El frentismo nacional-populista ha lanzado la fecha - ALERTA NACIONAL
Connect with us

Cartas del Director

El frentismo nacional-populista ha lanzado la fecha

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Loading...

Para entender los pasos que está dando el PSOE en su negociación con ERC hay que partir del hecho de que los socialistas no buscan solucionar el “conflicto catalán”, sino conseguir el apoyo de los independentistas en forma de abstención para investir a Pedro Sánchez. Es fácilmente comprensible: si el PSOE hubiese conseguido una mayoría suficiente con la suma de Unidas Podemos –aunque fuese con el apoyo de un diputado regionalista cántabro- no habrían negociado en la manera como lo está haciendo con ERC. Por lo tanto, todos los pasos que se están dando por parte de los socialistas para satisfacer en lo posible las exigencias de los independentistas tienen un único objetivo: salir del interinaje para instalarse definitivamente en La Moncloa, aunque por el tiempo que quiera Oriol Junqueras. El tiempo de uno y de otro está unido por la permanencia en la cárcel de Lledoners del principal líder del golpe de octubre de 2017.

La historia se repite, pero no siempre como farsa. A veces, vuelve con los mismos actores, aunque empolvados prostibulariamente, e idénticos objetivos. Así como Companys apoyó una insurrección contra la República en octubre de 1934 y fue puesto en libertad nada más ganar las elecciones el Frente Popular de izquierdas, en enero del 36, Junqueras querría ser agraciado por el mismo gesto generoso del nuevo frentismo populista. No tanto por el sacrificio personal que le supone a Junqueras y al resto de condenados –la inmortalidad en el santoral catalanista la tienen asegurada-, sino porque representa la quiebra del Estado, su derrota, y eso es mucho para un partido tan históricamente destructivo como ERC. “Reconozcamos que Cataluña tiene esta virtud imponderable: la de convertir a sus revolucionarios en puros símbolos, ya que no puede hacer de ellos perfectos estadistas”, escribió Manuel Chaves Nogales, que siguió el cortejo que devolvió al Palacio de la Generalitat a Companys, donde seguiría gobernando fatídicamente.

Siguiendo la perversión de las lecciones del pasado por las que se guía ERC, la propuesta de realizar una votación -¿entre quiénes?- para aprobar las conclusiones de una mesa de diálogo -¿cuál?- en la que participan el Gobierno de España y la Generalitat de Cataluña no interesa tanto por las conclusiones a las que se podría llegar –la sociedad catalana está saturada de reconocimientos simbólicos, incluso identitarios-, sino por romper el tabú de que, efectivamente, podría hacerse una consulta, un referéndum, que suponga dar por acabada la Constitución del 78 y lo que haga falta. ¿Votar sobre qué? Eso es lo de menos. Lo fundamental es que cada bando –sí, cada bando- interpretará su voto en el sentido que cree defiende los intereses de la mayoría. España contra Cartaluña. Derecho a decidir contra centralistas. Demócratas contra fachas.

Debería saber Pedro Sánchez –si Miquel Iceta todavía no se lo ha explicado- que la solución al “conflicto catalán” sin tener en cuenta a los catalanes que están fuera del orden, la doctrina y la cultura nacionalista sólo servirá para dejar huérfana a la mitad de la ciudadanía catalana. Es decir, para que la fractura sea aún más profunda, para ahondar el conflicto.

El frentismo nacional-populista ha lanzado la fecha.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Advertisement
Loading...
Deje aquí su propio comentario

Cartas del Director

Celaá quiere expropiar a los padres la responsabilidad de educar a sus hijos

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Loading...

Los niños no son propiedad de los padres ha dicho la ministra de Educación tras el Consejo de Ministros, que fue ayer el último de los Consejos de Ministros de los viernes. Y lleva razón la ministra, seguramente no hay algo más evidente para quien trae a un niño al mundo, para quien lo cría y lo ve crecer que los niños no son de los padres. Pero mucho menos del Estado. Los padres tienen eso sí, el gusto y la responsabilidad de educarlos como les parece mejor para ellos. Y ese principio tan sensato está reconocido en nuestra Constitución. Si la ministra de Educación ha querido expropiar a los padres de su gusto y de su responsabilidad, la ministra de Igualdad, Irene Montero, directamente ha señalado que hay niños dominados por padres homófobos que tienen que ser liberados por el Estado.

Menos mal que tenemos un Estado progresista que libera a los niños de sus padres. Hay que librar la lucha de clases en el seno de la familia. Estas declaraciones de las dos ministras han sido la reacción al acuerdo al que han llegado Vox, el PP y Ciudadanos en Murcia para poner en marcha el pin parental. El Gobierno de Sánchez va a hacer un requerimiento al Gobierno de Murcia y va a llevar el asunto a los tribunales. El caso del pin parental es un caso muy interesante y nada sencillo sobre el derecho del Estado a fijar los contenidos de la enseñanza que reciben los niños y el derecho de los padres a elegir la enseñanza que quieren para sus hijos, de los que no son los dueños pero sí los responsables. Estamos hablando de los límites de los derechos y las fronteras siempre son viscosas en este campo. El pin parental que ha conseguido sacar adelante Vox consiste en que los padres autoricen o no autoricen cualquier charla, taller o actividad que afecte a cuestiones sobre la identidad de género, el feminismo o las cuestiones LGTBI. Estamos hablando de actividades complementarias, impartidas por personas ajenas al centro que no están dentro del currículum. Por parte de Vox, Espinosa de los Monteros ha argumentado que tiene derecho a autorizar o no autorizar estas charlas.

Hemos llegado a esta polémica porque los contenidos educativos se han convertido en una trinchera ideológica. Mal asunto. Llevamos décadas sin un acuerdo amplio sobre qué y cómo deben estudiar nuestros hijos. La Administración, el Estado, tiene derecho a establecer cuáles son los contenidos de los programas de enseñanza que son obligatorios. Lo ideal es que esos contenidos estén consensuados y sean para todos. Pero los padres también tienen derecho a que sus hijos reciban la formación moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. El conflicto se planteó en la época de Zapatero porque había una serie de padres que consideraban que la asignatura de Educación para la Ciudadanía vulneraba su libertad y debía asistirles la objección de conciencia. El asunto llegó al Supremo, que, con una sentencia muy controvertida, aseguró que no había derecho a la objección de conciencia porque la materia de esa asignatura no podía vulnerar la libertad de conciencia de los padres. Ahora, con el pin parental, no estamos en el mismo caso porque no se discute sobre un asignatura que esté en el plan de estudios impartida por profesores. Aquí estamos hablando de una enseñanza que no está incluida en el plan de estudios y que no imparten los profesores. Ya veremos qué dicen los tribunales, pero parece lógico que en una sociedad plural, los contenidos que no estén en el programa sean autorizados por los padres. Seguro que hay padres que quieren decidir sobre la asistencia de sus hijos a una charla extraescolar sobre el genocidio de Stalin provocado por la deskulakización. En una sociedad como la nuestra, tan poco dada a los consensos, incluso en aquellos contenidos que están en el programa, convendría tener prevista una fórmula para que la libertad de conciencia de los padres pueda ejercerse.

Democracia no es solo mayoría.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Cartas del Director

¿Un gobierno o una agencia de colocación?

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Loading...

Deben quedar aún unos días para que se conozca en su totalidad la composición del nuevo Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos y ya vamos por cuatro vicepresidencias. El espectáculo que están dando uno y otro partido, anunciando por su cuenta (y sin informar al socio) de cuáles serán sus piezas en el Consejo de Ministros y las presuntas competencias que asumirá cada formación, refleja la artificialidad que ha guiado esta alianza «progresista». Sobre su eficacia solo caben malos pronósticos una vez exaltadas por los firmantes del pacto las líneas generales de su acción de Gobierno, dirigidas hacia un propósito sectario en el manejo de las prioridades políticas y dinamitador de las reformas puestas en marcha durante legislatura y media por el Ejecutivo del PP. Lo que sí está claro, habida cuenta del gigantismo de la nueva estructura gubernamental, es que a los españoles les saldrá mucho más caro dar acomodo a las aspiraciones de Sánchez e Iglesias, pues conllevará un incremento de altos cargos, asesores y personal de apoyo a tanta vicepresidencia y tanto ministerio.

Estas primeras horas tras la investidura de Sánchez reflejan también que la desconfianza entre ambas facciones no tendrá fácil arreglo, pues La Moncloa se ha visto obligada a «contrarrestar» los anuncios unilaterales de los ministros de Podemos comunicando, sin avisar a Iglesias, que habrá una vicepresidencia socialista más de las pactadas. Es la respuesta de Sánchez para restar valor a la asumida por Podemos. Se trata de dar acomodo a cuantos más altos cargos posibles, desdoblando departamentos, direcciones generales y lo que haga falta en una desquiciada maniobra de «yo pinto mucho más que tú» en la que el interés general es secundario, como ya apuntaba la elección de los socios que sostienen esta aventura política personalista, tóxicos para la unidad de España.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Cartas del Director

Los separatistas pasan al cobro

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Loading...

Si a ERC le importaba «un comino» la gobernabilidad de España, a Pedro Sánchez le han desaparecido las prisas por lograrla. Ya no urge combatir la pobreza extrema que acecha a once millones de españoles, ni rescatar de la precariedad a millones de trabajadores explotados, ni expulsar el heteropatriarcado de la sociedad. El ya presidente del Gobierno con plenas funciones ha aplazado la formación de su nuevo Ejecutivo hasta la semana que viene, dejando en ridículo a su futuro vicepresidente, Pablo Iglesias, quien ya había dado a conocer, con ansiedad apremiante, los nombres de su jefe de Gabinete y de una secretaria de Estado, entre otros cargos de la «pedrea» gubernamental. La Moncloa se le resiste unos días más al líder podemita, quien así recibe el mensaje de que, a pesar de los abrazos en el Congreso, Sánchez quiere unos días de liderazgo a solas, sin compartir fotografía con su vicepresidente comunista.

En realidad, la meca de La Moncloa para Sánchez lleva aparejada para España la formación de casi cuatro estructuras de Gobierno, la del PSOE, la de Podemos, la propia de La Moncloa y, como novedad, una dedicada exclusivamente a hacer de árbitro en esa tricefalia, que aparece en el último acuerdo de funcionamiento de la coalición. Y con tantas estructuras en lo que se vaticina un berenjenal administrativo, el acuerdo limita a los ministros hasta la libertad de expresión de los asuntos ajenos a su departamento mientras no sean aprobados por el Consejo de Ministros. No se fían los unos de los otros, piedra angular de un Gobierno nacido para satisfacer promociones personales pero pensando muy microscópicamente en España. Poco han tardado además en pasar al cobro los socios separatistas a los que Sánchez debe su nueva estancia en La Moncloa. ERC le reclamó ayer que el Gobierno se retire de todas las causas judiciales que se siguen contra el separatismo cuando este vulnera la ley y que en la infame «mesa bilateral» se trate la autodeterminación. De paso vino a discrepar la formación republicana con Carmen Calvo sobre si el pacto alcanza la negociación de presupuestos. Nueva amenaza. Tiene razón Don Felipe cuando ayer, en la promesa del cargo como presidente del Gobierno de Sánchez, afirmó que el acto fue «rápido, simple y sin dolor… El dolor viene después».

Sánchez parece que ya no tiene prisa, pero los separatistas sí, porque el líder socialista, además de embridar el unilateralismo de su socio comunista que ya se ha puesto a alardear de sus ministros, no representa para los secesionistas más que un comodín de su estrategia de impunidad y de secesionismo, de la que quieren obtener beneficios rápidamente, antes de que la legislatura implosione por su falta de viabilidad. A los separatistas también Sánchez les importa «un comino»; sólo les interesa lo que les valga y lo van a demostrar diariamente.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading
Advertisement
Advertisement
Advertisement

Copyright © 2019 all rights reserved alertanacional.es

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!
ArabicBulgarianChinese (Simplified)DanishEnglishFinnishFrenchGermanGreekItalianNorwegianPortugueseRomanianRussianSpanishTurkish
A %d blogueros les gusta esto: