Opinión
Un Gobierno de desecho a la deriva. Por Jesús Salamanca Alonso
«No hay duda de que ministros y ministras han sido nombrados todos de la extracción puntual de la Escuela del bulo, el fango, la mediocridad y la hipocresía».
El desgobierno de la mafia sanchista ya es un hecho. La situación del país hace tiempo que se les fue de las manos. Hay un convencimiento generalizado de que el presidente es gafe; con él hemos salido de una catástrofe y hemos entrado en otra, pero ninguna ha sabido gestionar el Gobierno con dignidad y eficacia. Un viejo socialista de los de siempre, me decía ayer que «si montamos un circo, se escapan los leones y encogen los elefantes». Lo miren por donde lo miren, no hay forma de cogerlo en orden. ¿Y lo último? El apagón que provocaron los «fachas»: ya decían Sánchez y Óscar López que «se habían puesto de acuerdo todos los fachas para encender la luz a la vez y, claro, habían saltado los diferenciales de España». Y ahí llegamos.
Hasta hace poco, el Gobierno sanchista se ha pasado más de un año generando incertidumbre entre el funcionariado y Moncloa no ha dejado de enredar y contradecirse con MUFACE. Miles de familias han vivido un caos en un panorama de inseguridad. Por un lado, no se sabía lo que quería MUFACE y, por otro, los enredos y contradicciones de algunas aseguradoras cavaban la inestabilidad en el día a día. Y tras la firma, el panorama está resultando patético con la merma de los cuadros médicos y decenas de hospitales que salen despavoridos de esos cuadros: Madrid, Galicia, Salamanca,…
Lo curioso del tema es que era el Ministerio de Sanidad quien alimentaba la inestabilidad con la bandera del fracaso y la pancarta de su propia incompetencia: no dejó de aventar la «inviabilidad» de la mutualidad de funcionarios, pero callaba el fracaso cavernario de la Seguridad Social y de su propia gestión. Jamás una ministra había alimentado tanta inutilidad, tanta incomprensión, excesiva torpeza y nulo propósito por cambiar el curso de la situación. ¡Otra como el Galgo de Paiporta!
A veces, la reiterada incompetencia de la ministra de Sanidad –Mónica García—me hacía pensar en el mito de la Iglesia católica con la figura del «Palpati». Hubiera sido un acierto si hubiera existido una forma de medir o comprobar la inutilidad que ya ha demostrado la actual ministra; sabido es que «si volaran los incompetentes del actual Gobierno, no nos daría el sol en mucho tiempo». No hay duda de que ministros y ministras han sido nombrados todos de la extracción puntual de la Escuela del bulo, el fango, la mediocridad y la hipocresía.
Pero como no se ha podido comprobar la forma de elegir a un titular ministerial competente, pues el Gobierno nos recomienda eso de «ajo y agua» como receta habitual. Al menos la Iglesia Católica, dentro de sus leyendas y mitos, que no historia verídica, habla del «Palpati» como forma de que no se las dieran con queso, una vez más, tal y como tragaron con la «Papisa Juana» hasta que descubrieron que era una mujer. No deja de ser leyenda, sin más. Lo curioso es que la Papisa Juana adoptó el nombre de Juan Anglicus y en la jerarquía eclesiástica llegó hasta el Papado. El engaño es inseparable de la historia del hombre…y de la mujer.
Cuenta la tradición que el punto álgido llegó durante una procesión papal: la supuesta Juana dio a luz públicamente y ahí reveló su identidad. No se asusten porque hace tiempo que está descartada la veracidad de la historia; no obstante, tal anécdota ha perdurado a lo largo de los siglos. Y ahí surge la figura del «Palpati» que, si hoy hubiera existido una forma o criterio para aplicar a Pedro Sánchez, tal vez se hubiera descubierto desde el principio su falsedad permanente, su enfermedad maquiavélica, su desviación avariciosa y su desvariada ansia de poder. Pero aún no se ha descubierto el «Palpati» o forma de conocer la gran indignidad y miserias que le acompañan en su Gobierno, pasando por su media naranja y abarcando hasta su hermanísimo, su «diputero» y mano derecha, sus cercanos monclovitas, sus expertos buleros en cada ministerio y su propia mafia partidista de Ferraz encabezada por el procatalanista-golpista, Cerdán.
Volviendo a la sanidad, habría que haber aplicado a Mónica García muchas pruebas, que jamás hubiera superado. Y de haber existido una forma de «Palpati», en forma examen diferencial, ella hubiera quedado en la cuneta por su mafiosa y tendenciosa actitud contra la figura de MUFACE y su odio africano a las aseguradoras. El caso es que el ridículo hecho por esa señora ha sido descomunal, sonado y criticado en la UE, donde la inutilidad de la ministra y de Óscar ‘Paradores’ ha sonado hasta en la Comisión Europea y en la OMS, donde hemos notificado que no se cuente con ella ni para sacar chimpancés a orinar.
En lugar de intentar enmendar errores, el Ejecutivo del maquiavélico Sánchez se ha liado la manta a la cabeza y ha guerreado contra las aseguradoras a brazo partido y a calzón quitado. Además de amenazar con eliminar la exención de impuestos para los seguros de salud, intentó cercenar la libertad del funcionariado para elegir el tipo de asistencia sanitaria. El chavismo enseñó la orejita y, desde entonces, según los temas, enseña orejita, pie y verbo. Pero estamos advertidos: lo hemos visto con la deficiencia de ayudas por la DANA, el abandono a los ciudadanos con el volcán de la Palma, la represión a pescadores, agricultores y ganaderos, incluso no han faltado las «bendiciones» del Gobierno hacia grupos terroristas de la franja de Gaza, su alianza con los acólitos de ETA (ésta sí existe en su sector más radical y en el día a día, a pesar de las estupideces del presidente), las bendiciones al comunismo chino y la reiterada traición a la Unión Europea. Hasta que el Tribunal de Venecia ponga el collerón al maquiavélico y enfermo presidente.
¿A que ahora sí están convencidos de que precisamos con urgencia una forma de «Palpati» para el Gobierno y para Pedro Sánchez? Y no para que los siente en la «sedia stercoraria» (silla especial para palpar los testículos del Papa elegido) sino para detectar sus desviaciones éticas, morales, intelectuales, gubernamentales y otras viciosas como el latrocinio, la malversación, la avaricia, el tráfico de influencias o el enloquecimiento monclovita por el Falcon y Dominicana.
Y como éramos pocos, ahora nos encontramos con el Tribunal de Cuentas, que quiere fiscalizar al detalle los contratos de las «amigas» de José Luis Ábalos –hijo de «Carbonerito»– enchufadas en empresas públicas tras una propuesta de la «derechita cobarde», que no ha recibido votos en contra ni abstenciones.
En fin, tranquilos, péinense con diligencia y elegancia porque en varios Centros Penitenciarios ya esperan con impaciencia la llegada de Begoña “Pelela” Gómez, sin que falte la pancarta de notificación, al igual que existe la citada silla por donde metía la mano el «Palpati» y está expuesta en el Museo Vaticano, a pesar del mito y la leyenda confirmadas. Al tiempo.
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
