Sucesos
Un preso se corta el cuello para no salir de la cárcel por no tener adónde ir
Un recluso de la prisión provincial de Huelva recién puesto en libertad se ha cortado el cuello, resultando herido de gravedad, ante varios funcionarios de prisiones después de que estos le negaran la entrada al volver al centro penitenciario por no tener a adónde ir.
Los hechos, según han informado desde el sindicato Acaip, tuvieron lugar el domingo cuando el interno, con una dilatada trayectoria penitenciaria, se negó a abandonar el centro al considerar que se encontraba desamparado y no tenía adónde ir.
Al persistir en su actitud, tuvo que ser expulsado por su negativa a dejar la prisión y tras marcharse regresó al cabo de las horas con el ánimo de entrar de nuevo al centro penitenciario, si bien el personal penitenciario le explicó que habiendo finalizado su condena, ya no podía ser admitido en el centro.
Ante la imposibilidad de poder entrar, en su desesperación, «el ex recluso atentó contra su propia vida cortándose el cuello. Debido a la gravedad de la herida y del abundante sangrando, fue atendido con gran la diligencia por los funcionarios de prisiones de las áreas de vigilancia y sanitaria que se personaron rápidamente en el lugar», ha informado el sindicato.
Con su actuación, lograron estabilizar al exinterno hasta la llegada del 061 y su posterior traslado al hospital Juan Ramón Jiménez.
Desde Acaip Huelva se ha resaltado «la gran labor» de los trabajadores penitenciarios que posibilitaron salvar una vida y, a su vez, se ha puesto el énfasis «en la falta de personal del área de tratamiento que contribuya a que las personas que están privadas de libertad tengan un horizonte más allá de los muros y posibilite una reinserción real».
Sucesos
El estafador millonario: aparecen grafitis con el rostro de un presunto defraudador ucraniano en los muros de Port Adriano
El exclusivo enclave de Port Adriano, en Mallorca, tradicionalmente asociado al lujo, los megayates, el servicio de alto nivel y la máxima discreción, se ha visto inesperadamente situado en el centro de un escándalo internacional. En las últimas semanas, la preocupación se ha extendido entre los vecinos de la zona tras conocerse que allí se estaría ocultando Borys Konovalenko, un ciudadano ucraniano al que tribunales federales de Estados Unidos han declarado responsable en un caso relacionado con una de las mayores tramas internacionales de fraude financiero de los últimos años.
Para una comunidad como la de Mallorca, acostumbrada a un perfil de residentes muy diferente, la presencia de una persona vinculada a una investigación internacional de fraude ha causado una profunda conmoción. En los últimos días han aparecido en carreteras y muros de contención de Port Adriano varios grafitis en blanco y negro con el rostro de Konovalenko. Según el planteamiento del artículo original, mediante esta forma de protesta artistas urbanos y activistas pretenden alertar a los vecinos de que un fugitivo reclamado por la justicia internacional estaría residiendo muy cerca de sus familias.

En Estados Unidos, Konovalenko ya fue declarado responsable en un procedimiento tramitado al amparo de la ley federal RICO (Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act), diseñada para combatir el crimen organizado, las conspiraciones delictivas y las redes de extorsión. Un tribunal federal de Florida ordenó el pago de aproximadamente 225 millones de dólares en concepto de sanciones e indemnizaciones. Asimismo, se le atribuye la creación de RoFx.net, una plataforma descrita en la investigación como un esquema internacional relacionado con criptomonedas y el mercado Forex, que habría causado pérdidas de entre 57 y 75 millones de dólares a inversores de distintos países. La investigación también sostiene que la red financiera Mayon habría funcionado durante años como una estructura destinada al presunto blanqueo de capitales procedentes de operadores ilegales de juego online en Rusia mediante intermediarios financieros europeos. Según el texto original, la presencia de Konovalenko en España supone un riesgo tanto para la reputación como para la seguridad financiera del país.
Formalmente, Konovalenko se encuentra actualmente inmerso en un procedimiento de extradición a Estados Unidos, donde se enfrenta a una posible condena de larga duración. Sin embargo, los procedimientos judiciales en España suelen prolongarse durante meses e incluso años, y, según la investigación, el equipo jurídico contratado por Konovalenko está aprovechando todos los recursos y mecanismos procesales disponibles para retrasar al máximo el desenlace del caso.
Lo que más preocupa a vecinos y colectivos ciudadanos no es únicamente el historial que se le atribuye, sino su actividad actual en Mallorca. Según la información disponible, Konovalenko estaría intentando introducir el dinero presuntamente obtenido mediante fraude en el mercado español del lujo. La investigación sostiene que podría recurrir a ciudadanos españoles como testaferros o administradores nominales para reorganizar la titularidad de sus activos. De confirmarse estos extremos, cualquier persona podría verse involucrada, incluso sin ser plenamente consciente, en una presunta trama internacional de blanqueo de capitales, con las consiguientes responsabilidades penales.
Vecinos de Port Adriano reclaman a la Policía Nacional y a las autoridades judiciales una respuesta inmediata y un estricto control sobre los movimientos de Konovalenko mientras continúan los procedimientos abiertos. La aparición espontánea de grafitis en el paseo marítimo constituye, según los residentes, un claro mensaje dirigido a las autoridades: Mallorca no está dispuesta a aceptar en silencio la presencia de una persona reclamada por la justicia internacional.
