Sociedad
Santiago Abascal, líder de Vox: “Pedro Sánchez está dispuesto a vender a su madre para mantenerse en Moncloa”
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha repasado en 13 TV algunos de los asuntos más relevantes de la actualidad política y social en nuestro país.
A pocas horas de celebrarse la Cumbre de Presidentes Autonómicos, de la que tienen que salir las medidas para intentar frenar esta sexta ola, el máximo representate de la tercera fuerza política en nuestro país ha valorado la postura del Gobierno de Pedro Sánchez respecto a este asunto: “Creo que el Gobierno ya nos ha fastidiado mucho, sobre todo en el tema de las libertades y en el plano económico. Hay cometido irregularidades que han sido reconocidas por el Constitucional. También se ha borrado y ha echado todo el peso en las comunidades. Ahora, incluso los independentistas y nacionalistas se han dado cuenta de que es necesaria un acción conjunta de todo el país para frenar el ritmo de contagios”.
Respecto a la cogobernanza, palabra tan repetida durante estos meses de gestión respecto a la pandemia, Abascal ha mostrado su firme rechazo hacia este concepto: “La cogobernanza es una palabreja que no entiende la gente. Es un eufemismo para decir que el Estado no cumple con sus responsabilidades. Hemos visto como ha producido división, por lo tanto, estamos en contra de estas palabrejas que asumen los progres”.
También se ha referido a la cuestión de poder sacar adelante una ley de pandemias, algo respecto a lo que no ha cerrado la puerta, aunque ha señalado que el foco se encuentra en estos momentos en otras prioridades: “Podría ser una fórmula, pero creo que debemos poner el acento en la recuperación económica, en las libertades. En eso hemos centrado nuestros esfuerzos y creo que ha sido una buena decisión, ya que muchos pensaban que el país se podía parar. Tenemos que aprender a convivir con este virus como se ha hecho con otros a lo largo de la historia. Los españoles han sido prudentes, mucho más que los políticos y este Gobierno, que en el primer momento decidió cerrar y poner toques de queda. Ahora es lo que quiere hacer el Gobierno separatista en Cataluña”.
Por útlimo ha comentado cuestiones relacionadas con el proceso de vacunación y la imposición de un pasaporte de vacunación: “La vacunación no es obligatoria, y, sin embargo, se toman decisiones que van en contra de la ley como el pasaporte sanitario. Creo que hay que respetar a las personas que se han vacunado y a los que no, hay que respetar la libertad de cada uno. Hemos impuesto un recurso por la aplicación del pasaporte covid en Andalucía. Opinamos que el pasaporte covid es muy peligroso, da información sobre el coronavirus y la pregunta es si da sobre otras enfermedades. Nosotros ya tenemos un pasaporte, y ese es el español”.
Dejando a un lado la pandemia, en clave política, el líder de Vox ha señalado que salen a ganar en las próximas elecciones en Castilla y León, convocadas para el mes de febrero: “Tenemos expectativas muy buenas, nos presentamos con la intención de ser determinantes, pero en realidad salimos a ganar. Creemos que Vox tiene un mensaje coherente para toda España y que tiene un gran peso en Castilla y León. Esperamos ser determinantes en el futuro de esta comunidad”.
La posición de Vox respecto a las encuestas
En cuanto a su papel en las encuestas, en las que siguen manteniendo un ritmo alcista, Abascal ha confesado no hacer mucho caso a estos estudios, señalando que prefiere escuchar a la calle y a los ciudadanos: “Yo siempre he desconfiado de las encuestas. En las últimas elecciones andaluzas, ninguna encuesta pudo prever lo que ocurrió en esta región. Veo las encuestas con tranquilidad, no obstante para mí la mejor encuesta es la calle, donde creo que el mensaje está llegando claro aunque se intente manipular”.
De cara al futuro, ante la posibilidad de que en las próximas elecciones generales la suma de PP y Vox permita formar Gobierno, Santiago Abascal defiende que las dos formaciones están abocadas a entenderse, aunque duda de la postura del Partido Popular: “Estamos abocados a entendernos, sin embargo, veo que no tiene la misma claridad el líder del otro partido. Recuerdo lo que ocurrió en la moción de censura, con aquel discurso de Casado contra Vox y particularmente contra mí. Pienso en todas las personas que querían una alternativa fuerte. Ahora escucho a Casado que quiere gobernar en una gran coalición con el PSOE o que Vox le regale sus votos. Nuestro partido no es el coche escoba de ningún otro. Vamos a luchar para ganar, y eso no es un sueño, cada día puede ser más real. Lo que no nos vamos a entender es con el Partido Socialista”.
“Nuestra disposición al acuerdo es total. Hacia planteamientos concretos de cargos es nula. Si Vox es un partido que está alrededor del 20% de los votos será un partido de Gobierno. Para nosotros no es importante el número de ministerios, lo importante es nuestras ideas. Queremos llegar al Gobierno para tumbar muchas medidas de este Ejecutivo”, ha sentenciado el líder de Vox.
El papel de Vox en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid
También ha analizado la situación en Madrid, donde son apoyo de los gobiernos del Partido Popular en la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Respecto al consistorio de la capital, Abascal ha defendido que el Gobierno de Martínez-Almeida ha protagonizado contradicciones respecto a los acuerdos de investidura: “El señor Almeida había llegado a una serie de compromisos con Vox. No podemos llegar a un nuevo acuerdo sobre Presupuestos si no cumple con los compromisos electorales. En realidad no hay una contradicción en Vox, es el Partido Popular el que tiene que ordenar sus ideas. Ahora mismo, existe insatisfacción en Vox. El problema son las contradicciones del Partido Popular. Ayuso crea aquí una oficina para defender el español, donde no está perseguida, y mientras en Galicia pasa lo contrario”.
En cuanto al Gobierno de la Puerta del Sol, Abascal ha defendido que Vox no dudó ni un solo momento en dar sus apoyos a Ayuso para frenar la entrada de los socialistas y los comunistas en el Gobierno de la Comunidad: “La señora Ayuso acaba de tener una gran victoria en Madrid. Apoyamos su investidura porque eramos conscientes del vuelco que se produjo en Madrid y teníamos claro que deberíamos actuar como freno para evitar la entrada de los comunistas en Madrid. Todavía existen leyes como las de género que siguen activas en Madrid. Con los votos que tenemos actualmente no podemos exigir mucho más, por eso animo a las personas que están preocupadas por este asunto a que voten a Vox en las próximas elecciones”.
En cuanto a Andalucía, región en la que no han apoyado los Presupuestos, el líder de Vox defiende que vienen pidiendo elecciones desde que se produjo la moción de censura en la Región de Murcia: “Comenzamos a pedir elecciones desde hace mucho tiempo, desde que surgió el asunto de Murcia. No sabíamos que podía ocurrir. El acuerdo de los Presupuestos no tiene mucho que ver con este asunto, es más por un incumplimiento de los pactos con el PP”.
Su relación con Pablo Casado
De nuevo ha vuelto a referirse a su relación con Pablo Casado, cuestión que ha respondido defendiendo que lo importante no es la trato personal con el líder de los populares, si no la voluntad de poder llegar a acuerdos: “No es importante nuestra relación, lo importante es poder llegar a acuerdos para frenar las medidas del frente popular de Sánchez con los comunistas. Tenemos la sensación que el PP quiere un relevo, pero nosotros no queremos eso. Queremos tumbar las medidas que ha impuesto Sánchez con mentiras y dar un vuelco a todas sus políticas. Ha mentido porque al final ha pactado con los independentistas y terroristas que tantas veces rechazó. Ahora es Otegi el decide las leyes y aprueba o tumba presupuestos”.
El Falcon y la incesante subida del precio de la luz
En los últimos días, Santiago Abascal se ha mostrado muy crítico con el uso del avión presidencial, el Falcon, por parte de Pedro Sánchez, algo que en esta entrevista ha vuelto a criticar, aunque ha subrayado que el líder del Ejecutivo ha cometido actos mucho más graves: “No es lo adecuado. Esos medios deben ser utilizados para actos de Estado. En un país en el que se puede viajar tan bien como España no se pueden vivir estas escenas. Pero esto es una minucia en comparación con otros actos más graves que ha protagonizado Sánchez: ha metido a los comunistas, a los partidos independentistas y a los representantes de los terroristas en el Gobierno, algo que está pasando también en países de Latinoamérica”.
Otra cuestión a tratar ha sido el precio de la energía. Ante este asunto, Abascal ha denunciado que el Gobierno se ha dedicado a imponer medidas de destrucción, y ha defendido que España debería trabajar hacia una soberanía energética: “La Francia de Macron ha decidido construir más infraestructuras nucleares y España ha decidido derribar y destruir. Esto ha provocado una gran dependencia del exterior. No tenemos energía nuclear, pero se lo compramos a nuestros vecinos. El riesgo es que hay mucho españoles que no llegan a final de mes. Pagan la luz y el gas y después tienen que comer mortadela”.
También ha denunciado las estrategias que utiliza el Gobierno para alcanzar sus objetivos, mostrando su pesar porque no asuman responsabilidades cuando cometene irregularidades: “Los sindicatos comunistas y socialistas siempre han sido instrumentos de partido a favor de la izquierda. El otro día Díaz amenazó con que si Vox llegase al Gobierno iban a incendiar las calles. El problema es muy serio, tienen un control de los sindicatos, de una gran parte de los medios de comunicación, pisan la Constitución y no pasa nada. Esto es para reflexionar, porque si esto lo hace un ciudadano cualquiera paga una multa, y cuidado si no la paga. Esto es muy grave y no tiene consecuencias políticas, aquí no dimite nadie. Por eso es importante unas elecciones para echar a los socialistas y a los comunistas del Gobierno y marcar un nuevo rumbo para España”.
La posiblidad de un adelanto electoral y su papel en un futuro Gobierno
Respecto a un posible adelanto electoral en España, el líder de Vox ha querido dejar claro que Sánchez hará incluso lo impensable para permanecer en el poder: “Soy enemigo de hacer cávalas. No lo tengo claro, lo que tengo claro es que Sánchez no tiene ningún escrúpulo y va a hacer lo que mejor le venga. Si las encuestas le apoyan puede convocar elecciones, pero si no tiene el apoyo puede que no lo haga, aunque España este en la ruina. Está dispuesto a hacer lo que sea para controlar el poder. Está dispuesto a vender incluso a su madre para mantenerse en el Ejecutivo, pactando incluso
También ha querido señalar que durante la pandemia mantuvo dos llamadas con el líder del Ejecutivo, dos conversaciones en las que se sintió engañado: “Durante la pandemia me llamó en dos ocasiones y me sentí engañado. No quise una tercera y me limité a que la única interlocución con el Gobierno fuese a través del Congreso. Lo mejor es que todos los españoles vean cuáles son nuestras conversaciones con el Gobierno”.
En cuanto su posible entrada en el Gobierno, Abascal ha dejado claro que su principal objetivo sería tumbar todas las medidas impuestas por el Gobierno de coalición: “Todas las leyes ideológicas que ha planteado la izquierda, pero en realidad tumbaríamos todas. Defenderíamos la vida desde el principio hasta el final, ofreciendo cuidados y no vendiendo muerte como hace este Gobierno.
La opinión de Abascal sobre el concepto ‘extrema derecha’
Respecto a la cuestión relacionada sobre el concepto ‘extrema derecha’, utlizado desde el Gobierno y sus socios para referirse a Vox, Abascal ha señalado que con el paso del tiempo se lo ha comenzado a tomar como un halago: “Ha llegado un momento en el que no es que me da igual, es que lo disfruto. Cuando tienes delante a este Gobierno y te lo llaman en muchas ocasiones te lo tomas como medallas. Recuerdo cuando en la moción de censura salió Iglesias y aplaudió a Casado. Prefiero que Sánchez e Iglesias me llamen fascista antes de que me aplaudan”.
Por último, el presidente de Vox ha defendido el regreso del Rey emérito a España de Emiratos Árabes Unidos, donde reside desde agosto de 2020: “No me gusta nada que el Rey Juan Carlos esté fuera de España y me gustaría que esté en España”.
España
La confesión carnal del Cardenal: la pornografía pastoral como doctrina oficial
Si la función de la Iglesia es salvar almas, el Prefecto de la Doctrina de la Fe parece más interesado en el terrenal y, específicamente, en el instinto más primitivo del ser humano. Víctor Manuel Fernández, alias «Tucho», ha transformado el episcopado en un circo de autocomplacencia, donde la explicitud sexual y la arrogancia política eclipsan la serenidad necesaria para velar por el depósito de la fe[6].
No es que la Iglesia necesite un clero de estatuas, pero tampoco necesita un cardenal que actúe como un pionero de la pornografía pastoral. «Tucho» ha demostrado, a lo largo de su carrera, una incapacidad patológica para guardar el pudor, tanto en sus escritos como en su comportamiento público, convirtiendo las sacristías en el «Sálvame» de la alta jerarquía, donde se discuten sus salidas de tono con el mismo asombro que se analizan las telenovelas[6]. Su llegada al Dicasterio para la Doctrina de la Fe no trajo la limpia que se esperaba, sino más bien la confirmación de una decadencia intelectual y moral que amenaza con envenenar la enseñanza de la Iglesia[2].
El libro del orgasmo y la mística: una confusión intelectual desde 1998
La raíz del problema de «Tucho» no es reciente; es una enfermedad crónica que venía gestándose desde hacidas décadas. En 1998, apenas doce años después de su ordenación sacerdotal en 1986, el futuro cardenal publicó un libro titulado «La pasión mística: Espiritualidad y sensualidad» en la editorial católica Dabar[9]. En este texto, Fernández vinculaba la pasión erótica con la pasión mística de una manera que, aunque podría ser poética en un laico, resulta inadecuada y escandalosa para un sacerdote que debe hablar de la virginidad y el espíritu[9]. Se trata de un intento de justificar el apetito carnal bajo el manto de la espiritualidad, una confusión conceptual que revela un pensamiento débil y un deseo de buscar notoriedad a través de lo «provocante» en lugar de lo profundo.
Este afán por lo sexual explícito no quedó en esa primera obra. Siempre ha existido la preocupación de que, bajo su liderazgo, la pureza de la fe se convierta en un juego de palabras sobre el cuerpo. Sus escritos han ahondado en la presencia de Dios en el «orgasmo de la pareja» como un anticipo del cielo[4][7]. Esta visión, si bien es una interpretación posible del misticismo, se vuelve ridícula cuando la persona que la profesa no muestra la misma contención en otros aspectos de su vida pública. La explicitud con la que describe el «beso» y el «orgasmo» en sus libros ha sido constante, desatando escándalos recurrentes que, lejos de desvanecerse, han ido en aumento[3].
Lo más alarmante no es tanto el contenido en sí, sino la falta de autocensura. Un simple examen de conciencia habría mostrado que hablar de los placeres carnales con tal crudeza no encaja con la sobriedad que requiere el magisterio. Al publicar textos donde el acto sexual es protagonista, «Tucho» se ha convertido en un espejo de la confusión moderna que ve la fe no como una disciplina del espíritu, sino como otra forma de satisfacción egoísta[9]. Es como si creyera que la santidad se logra a través de la fama más que a través del sacrificio; y en su obsesión por la fama, ha convertido sus escritos en un panfleto de su propio apetito, forzando a los fieles a aceptar su visión mundanal de la religión.
El expediente oculto y la pornografía renaciente
La historia de «Tucho» es una serie de episodios que, si se contaran con la precisión que merecen, revelarían que su comportamiento ha sido siempre un problema conocido. En 2009, antes de ser nombrado por Bergoglio, el propio DDF ya tenía un «expediente con preocupaciones» sobre sus escritos, lo que llevó a una investigación preventiva[3]. Esto demuestra que no se trata de rumores, sino de una realidad documentada: el cardenal ha vivido siempre en la sombra de su propia escandalosidad. Sin embargo, su ascenso al poder parece haberle dado una sensación de impunidad, llevándolo a creer que su pasado de polémica es un rasgo de distinción en lugar de una debilidad moral.
Los años no han sanado su afán explícito. Al contrario, se han descubierto nuevos textos eróticos escritos por el cardenal en 2025, demostrando que su fascinación por el contenido sexual no se ha apagado[8]. El Wanderer describe estos textos como «despectables» y «pornográficos», señalando que el «afán pornográfico de Tucho no se detuvo en los dos libros conocidos» por todos[8]. Es una imagen perturbadora: el prefecto de la Fe, el guardián de la doctrina, dedicando su tiempo a redactar pasajes que, en esencia, son tan vulgares como los de cualquier revista de entretenimiento de baja calidad, pero con la arrogancia de imponerlos como parte del debate teológico.
Este comportamiento ha generado una atmósfera de asco y confusión en la Iglesia. La gente espera del clero guías espirituales, no lectores de erotica. Cada vez que se vuelve a hablar de estos textos, se refuerza la imagen de un hombre que no puede controlar su propia carnalidad y que, en su vanidad, cree que esto es algo de lo que enorgullecerse. La resiliencia de los católicos es grande, pero su paciencia es finita. El cardenal Fernández parece haber olvidado que su cargo no es una plataforma para explorar sus fantasmas privados, sino un servicio para iluminar las tinieblas del mundo con la luz de la verdad.
El arrogante: amenazas, manipulación y el «Sálvame» de la curia
Más allá de sus libros, la verdadera naturaleza de «Tucho» se revela en su comportamiento político. Se ha convertido en el «epicentro de los ‘Sálvame’ de las sacristías» después de firmar «Fiducia supplicans», la declaración que da luz verde a bendecir a parejas homosexuales[6]. Esta medida ha generado un revuelo tal que ha recibido mensajes anónimos de amenaza con la frase «Te destruiremos» para llevarlo a la hoguera[6]. La virulencia de sus palabras y sus declaraciones a diestro y siniestro ha creado un ambiente tóxico en el que nadie se siente seguro para discrepar sin ser acusado de traición[5].
La arrogancia de Fernández es palpable. En una entrevista, se alardeó de que el documento había registrado «más de 7.000 millones de visualizaciones en internet», comparando su popularidad mediática con la de documentos doctrinales que ni siquiera recordamos el nombre[5]. Esta obsesión por las estadísticas y el éxito mediático es antitética a la humildad evangélica. Más preocupante es su actitud hacia sus críticos; los ha calificado de «traidores al juramento de obediencia al Santo Padre» y se ha mostrado «horrorizado» al leer comentarios de católicos que bendecían leyes antigay[5]. Su falta de tacto y su incapacidad para escuchar a la grey se han vuelto comunes bajo su liderazgo[3].
Llega a los 61 años curado en el arte de generar controversias, dejando «confusión y tensiones innecesarias» en la Iglesia[2]. Su estilo de comunicación, que alguna vez pudo interpretarse como sinceridad, hoy se percibe como arrogancia. En un mundo donde la diplomacia es clave, el cardenal se ha convertido en un espejo que refleja todo lo que está mal con la comunicación eclesiástica: la falta de escucha, el cierre al diálogo y el uso de la palabra para destruir más que para edificar. No pone barrera alguna para que en medio del boato vaticano le traten como «Tucho», un apodo que sugiere familiaridad excesiva, pero que en realidad esconde una falta total de respeto por la dignidad de su cargo[6].
La destrucción de la autoridad doctrinal
La función principal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe es promover y tutelar la «integridad de la doctrina católica sobre la fe y la moral»[1]. Sin embargo, bajo «Tucho», el foco se ha desviado hacia la creación de un «nuevo magisterio» basado en la sensibilidad de la época en lugar de la inmutabilidad de la verdad[7]. Se ha centrado en temas de «pastoral» y «sentido», ignorando la necesidad de proteger la fe de las amenazas actuales, como la teoría de género, para ocuparse de debates sobre la carne y la bendición de los pecadores[7]. Es un uso oportunista del poder que demuestra que su prioridad no es la salvación de las almas, sino la aprobación social y mediática.
La falta de tono académico y la irreverencia hacia la tradición se han vuelto comunes. Su camino ha sido el de la confusión, llevando a una notable «aumentada de desconfianza hacia la Santa Sede» acompañada de un «evidente deterioro de la autoridad doctrinal del dicasterio que preside»[2]. No es de extrañar que las miradas vaticanas se centren en él como el «capón» de los cardenales y obispos críticos, acusándolos de traición cuando ellos solo intentan proteger la fe[5]. La Iglesia necesita hombres que puedan hablar de la castidad con autoridad, no con la vergüenza de quien sabe que sus escritos privados son una confesión de falta de control y de doctrina.
Conclusión: La cabeza detrás del desastre
Víctor Manuel Fernández es la mano que está detrás de declaraciones como «Dignitas infinita» que ofrecen una visión renovada de la dignidad humana pero que, en la práctica, diluyen la enseñanza tradicional[7]. Su llegada al prefecto ha sido clave para que se convierta en un compendio del magisterio de Francisco, pero a costa de la claridad doctrinal. La imagen de «Tucho» se ha desgastado, y lo que queda es un hombre que debe decidir si quiere enmendarse o si prefiere seguir hundido en sus propias miserias y en su obsesión por el escándalo personal.
La historia de «Tucho» es, hasta ahora, un capítulo de una novela que se lee con frustración. Es la historia de un hombre con talento, pero sin alma. Un hombre que ha tenido acceso a los secretos más sagrados de la fe, pero que parece haberlos utilizado para satisfacer su propia vanidad y sus propios caprichos. Las escrituras de su sensualidad y las salidas de tono de su arrogancia son el testimonio de un hombre que ha perdido el norte. Y en un mundo donde los valores cristianos son cada vez más atacados, necesitamos líderes que sean escudos, no flechas que hieran a la grey. «Tucho» ha demostrado ser una flecha torcida, que no encuentra su blanco y solo hace daño a quienes la rodean. Es hora de que la Iglesia tome nota, tome el control y exija la decencia que merece su patrimonio espiritual. Hasta entonces, el nombre de Víctor Manuel Fernández seguirá siendo sinónimo de un potencial desperdiciado y de una lección dolorosa sobre la importancia de guardar el pudor y la reverencia.
Fuentes Consultadas
| Fuente | País | Enfoque Principal |
|---|---|---|
| Noticias Obreras | – | Menciona «tercer intento de escándalo» por publicaciones eróticas y la nota sobre María. |
| Infovaticana | – | Análisis de la «art of generating controversies» y deterioro de autoridad del DDF. |
| Wanderer | – | Menciona «expediente con preocupaciones» de 2009 y descripciones explícitas de beso y orgasmo. |
| ABC.es | 🇪🇸 España | Detalles de «La pasión mística» y descripciones gráficas de orgasmos y «Dios en el orgasmo». |
| Infovaticana | – | Acusación de «traición» a críticos, «horrorizado» ante bendiciones antigay y «7.000 millones de visualizaciones». |
| La Razón | 🇪🇸 España | Referencia a «Sálvame de las sacristías», amenazas de «Te destruiremos» y virulencia. |
| ABC.es | 🇪🇸 España | Menciona la mano detrás de la condena a género, «Dios en el orgasmo» y cambio en el foco del DDF. |
| Wanderer | – | Descubrimiento de nuevos textos eróticos en 2025, describiéndolos como «despectables» y «pornográficos». |
| Caminante Wanderer | – | Detalles de «La pasión mística» (1998, Dabar) y referencia a «Corruptio optimi pessima». |
| Noticias Argentinas | – | Ataques tras la autorización de bendiciones pastorales a parejas homosexuales. |
Alerta Nacional | Opinión y Análisis
