Internacional
Polonia afronta en la Unión Europea su tercera batalla contra el socialismo
El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, respondió con contundencia que “no se va a dejar chantajear» por la UE y aclaró que no tiene intenciones de abandonar la comunidad: “Es nuestro lugar y no nos vamos a ir de aquí”.
Polonia ha sobrevivido al socialismo en todas sus variantes. Estuvo bajo el asedio del nacionalsocialismo alemán y también del comunismo soviético. Por esta razón lucha contra ambos. Siguiendo esa línea no se dejará amedrentar por la socialdemocracia que pregona el globalismo y consigo una constante violación a la soberanía de la nación.
Luego de que Ursula von der Leyen, la presidente de la Comisión Europea, anunciara que la comunidad tiene la intención de “actuar” ante la justicia polaca por cuestionar la primacía del derecho comunitario en dicho país, el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, le respondió con contundencia que “no se va a dejar chantajear”.
“No nos quedaremos callados mientras nuestro país es atacado, también en esta sala, de manera injusta y parcializada”, dijo Morawiecki, que consideró “inaceptable” que se estén evaluando penalizaciones financieras y que, a su juicio, se emplee contra Polonia “el lenguaje de las amenazas”.
Dichas amenazas incluyen la congelación de diferentes fondos comunitarios que corresponden a Varsovia, aunque aún no se han anunciado medidas concretas.
Polonia ve al espíritu internacionalista de la Unión Europea como un peligro constante a su soberanía y sobre todo a su seguridad. Ha rechazado las políticas migratorias, especialmente a favor de naciones islámicas. El país históricamente católico es el más seguro de Europa y su gobierno sostiene que esto se debe a que no ha permitido un masivo influjo migratorio como su vecina Alemania.
Como bien destacó el eurodiputado Dominik Tarczynski, Polonia es el tercer país donde las mujeres viven en mejores condiciones. Por eso sugirió a la UE que en lugar de señalar a Polonia se preocupe por las violaciones sufridas en Suecia por parte de inmigrantes ilegales.
El funcionario aseveró que habla en nombre de la mayoría de los polacos que rechazaron siete veces las políticas «izquierdistas» de la Unión Europea. «Ustedes han perdido siete veces, la sociedad polaca los ha rechazado siete veces», exclamó.
Polonia es el país con menor desempleo en la Unión Europea, así lo demuestran las estadísticas del organismo que hoy pretende arrinconar a la nación. Por eso la delegación polaca asegura que los ataques por parte de la Unión Europea no tienen que ver con el Estado de Derecho, como alega la comunidad, sino con un activismo político en su contra.
En principio, el discurso de Morawiecki debía durar 15 minutos pero superó los 33 minutos y no permitió que lo silenciaran. La bancada del grupo conservador lo aplaudió enfáticamente, aunque también fue abucheado por sus detractores, sobre todo por su confrontación con la mesa del Parlamento.
Morawiecki fue fulminante al cuestionar el doble rasero con el cual asegura que la Unión Europea trata a los Estados miembros al no hacer exigencias equitativas. Aseguró que la ley comunitaria tiene primacía sobre la doméstica solo “en áreas concretas”, por lo que “si una institución transgrede sus competencias delegadas, un Estado miembro debe tener las herramientas para reaccionar”.
Respecto a la polémica sentencia de su Tribunal Constitucional que está siendo disputada por la Unión Europea, Morawiecki dijo que existe un “profundo malentendido” y afirmó que “el principio de la primacía de la ley europea no debe amenazar el sistema constitucional de un Estado miembro” y que Polonia “nunca aceptará instrucciones o dictados hacia los Estados miembros”.
“Nuestra Constitución no permite delegar competencias de forma que resultasen en la conclusión de que Polonia ya no es un Estado soberano”, explicó Morawiecki, quien advirtió de una “revolución sigilosa” a través de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que estaría “derivando nuevas competencias” hacia Bruselas.
“Si queremos cooperar, debemos estar de acuerdo en que existen diferencias. La Unión Europea no se va a desintegrar solo porque nuestros sistemas legales son diferentes, llevamos décadas funcionando así”, dijo.
Dada la tensión actual, ya se está hablando de un «Polexit». Tal como sucedió en el Reino Unido con el Brexit, pero el primer ministro polaco asegura que no es la intención. “Es nuestro lugar y no nos vamos a ir de aquí”. “Queremos que Europa sea fuerte y valiente”, sentenció, al tiempo que le pidió a la UE que “respete las culturas y tradiciones desde las que ha emergido”.
Mamela Fiallo.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
