Opinión
El significado de lo que se dice
No suele uno medir las consecuencias, el alcance o la interpretación que hacen los demás de lo que uno dice.
Suelo escribir opiniones sobre temas diversos en un ejercicio personal de aclarar mis propias ideas al dejarlas plasmadas en papel (o en un programa de texto de ordenador). Mi hijo, un crítico excelente, me corregía una vez una frase dándome a entender que podía interpretarse de una manera diferente a lo que yo intentaba decir. La releí con su criterio y tenía razón; por una coma puesta aquí o allá, un verbo escrito en otro tiempo verbal, un sustantivo similar pero no igual, o un adjetivo inapropiado pueden cambiar completamente el significado de una frase.
Del mismo modo podría verse el fracaso electoral de una formación política por el error en la difusión de un mensaje que se interprete mal. Estoy convencido de que el estrepitoso fracaso de Podemos en las últimas elecciones del 27 M se debe, en gran medida, a su campaña confusa en cuanto a los mensajes que transmite. Ya sólo el nombre modificado del partido a “Unidas Podemos” resulta fallido. Si la intención era mostrarse igualitarios ¿es adecuado usar el femenino? Es un error porque, lingüísticamente hablando, no es inclusivo con los hombres ya que, expresarse en modo genérico masculino, es suficiente para abarcar todo el espectro, a la inversa no. Así, puede interpretarse que se trata de un partido de “mujeres unidas”. Entonces, ¿Qué hacen allí los hombres? No tendrían ni que estar ¿Y cómo es posible que su dirigente, Pablo Iglesias, sea un hombre? ¿Está robando protagonismo a las mujeres? O aún peor ¿Pretende manipularlas? No cuadra.
Y luego, criticar la donación de 400 equipos médicos a la Sanidad Privada para la lucha contra el cáncer ha sido un error de bulto de Iglesias, que de “unida” a Podemos no parece tener apenas nada; un comentario, además, que una mujer con mínima empatía no hubiera hecho. Que los millonarios den limosnas a los pobres y esto contribuya al continuismo social de clases puede ser, pero no puede extenderse este concepto al ejemplo de Amancio Ortega cuya actitud altruista es sincera y su sencillez es bien conocida. Que les pregunten a los enfermos de cáncer y a sus familiares y cuidadores como les ha caído este comentario de la líderesa de Podemas, Pabla Iglesias, y si alguno les ha votado. Estoy seguro que no lo han hecho.
Y todo esto sin entrar en analizar la purga dentro su partido, que tiene tela, o la polémica por el casoplón de 260 m2 comprado en Galapagar, que le ha llevado Iglesias a tener que dar más de una explicación incongruente.
El quid de la cuestión es que todo el proceso de comunicación parte de uno mismo y su circunstancia. El neurocientífico Michael Grazzaniga afirmaba, en los setenta del siglo pasado, que “los impulsos que motivan muchas de nuestras conductas diarias se originan en procesos mentales de los que no somos conscientes”
Posiblemente, nuestra interpretación de lo que se dice sea más fiel que lo que el emisor del mensaje pretende decirnos o hacernos creer. Es una forma de captar, inconscientemente, la verdadera intención oculta del mensaje entre líneas.
Presidente de la Asociación de Padres de Familia Separados de Las Islas Baleares (APFSIB)
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
