Connect with us

Internacional

«Vulpes Vulpes» o la conversión de Nancy Pelosi en su auténtico «alter ego»: acusa a los provida de ser unos vendidos contrarios a la democracia

Redacción

Published

on

SE ATREVE A DECIR QUE LE DA «MUCHA PENA COMO CATÓLICA»

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, acusó a los provida de poner su oposición al aborto por encima de los principios de la democracia en una reciente aparición en el podcast de la ex senadora Hillary Clinton. Y además ha tenido la desvergüenza de decir que ello le da «mucha pena como católica»

 «Creo que Donald Trump es presidente por la cuestión del derecho de la mujer a elegir (ndr:abortar)», dijo Pelosi en el episodio del 18 de enero del podcast «You and Me Both with Hillary Clinton», culpando a los votantes provida de impulsar a Trump a la presidencia.

«Si tomas en cuenta la avaricia de los que quieren sus recortes de impuestos, eso supone probablemente un pequeño número [de votantes]», dijo Pelosi. A la inversa, «si tomas en cuenta el tema del aborto, y muchas de estas personas son muy buenas personas; es sólo su punto de vista, pero estaban dispuestas a vender toda la democracia por esa cuestión».

Pelosi dijo que ese apoyo a Trump por parte de los votantes religiosos pro-vida es una cuestión que «me da mucha pena como católica.»

Pelosi dijo que cuando Trump en 2016 elaboró una lista de jueces que nombraría como presidente, equivalía a un «silbido de perro para los evangélicos, para los católicos y para todos los demás: una mujer no tendrá derecho a elegir (ndr: abortar

Clinton replicó que una de las «terribles ironías» de la posición provida era el descenso de la tasa de abortos bajo los presidentes demócratas. La ex senadora dijo que «con una anticoncepción y educación adecuadas y una conversación sin estigmas, las cifras pueden seguir bajando».

«Así que, lo que es realmente increíblemente triste es cómo aquellos que, en mi opinión y experiencia, no ven este tema como una prioridad, han utilizado las preguntas legítimas, las preocupaciones, y sí, la comprensión de la fe, para obtener y utilizar el poder», dijo Clinton.

Pelosi dijo que quienes «rechazan la interrupción del embarazo (ndr: el aborto)» deberían «amar la anticoncepción», y afirmó que quienes se oponen a esto son hipócritas, ya que ellos mismos no tienen familias numerosas.

«Muchas de estas personas, por supuesto, no tienen 13 hijos», dijo Pelosi. «Y como alguien que tuvo cinco hijos casi exactamente en seis años, les dije a mis colegas, cuando tengan cinco hijos en seis años, vengan a hablar conmigo como católica».

Si bien Clinton tiene razón en que la tasa de abortos disminuyó en los años 90, no mencionó que en Estados Unidos las tasas de aborto alcanzaron su punto máximo a principios de los 80 y han ido disminuyendo regularmente desde entonces, independientemente del partido político que haya ocupado la presidencia.

En 2011, la tasa de aborto en Estados Unidos estaba por debajo de la del año 1973, el año en que Roe v. Wade introdujo el aborto legal en Estados Unidos.

Y aunque tanto Clinton como Pelosi atribuyeron al uso de anticonceptivos el descenso de la tasa de abortos, el Instituto Guttmacher descubrió que las tasas de aborto en Estados Unidos comenzaron un descenso más pronunciado a partir de 2008, mucho antes de que se promulgara el mandato anticonceptivo del Obamacare.

Una católica rebelde contra Cristo y su Iglesia

Cabe recordar que Nancy Pelosi es seglar de la archidiócesis de San Francisco. Y ha mantenido enfrentamientos públicos tanto con el actual arzobispo, Mons. Salvatore Cordileone (que ayer la respondió), como con el anterior.

El enfrentamiento entre la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU y la Iglesia llegó incluso a Roma. El 18 de febrero del 2009 fue recibida por el Papa Benedicto XVI. El pontífice alemán no perdió la ocasión de dejarle las cosas bien claras, tal y como indicaba el comunicado de prensa de la Santa Sede tras dicha audiencia:

«Después de la audiencia general de hoy, el Santo Padre se encontró brevemente con Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y su séquito.

Su Santidad aprovechó la ocasión para explicar que la ley moral natural y la constante enseñanza de la Iglesia sobre la dignidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural imponen a todos los católicos, y especialmente a los legisladores, a los juristas y a los responsables del bien común de la sociedad, quienes deben cooperar con todos los hombres y las mujeres de buena voluntad para promover un ordenamiento jurídico justo que proteja la vida humana en todas las etapas de su desarrollo». (VIS, 18-02-09)

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Internacional

Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia

Redacción

Published

on

La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.

Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.

La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.

Una marcha para que Louis sea “el último”

La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.

Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.

 

La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos

La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.

La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.

Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia

Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.

Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.

“Creen que son intocables”

La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.

El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.

Un crimen que golpea el debate político francés

La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.

La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.

 

Continue Reading
ALERTA NACIONAL