenas doce años después de su ordenación sacerdotal en 1986, el futuro cardenal publicó un libro titulado «La pasión mística: Espiritualidad y sensualidad» en la editorial católica Dabar[9]. En este texto, Fernández vinculaba la pasión erótica con la pasión mística de una manera que, aunque podría ser poética en un laico, resulta inadecuada y escandalosa para un sacerdote que debe hablar de la virginidad y el espíritu[9]. Se trata de un intento de justificar el apetito carnal bajo el manto de la espiritualidad, una confusión conceptual que revela un pensamiento débil y un deseo de buscar notoriedad a través de lo «provocante» en lugar de lo profundo.

Este afán por lo sexual explícito no quedó en esa primera obra. Siempre ha existido la preocupación de que, bajo su liderazgo, la pureza de la fe se convierta en un juego de palabras sobre el cuerpo. Sus escritos han ahondado en la presencia de Dios en el «orgasmo de la pareja» como un anticipo del cielo[4][7]. Esta visión, si bien es una interpretación posible del misticismo, se vuelve ridícula cuando la persona que la profesa no muestra la misma contención en otros aspectos de su vida pública. La explicitud con la que describe el «beso» y el «orgasmo» en sus libros ha sido constante, desatando escándalos recurrentes que, lejos de desvanecerse, han ido en aumento[3].

Lo más alarmante no es tanto el contenido en sí, sino la falta de autocensura. Un simple examen de conciencia habría mostrado que hablar de los placeres carnales con tal crudeza no encaja con la sobriedad que requiere el magisterio. Al publicar textos donde el acto sexual es protagonista, «Tucho» se ha convertido en un espejo de la confusión moderna que ve la fe no como una disciplina del espíritu, sino como otra forma de satisfacción egoísta[9]. Es como si creyera que la santidad se logra a través de la fama más que a través del sacrificio; y en su obsesión por la fama, ha convertido sus escritos en un panfleto de su propio apetito, forzando a los fieles a aceptar su visión mundanal de la religión.

El expediente oculto y la pornografía renaciente

La historia de «Tucho» es una serie de episodios que, si se contaran con la precisión que merecen, revelarían que su comportamiento ha sido siempre un problema conocido. En 2009, antes de ser nombrado por Bergoglio, el propio DDF ya tenía un «expediente con preocupaciones» sobre sus escritos, lo que llevó a una investigación preventiva[3]. Esto demuestra que no se trata de rumores, sino de una realidad documentada: el cardenal ha vivido siempre en la sombra de su propia escandalosidad. Sin embargo, su ascenso al poder parece haberle dado una sensación de impunidad, llevándolo a creer que su pasado de polémica es un rasgo de distinción en lugar de una debilidad moral.

Los años no han sanado su afán explícito. Al contrario, se han descubierto nuevos textos eróticos escritos por el cardenal en 2025, demostrando que su fascinación por el contenido sexual no se ha apagado[8]. El Wanderer describe estos textos como «despectables» y «pornográficos», señalando que el «afán pornográfico de Tucho no se detuvo en los dos libros conocidos» por todos[8]. Es una imagen perturbadora: el prefecto de la Fe, el guardián de la doctrina, dedicando su tiempo a redactar pasajes que, en esencia, son tan vulgares como los de cualquier revista de entretenimiento de baja calidad, pero con la arrogancia de imponerlos como parte del debate teológico.

Este comportamiento ha generado una atmósfera de asco y confusión en la Iglesia. La gente espera del clero guías espirituales, no lectores de erotica. Cada vez que se vuelve a hablar de estos textos, se refuerza la imagen de un hombre que no puede controlar su propia carnalidad y que, en su vanidad, cree que esto es algo de lo que enorgullecerse. La resiliencia de los católicos es grande, pero su paciencia es finita. El cardenal Fernández parece haber olvidado que su cargo no es una plataforma para explorar sus fantasmas privados, sino un servicio para iluminar las tinieblas del mundo con la luz de la verdad.

«Corruptio optimi pessima». La corrupción del mejor es lo peor. «Tucho» es el ejemplo viviente de cómo un hombre de talento, pero sin alma, puede destruir la autoridad de una institución entera con sus salidas de tono y su obsesión por lo mundano. Su «Tucho» es una marca personal, pero una marca que, en este contexto, parece ser sinónimo de falta de seriedad.

El arrogante: amenazas, manipulación y el «Sálvame» de la curia

Más allá de sus libros, la verdadera naturaleza de «Tucho» se revela en su comportamiento político. Se ha convertido en el «epicentro de los ‘Sálvame’ de las sacristías» después de firmar «Fiducia supplicans», la declaración que da luz verde a bendecir a parejas homosexuales[6]. Esta medida ha generado un revuelo tal que ha recibido mensajes anónimos de amenaza con la frase «Te destruiremos» para llevarlo a la hoguera[6]. La virulencia de sus palabras y sus declaraciones a diestro y siniestro ha creado un ambiente tóxico en el que nadie se siente seguro para discrepar sin ser acusado de traición[5].

La arrogancia de Fernández es palpable. En una entrevista, se alardeó de que el documento había registrado «más de 7.000 millones de visualizaciones en internet», comparando su popularidad mediática con la de documentos doctrinales que ni siquiera recordamos el nombre[5]. Esta obsesión por las estadísticas y el éxito mediático es antitética a la humildad evangélica. Más preocupante es su actitud hacia sus críticos; los ha calificado de «traidores al juramento de obediencia al Santo Padre» y se ha mostrado «horrorizado» al leer comentarios de católicos que bendecían leyes antigay[5]. Su falta de tacto y su incapacidad para escuchar a la grey se han vuelto comunes bajo su liderazgo[3].

Llega a los 61 años curado en el arte de generar controversias, dejando «confusión y tensiones innecesarias» en la Iglesia[2]. Su estilo de comunicación, que alguna vez pudo interpretarse como sinceridad, hoy se percibe como arrogancia. En un mundo donde la diplomacia es clave, el cardenal se ha convertido en un espejo que refleja todo lo que está mal con la comunicación eclesiástica: la falta de escucha, el cierre al diálogo y el uso de la palabra para destruir más que para edificar. No pone barrera alguna para que en medio del boato vaticano le traten como «Tucho», un apodo que sugiere familiaridad excesiva, pero que en realidad esconde una falta total de respeto por la dignidad de su cargo[6].

La destrucción de la autoridad doctrinal

La función principal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe es promover y tutelar la «integridad de la doctrina católica sobre la fe y la moral»[1]. Sin embargo, bajo «Tucho», el foco se ha desviado hacia la creación de un «nuevo magisterio» basado en la sensibilidad de la época en lugar de la inmutabilidad de la verdad[7]. Se ha centrado en temas de «pastoral» y «sentido», ignorando la necesidad de proteger la fe de las amenazas actuales, como la teoría de género, para ocuparse de debates sobre la carne y la bendición de los pecadores[7]. Es un uso oportunista del poder que demuestra que su prioridad no es la salvación de las almas, sino la aprobación social y mediática.

La falta de tono académico y la irreverencia hacia la tradición se han vuelto comunes. Su camino ha sido el de la confusión, llevando a una notable «aumentada de desconfianza hacia la Santa Sede» acompañada de un «evidente deterioro de la autoridad doctrinal del dicasterio que preside»[2]. No es de extrañar que las miradas vaticanas se centren en él como el «capón» de los cardenales y obispos críticos, acusándolos de traición cuando ellos solo intentan proteger la fe[5]. La Iglesia necesita hombres que puedan hablar de la castidad con autoridad, no con la vergüenza de quien sabe que sus escritos privados son una confesión de falta de control y de doctrina.

Conclusión: La cabeza detrás del desastre

Víctor Manuel Fernández es la mano que está detrás de declaraciones como «Dignitas infinita» que ofrecen una visión renovada de la dignidad humana pero que, en la práctica, diluyen la enseñanza tradicional[7]. Su llegada al prefecto ha sido clave para que se convierta en un compendio del magisterio de Francisco, pero a costa de la claridad doctrinal. La imagen de «Tucho» se ha desgastado, y lo que queda es un hombre que debe decidir si quiere enmendarse o si prefiere seguir hundido en sus propias miserias y en su obsesión por el escándalo personal.

La historia de «Tucho» es, hasta ahora, un capítulo de una novela que se lee con frustración. Es la historia de un hombre con talento, pero sin alma. Un hombre que ha tenido acceso a los secretos más sagrados de la fe, pero que parece haberlos utilizado para satisfacer su propia vanidad y sus propios caprichos. Las escrituras de su sensualidad y las salidas de tono de su arrogancia son el testimonio de un hombre que ha perdido el norte. Y en un mundo donde los valores cristianos son cada vez más atacados, necesitamos líderes que sean escudos, no flechas que hieran a la grey. «Tucho» ha demostrado ser una flecha torcida, que no encuentra su blanco y solo hace daño a quienes la rodean. Es hora de que la Iglesia tome nota, tome el control y exija la decencia que merece su patrimonio espiritual. Hasta entonces, el nombre de Víctor Manuel Fernández seguirá siendo sinónimo de un potencial desperdiciado y de una lección dolorosa sobre la importancia de guardar el pudor y la reverencia.

Fuentes Consultadas

Fuente País Enfoque Principal
Noticias Obreras Menciona «tercer intento de escándalo» por publicaciones eróticas y la nota sobre María.
Infovaticana Análisis de la «art of generating controversies» y deterioro de autoridad del DDF.
Wanderer Menciona «expediente con preocupaciones» de 2009 y descripciones explícitas de beso y orgasmo.
ABC.es 🇪🇸 España Detalles de «La pasión mística» y descripciones gráficas de orgasmos y «Dios en el orgasmo».
Infovaticana Acusación de «traición» a críticos, «horrorizado» ante bendiciones antigay y «7.000 millones de visualizaciones».
La Razón 🇪🇸 España Referencia a «Sálvame de las sacristías», amenazas de «Te destruiremos» y virulencia.
ABC.es 🇪🇸 España Menciona la mano detrás de la condena a género, «Dios en el orgasmo» y cambio en el foco del DDF.
Wanderer Descubrimiento de nuevos textos eróticos en 2025, describiéndolos como «despectables» y «pornográficos».
Caminante Wanderer Detalles de «La pasión mística» (1998, Dabar) y referencia a «Corruptio optimi pessima».
Noticias Argentinas Ataques tras la autorización de bendiciones pastorales a parejas homosexuales.

Alerta Nacional | Opinión y Análisis

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