Internacional
¿Dónde están los animalistas? Fauci financió experimentos con monos inyectándoles hormonas femeninas intentando replicar a transgéneros humanos
En otros de los polémicos experimentos financiados por el director del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID), Anthony Fauci, se inyectaron hormonas femeninas a monos para estudiar los efectos en su sistema inmunitario, informó esta institución.
Al menos 205.562 dólares fueron otorgados a un centro de investigación médico, orientado a la investigación en ciencias biomédicas básicas, el Scripps Research Institute el mes pasado, reveló The Washington Free Beacon del 10 de enero.
Aparentemente, el objetivo es determinar las razones por las que las mujeres transexuales tienen altas tasas de VIH.
Fauci ha sido duramente criticado porque a lo largo de los más de 36 años al frente del (NIAID) “ha supervisado la experimentación desenfrenada con animales”, de acuerdo con el autor Patrick Hauf.
Quien agrega: “En noviembre se reveló que el NIAID financió un estudio en el que se infectó a beagles con larvas de gusanos del corazón y se les aplicó la eutanasia tras los experimentos”.
Y sigue describiendo: “Como parte de otro estudio, los investigadores infectaron a los beagles con bacterias mutadas procedentes de garrapatas”.
Adicionalmente, cada año, el departamento compra un promedio de 500 monos Rhesus procedentes de una isla de Carolina del Sur alquilada por Charles River Laboratories, a los que se les concede un contrato de 27,5 millones de dólares con el NIAID.
Por su parte, la neurocientífica de la organización por los derechos de los animales Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA, por la sigla en inglés), Dra. Katherine Roe, critica fuertemente la tortura de estos animales.
“Es simplemente mala ciencia sugerir que dosificar a los monos con medicación feminizante los convierte en buenos sustitutos de los humanos”, declaró Roe.
Y agregó: “Este estudio no ayudará a prevenir o tratar el VIH y no ayudará a las mujeres transgénero”.
Asimismo, considera que el dinero empleado en estos experimentos es lamentablemente “derrochado”, simplemente porque los simios no pueden contraer el VIH, sino solo una versión leve de la misma.
Muchas de las actuaciones del Dr. Fauci han sido muy cuestionadas, no solo por las torturas contra los animales, sino por las controvertidas inversiones del dinero aportado por los contribuyentes estadounidenses para financiar experimentos de ganancia de función en el laboratorio de Virología de Wuhan, China, utilizando murciélagos.
Los experimentos en Wuhan han llevado a acusar a Fauci de haber ayudado a crear el virus PCCh o COVID-19, que ha resultado mortal y desastroso en todo el mundo.
En este sentido, el vicepresidente de la organización Defensa y Políticas Públicas de la WCW, Justin Goodman, manifestó que no es solo en Wuhan que Fauci invierte 6 mil millones de dólares de los contribuyentes por año.
Sino que más de la mitad de ese dinero “se están desperdiciando en experimentos muy cuestionables con animales, como estas pruebas de Beagle mortales e innecesarias y otros experimentos de máximo dolor”.
Goodman agregó “Fauci debe rendir cuentas por este asombroso desperdicio y abuso en el extranjero y aquí mismo en casa. Los contribuyentes no deberían verse obligados a pagar”.
José Hermosa
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
