Connect with us

Internacional

… Y al final, hemos llegado a esto. Correrá la sangre. Canadá: un padre fue arrestado por oponerse a que su hija menor de edad sea tratada con testosterona para cambiar de género

Avatar

Published

on

Después de presentar un amparo ante la justicia tratando de evitar que su hija de 14 años reciba un cambio de género, un juez ordenó su arresto por «violencia familiar psicológica». El indignante caso revela una oscura realidad en Canadá.

Un ciudadano de la provincia de British Columbia en Canadá, fue encarcelado el pasado martes 16 por expresarse públicamente en contra del tratamiento hormonal que su ex esposa le impuso a su hija menor de edad.

Robert Hoogland había presentado un amparo ante la justicia tratando de que se frene lo que en Canadá se conoce como «tratamiento de afirmación de género«, argumentando que esto provocaría daños permanentes sobre la salud de su hija y que él no daba su consentimiento como padre para que esto ocurra.

La justicia progresista canadiense rechazó su pedido y le informó que su consentimiento no era «relevante» para dicho tratamiento. El juez de turno le advirtió que si salía públicamente a expresar su rechazo al tratamiento, sería acusado de “violencia familiar” y encarcelado, que es lo que terminó ocurriendo.

Por su parte, la ex esposa de Hoogland, principal promotora del tratamiento hormonal de su hija, tiene el amparo del sistema médico y judicial canadiense.

En la escuela de la niña se les enseña a muy temprana edad sobre teoría de género, con material que es parte del programa SOGI 123, que se implementa en las provincias de British Columbia y Alberta, y busca lograr que «los niños puedan ser conscientes de que su género puede ser distinto a su sexo«.

«Todos tienen una orientación sexual y aparte una identidad de género«, lee el título del programa. «SOGI 1 2 3 ayuda a los educadores a hacer que las escuelas sean inclusivas y seguras para los estudiantes de todas las orientaciones sexuales e identidades de género«.

Hoogland protestó públicamente contra el "abuso infantil" que se le estaba impartiendo a su hija. Esto habría llevado a su arresto.

Hoogland protestó públicamente contra el «abuso infantil» que se le estaba impartiendo a su hija. Esto habría llevado a su arresto.

 

A lo largo de la escuela primaria la niña presentaba problemas de conducta, y las autoridades escolares le dijeron a los padres que dichas dificultades «probablemente» se debían a una «disforia de género«.

Según denunció el padre, el colegio tomó cartas en el asunto sin su consentimiento. Por ejemplo, en el último año de sus estudios primarios, el clásico anuario que reciben los alumnos al terminar dicho ciclo se refería a ella con un nombre de varón, siendo un consejero escolar el que cambió su nombre sin informar a los padres.

La escuela asegura que tomó esta decisión luego de recibir consejo del psicólogo e ideólogo de género Wallace Wong.

A su vez, él fue quien le aconsejó a la niña y a la madre empezar el tratamiento con testosterona, y la derivó al departamento de endocrinología de un hospital cercano. A raíz de esto Hoogland presentó su objeción ante la corte, que terminó con su arresto.

«Tenía una niña perfectamente sana hace un año, y esa niña perfectamente sana ha sido alterada y destruida sin ningún motivo justificado«, dijo Hoogland en una entrevista para el diario The Federalist, y se refirió a esto como “abuso infantil patrocinado por el Estado”.

«Nunca podrá volver a ser una niña con el cuerpo sano que debería haber tenido. Ella siempre tendrá una voz más grave. Siempre tendrá que afeitarse debido al vello facial. No podrá tener hijos…«, se lamentó el padre. Y agregó que a veces quiere «gritar para que otros padres y personas intervengan, entiendan lo que está pasando en este país«.

Hoogland mostrando una foto de su hija antes del cambio de género al medio The Federalist, antes de ir preso.

Hoogland mostrando una foto de su hija antes del cambio de género al medio The Federalist, antes de ir preso.

Su abogado trabaja arduamente para lograr su pronta liberación apelando a que la detención es ilegal, debido a que Hoogland fue arrestado sin conocimiento de un inminente juicio, lo cual es una violación a la Carta Canadiense de Derechos y Libertades.

Este conflicto revela una oscura realidad en Canadá, donde las ideas progresistas han desenvuelto en una dictadura de lo políticamente correcto, donde no existe la libertad de expresión ni la opción de estar en desacuerdo con la ideología imperante.

Además quedó en evidencia que el Estado canadiense le quita todas las garantías, los derechos y la patria potestad a los padres, para educar y velar por la salud de sus propios hijos.

Una vez más se puede ver la persecución ideológica que se está desencadenando poco a poco en muchos países del “primer mundo”, apoyado y patrocinado por el andamiaje de la ideología de género que está tomando cada vez más poder en los distintos gobiernos del mundo.

Este hecho se suma a una larga lista de censuras, juicios políticos, multas, arrestos y leyes que buscan acallar todas las voces disidentes a los designios de género. Probablemente se verán más hechos como este en los próximos tiempos.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Internacional

Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia

Redacción

Published

on

La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.

Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.

La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.

Una marcha para que Louis sea “el último”

La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.

Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.

 

La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos

La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.

La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.

Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia

Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.

Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.

“Creen que son intocables”

La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.

El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.

Un crimen que golpea el debate político francés

La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.

La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.

 

Continue Reading
ALERTA NACIONAL