El pequeño libelo de El Diario contra Armando Robles pincha en hueso
AN.-“Ladran, luego cabalgamos”. Y de qué modo, ¡Vive Dios! Podría exclamar en estas lides Don Francisco de Quevedo, insigne escritor patrio. Pues parece mentira que un semoviente de inefable catadura como la acémila que dice dirigir ese medio esparcidor de mentiras a la carta de los extremos más inanes de PODEMAS (¿O era PODEMOS?), es … Leer más






















