Internacional
(VIDEO EXTREMO: PRECAUCIÓN) Los zombies existen. ¿Enfermedad, droga o arma biológica?
Tenemos que empezar este artículo enviando a nuestros lectores una advertencia muy seria: Las imágenes a las que ALERTA NACIONAL ha tenido acceso van más allá de lo publicado jamás en un medio de comunicación. Hasta dónde hemos podido comprobar, y les aseguramos que lo hemos hecho, son imágenes reales tomadas por un enfermero de un puesto de socorro avanzado muy cerca de la jungla brasileña. Desde luego, NO ES una película.
La historia que ha viajado junto con las imágenes es la siguiente: se ha encontrado a un hombre, de raza blanca, de entre 30 y 50 años, vagando semidesnudo por los límites de la jungla, con lo que parecía ser una herida en lo alto de la cabeza…
¡Está vivo!
… Tras ser trasladado al centro de socorro, y tal y como muestras las imágenes, la posible herida se trata, en realidad, de un hueco de gran tamaño en el cráneo de esta persona, cuyos bordes están rodeados de podredumbre, que emite un olor espantoso, y que está lleno de gusanos y larvas que, a la vista del examen, han devorado por completo más de la mitad de la masa encefálica, o bien se alimentan de los restos de masa encefálica restantes después de que alguna acción traumática haya extraído dicha parte del cerebro, incluyendo el lóbulo frontal completo.
El hombre, de forma total, completa e inexplicable para la ciencia médica, ESTÁ VIVO, respira de forma agónica, está deshidratado y desnutrido. Sin embargo, parece estar consciente, con los ojos abiertos, y como muestran las imágenes, parpadea.
Cráneo lleno de gusanos y podredumbre
Se observa también que los globos oculares están siendo expulsados de sus cavidades por la presión interna de lo que seguramente sean larvas de gusano o pus líquido, que presiona hacia afuera. No está claro si el hombre puede ver.
El estado de este hombre presenta varias incompatibilidades con la vida y mucho más con la consciencia. Ha estado bajo examen varios días y se mantiene en la misma condición.
No se conoce tratamiento ni enfermedad, ni accidente alguno que pueda explicar ni las lesiones, ni que el paciente siga con vida.
Tras estos testimonios, y tras el visionado de las imágenes, no podemos por más que preguntarnos si este pobre desgraciado se contagió de algún parásito en medio de la selva que le devoró el cerebro -y por medio de algo desconocido le mantiene con vida- o se trata de algún nuevo tipo de arma para atacar a la población sin matarla pero obligando a dedicarle enormes recursos para mantenerla con vida, pues nadie podría en conciencia dejar morir a algo así, pese a que tenemos nuestras nudas de que lo que estamos viendo en las imágenes… sea aún un ser humano con alma inmortal.
Decidan ustedes.
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Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
