Internacional
La ONU nos quiere matar
Perdonen la exageración: por supuesto que NO quiere matarnos a todos. No. En absoluto.
Según el programa «Agenda 21» y la funcionaria Christiana Figueres, solo desean el fallecimiento de un 95% de la población mundial. El otro 5% esperan que sobreviva.
Y no; no es una broma. Toda la orientación y políticas de la ONU caminan hacia la despoblación del planeta, mediante diferentes recursos: aborto masivo, medidas contraceptivas… y por supuesto una gran variedad de recursos médico-tecnológicos a disposición de esta siniestra organización supranacional, que ya no oculta sus intenciones de eliminar a prácticamente la totalidad de la especie humana para formar, con el 5% restante, su anhelado «Nuevo Orden Mundial».
Y espero que no crea que usted o sus hijos estarán en ese 5%. La ingenuidad MATA.
Examinemos las pruebas:
Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), ha declarado que una de las maneras más efectivas de luchar contra el cambio climático es reduciendo la población mundial.
En una charla coloquio con Greg Dalton, fundador de Climate One, una organización dedicada al estudio del Calentamiento Global, se produjo la siguiente conversación:
DALTON:
“Un tema relacionado con el calentamiento global es la tasa de fecundidad de la población. ¿No es cierto que detener el aumento de la población sería uno de las mejores maneras de detener el aumento de gases de efecto invernadero?”
FIGUERES:
“Obviamente, menos personas ejercerían menos presión sobre los recursos naturales. Las estimaciones sugieren que la población de la Tierra se elevará a nueve mil millones en 2050”
DALTON:
“Así que nueve mil millones es algo inevitable. ¿No hay manera de cambiar eso? “
FIGUERES:
“Yo creo que sí que podemos cambiar esos números. Vamos a hacer todo lo posible para cambiar esos números porque ya estamos, hoy en día, excediendo la capacidad de tolerancia del planeta.”
Ahora analicemos sus palabras con cuidado: plantean una reducción de la población mundial. ¿Han explicado cómo hacerlo? Evidentemente no han dicho que nos vayan a matar a todos, pero, sin embargo, veamos que es lo que SI han dicho:
Recordemos que Figueres en su momento afirmó que el objetivo de la CMNUCC era conseguir “una completa transformación de la estructura económica del mundo”
¿Cómo?:
Ha repetido en diversas ocasiones que una dictadura comunista al estilo chino sería más adecuada que los sistemas constitucionales (como el de EEUU) para combatir el “calentamiento global”.
Según ella, el Partido Comunista de China, establece las políticas por decreto, algo mucho más ventajoso que lo que sucede en las democracias.
Conclusión: La ONU quiere reducir drásticamente la población mundial usando para ello, y entre otros métodos, el sistema de control de población chino mediante abortos y reproducción limitada y un el sistema político comunista donde el individuo no importa y carece de derechos y libertad individual.
Prometedor.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.

