Internacional
La imbecilidad climática que ataca a las mujeres activistas ha hecho saltar la alarma: «Se están esterilizando voluntariamente»
El psicólogo y profesor de la Universidad Estatal de Dakota del Norte, EE. UU., Clay Routledge, advierte que cada vez más mujeres activistas optan por la esterilización al creer en la propaganda del cambio climático que promueve el lema: “los seres humanos fueron un error”.
Routledge cita a estas mujeres que sostienen que: “El futuro no es una buena inversión”, mencionando el artículo escrito por Suzy Weiss, titulado “Primero viene el amor. Luego viene la esterilización”, de acuerdo con Newsmax del 27 de octubre.
Asimismo, el subtítulo es: “Dentro del ‘baby bust’ de Estados Unidos. Conoce a las jóvenes que nunca quieren tener hijos”, en el que alude a la fuerte disminución de la natalidad en Estados Unidos.
Para Routledge esta tendencia a esterilizarse permitiría pensar que la psicología de no ser padres es más profunda que el mero miedo al embarazo o a la paternidad. Hay fuerzas socioeconómicas, si no climáticas, y políticas detrás.
Por su parte, Weiss menciona en su artículo los temores de los jóvenes a la desigualdad social y la desmotivación que genera “un planeta con una subida catastrófica del nivel del mar”.
También describe otras tendencias en Estados Unidos: “Los millennials son la primera generación en la que la mayoría no está casada (alrededor del 56%). También son más propensos a vivir con sus propios padres, según Pew, que las generaciones anteriores en sus veinte y treinta años”.
Y agrega: “Tampoco tienen relaciones sexuales. El número de hombres jóvenes (de 18 a 30 años) que admiten no haber tenido sexo en el último año se triplicó entre 2008 y 2018”.
Igualmente, dice “Ciudades como Nueva York, a la que acuden los jóvenes estadounidenses seculares para construir su vida, cada vez tienen menos hijos. En San Francisco, hay más perros que niños”.
El mensaje sombrío que se desprende de la publicación de Weiss ha causado rechazo y críticas entre algunos de los internautas, como es el caso de la usuaria de Twitter @ReneeOlsen70.
“Este es uno de los artículos más deprimentes que he leído en años: jóvenes que eligen la esterilización porque se oponen mucho a tener hijos”, escribió Olsen y luego citó el título del artículo.
Ante uno de sus críticos Olsen respondió en otro tuit: “Es absolutamente una elección personal. Pero mi familia, tanto mi familia de origen como mi esposo y mis 5 hijos, han traído mucha alegría a mi vida. Solo mi relación con Dios me ha traído más gozo”.
Otra de las personas que difieren del punto de vista de Weiss y de las mujeres que deciden esterilizarse por temor al supuesto cambio climático, es la mujer más rica de Australia, Gina Rinehart.
Rinehart afirma que los seres humanos no causan el calentamiento global y advirtió contra la “propaganda” del cambio climático al dirigirse en un discurso a los alumnos de su antiguo colegio, St Hilda’s de Perth, Australia Occidental.
Describió a los alumnos de su colegio como “abrumados por los medios de comunicación y la propaganda” en relación con el cambio climático y les instó a “investigar los hechos”.
Y le advirtió: “Por favor, tengan mucho cuidado con la información que se difunde sobre una base emocional, o ligada al dinero, o a los egos o a los buscadores de poder”.
También recomendó al St Hilda’s que “se protegiera firmemente contra la propaganda que se entromete en la educación real y el pensamiento racional”.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
