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Sucesos

Un joven de 19 años mató de un puñetazo a un inglés de 59 años con minusvalía por pedirle que lo dejara pasar

Redacción

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Keith Maden, de 59 años, murió un día después del ataque perpetrado por Jafar Ali en la puerta de un local de comida rápida en el Gran Mánchester, Reino Unido.

El hombre, que era abuelo desde hacía unos años, caminaba con dificultad. Un derrame cerebral lo había dejado parcialmente lisiado en 2016.

Antes de entrar a comprar pollo al Dixy’s Chicken de Rochdale, en el Gran Mánchester, Keith Maden apagó un cigarrillo. Entonces avanzó.

Parado en la entrada estaba Jafar Ali, de 19 años, junto con un amigo. Maden le pidió que lo dejase pasar.

Al joven no le gustó el tono. Luego diría que el otro lo insultó. «¿Por qué debería irme a la m…? ¿Por qué no te vas tú? Me quedo aquí si es lo que quiero», le respondió.

El hombre le dijo que tenía «problemas de invalidez». Eso fue suficiente para que Ali le pegara un brutal puñetazo en el rostro.

Maden cayó al suelo inconsciente y se golpeó fuertemente la cabeza. Quedó inmóvil.

«Te lo merecías», le dijo Ali, y se fue.

El abuelo no volvió a despertarse. Ingresó al hospital con rotura de cráneo y hemorragia cerebral. Murió al día siguiente.

El episodio ocurrió en septiembre del año pasado. Esta semana se difundieron varios videos del ataque en el juicio en el que Ali fue condenado a cuatro años y medio de prisión por homicidio culposo.

https://www.youtube.com/watch?v=bVfA4pt_IxI

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2 Comments

2 Comments

  1. Avatar

    Pedro

    07/07/2019 at 13:55

    ¿La vida de una persona solo vale 4 años y medio de cárcel…?

  2. Avatar

    Pedro

    04/11/2018 at 21:40

    ¿La vida de una persona solo vale 4 años y medio de cárcel…?

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Sucesos

El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano

Redacción

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El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.

Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.

Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.

Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.

Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.

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ALERTA NACIONAL