El misterio de si Wali ha sobrevivido -o no- se ha resuelto. El más mediático francotirador, quien se unió a las fuerzas de resistencia ucranianas, ha querido responder él mismo a la pregunta ¿Dónde está Wali? Y lo ha hecho con una foto dentro de una piscina llena de pelotas de colores, burlándose de las fake news provenientes de Rusia. Desde Moscú -y con la ayuda de sus bots en todos los idiomas- se había asegurado que el temido sniper canadiense había muerto a los 20 minutos de entrar en combate. En Mariupol se había incluso precisado. Pero no. Wali ha escrito, tras seis días de táctico silencio: «Estoy vivo…».

«Como prueba, aquí estoy en la posición de un super francotirador táctico, un comando guerrero de las fuerzas especiales, en un parque de bolas». Empuña un fusil de metacrilato y sonríe a la cámara. «Los rumores de que morí en combate han sido completamente ridículos. La verdad es que hemos ganado terreno al enemigo además de causarle pérdidas. Lamentablemente nosotros también perdimos camaradas, muertos y heridos».
Se burla de mensajes como el de Walter Martínez (602 mil seguidores en Twitter), de quienes han caído en la trampa y han llegado a escribir: «El francotirador Wali según sus colegas de occidente como el mejor ‘del mundo’, y que amenazó a Rusia habría sido eliminado pocas horas después de estar luchando en Ucrania Se especula que fue por artillería en combate; o ‘cazado’ por francotiradores o Fuerzas Especiales».
Wali ha añadido, en una publicación dirigida a sus seguidores, una comunidad bautizada como La Antorcha y la Espada (La Torche et l’Épée – The Torch and Sword): «Los rusos tienen miedo de una pelea cerrada. Prefieren bombardear, una y otra vez, destruir casas, como matones frustrados». Pero no solo esta publicación confirma que continúa vivo. También se ha comunicado por videoconferencia con La Presse, un periódico canadiense, a quien ha dicho irónicamente: «Fui el último en enterarme de que estaba muerto».