Sucesos
Muere un británico en Magaluf al precipitarse desde un segundo piso haciendo balconing
Así son las noches en Magaluf, ahora copado por turistas británicos. Un turista británico de 20 años de edad ha fallecido en la madrugada de este viernes en esta zona turística, del municipio mallorquín de Calviá, tras haberse precipitado desde el segundo piso del hotel en el que se alojaba. Se trata del cuarto accidente —el primero mortal— ocurrido en Mallorca en apenas una semana. Los otros tres se registraron ayer, el miércoles y el viernes de la pasada semana.
Según han explicado a ABC fuentes oficiales de la Guardia Civil, el trágico suceso de hoy se ha producido en torno a las tres de la madrugada, en un establecimiento ubicado en la avenida Magaluf. Una vez que se ha tenido conocimiento de la caída, se han desplazado de inmediato hasta el lugar los servicios de emergencias, pero no han podido hacer ya nada por salvar la vida del joven.
La Policía Judicial de la Guardia Civil ha pasado a hacerse cargo de la investigación del suceso, para determinar las causas exactas de lo ocurrido. Los únicos datos seguros que se conocen hasta ahora es que la víctima se encontraba pasando unos días de vacaciones en Mallorca junto con unos amigos.
En la Playa de Palma
Cabe recordar que ayer jueves había tenido lugar otro accidente de similares características, en ese caso en la Playa de Palma. En concreto, un turista alemán de 35 años de edad resultó herido grave de madrugada, tras precipitarse desde el segundo piso del hotel en el que se alojaba.
Ese suceso tuvo lugar en la medianoche del miércoles al jueves. Fue entonces cuando agentes de la Policía Local y de la Policía Nacional recibieron el aviso de que un joven se había precipitado al vacío. De inmediato, se desplazaron hasta el lugar las asistencias sanitarias, que atendieron al herido. El turista presentaba traumatismo craneoencefálico, por lo que tras ser estabilizado fue trasladado en estado muy grave al Hospital de Son Espases de Palma.
Las primeras hipótesis apuntaban a que el turista había consumido alcohol a lo largo de toda la noche y que se había ido a acostar poco antes del accidente. En un momento dado, el hombre se despertó, salió de su habitación y entró en otra habitación del hotel, que al parecer tenía la puerta abierta. Por motivos que aún se están investigando, el turista se habría dirigido entonces hacia la terraza de dicha habitación y habría sido entonces cuando se habría precipitado al vacío.
Dos accidentados más
Además, el pasado miércoles un turista británico de 19 años de edad resultó herido leve, también en Magaluf, tras precipitarse desde una altura aproximada de unos ocho metros. El joven solo se fracturó un tobillo.
En ese caso concreto, los hechos sucedieron en torno a las dos y media de la madrugada, en la calle Punta Ballena, que es la principal zona de ocio nocturno de Magaluf. El citado turista se precipitó entonces desde el pasillo de la galería de un edificio y cayó a un patio interior. Los facultativos que atendieron al joven apreciaron una posible fractura en uno de sus tobillos, por lo que fue trasladado en ambulancia hasta el Hospital de Son Espases. La Guardia Civil se hizo cargo de la investigación del caso.
Por otra parte, como se ha indicado, el viernes de la pasada semana se produjo otro accidente en Magaluf, en el que un turista sueco de 18 años de edad resultó herido de extrema gravedad, tras precipitarse al vacío desde una altura de entre tres y cuatro metros. El joven fue trasladado en estado crítico a Son Espases.
Ese suceso ocurrió en torno a la una de la madrugada. Al parecer, el citado turista habría caído desde un muro. A consecuencia del golpe quedó inconsciente en un primer momento. Los facultativos consiguieron estabilizar inicialmente al joven, que había sufrido una parada cardiorrespiratoria. A continuación, fue conducido al citado hospital.
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
