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Inútil y retorcida comparecencia de Sánchez. Por Jesús Salamanca Alonso

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«Hemos defendido en ocasiones que no hay transparencia en el sanchismo, ni siquiera en los cuarenta y dos viajes en Falcon a lugares de fácil evasión. Tampoco hay democracia y dudosa libertad».

 

En un par de artículos ya hemos hablado sobre aquella inútil e interesada comparecencia de Sánchez tras el apagón. Supo hacer el paripé para dar a entender que le preocupa la ciudadanía y su problemática, pero nunca más lejos de la realidad. Aludió a varios temas menos al que interesaba a la población, incluso no dudó en llenar tiempo vacío haciendo daño al prójimo. Cuatro demonios le suben la tensión a Pedro Sánchez: Santos Cerdán, Víctor de Aldama, Isabel Díaz Ayuso y la UCO.

Cuando le preguntan o mencionan a esos personajes, monta en cólera y seguramente le den taquicardias. Nadie creemos en el felón «Cum fraude» porque vemos en él a un trilero que se vuelve miserable cuando habla de Aldama y Ayuso. No me extrañaría que estos días hubiera aplaudido con las orejas al comprobar que la fiscal general del Estado, afín a Sánchez como García Ortiz, no aceptaba la propuesta del fiscal jefe Anticorrupción y Criminalidad Organizada en España, Alejandro Luzón. 

Presidencia del Gobierno jamás llegó tan lejos. El odio, la venganza y el rencor son lo que más caracteriza al presidente Sánchez, incluso comete el atropello y la torpeza de hablar de Díaz Ayuso como terrorista y asesina. El maquiavelismo y el rencor carcomen al presidente más corrupto y mentiroso de la historia de España. No se atreve a nombrarla con tales adjetivaciones. Creo acertar si digo que la locura del momento le pierde porque no sabe la que se le viene encima; máxime si doña «lengua de trapo» fracasa en las elecciones andaluzas, que es lo más seguro y cuanto pronostican todas las encuestas. Hasta el CIS ya tiene miedo a seguir haciendo el ridículo.

Ha llegado un momento en que su equipo de vendidos informadores impide hacer preguntas al presidente llegado de las tinieblas de «Frankenstein» para instalarse en el infierno de EH Bildu y la tumba del independentismo. Tiene lo que merece, por eso no gobierna ni es coherente con lo que decía estando en la oposición. Es la vida parasitaria de un autócrata que aspira a eternizarse, si antes no se levanta el pueblo al que acompaña el sentido común y el beneplácito del lado positivo de la historia.

Pedro Sánchez no puede responder a ningún periodista serio, y no vendido al poder, con la Constitución en la mano porque la ha prostituido reiteradamente, de lo cuál es un gran especialista. Y no sólo la ha prostituido, sino que la ha vejado, retorcido y desamparado. Estamos acostumbrados a que los periodistas que alecciona el Gobierno y chantajea no pregunta lo que interesa a la ciudadanía.

Quienes hemos estudiado en profundidad los informes de la UCO, comprobamos que lo que se pregunta al presidente del Gobierno –las pocas veces que lo permite—son preguntas banales para no generar compromiso o ridículo presidencial añadido. Menos mal que ese no es el nivel del periodismo serio en España, aunque sí el corte de ciertas hojas parroquiales, que nada aportan a la información real. No tenía sentido su comparecencia porque casi todo eran justificaciones hasta llegar a decir que «él no se agarra al poder». ¡Y que tengamos que aguantar esas patochadas del galgo de Paiporta!

No entiendo que no se le pregunte por la corrupción de su gente (veremos si también la propia), la demostrada financiación ilegal del sanchismo, el caso Marruecos, las cuentas en República Dominicana, las corruptelas de su media naranja, la reiterada imputación y falsedad de su compañera, la negativa a colaborar con la Justicia, los reiterados insultos a los jueces y a las voces discrepantes o las amenazas al periodismo discrepante. Todo eso sí nos interesa a los ciudadanos, pero no los insultos vejatorios del vengativo ministro tuitero. Al final, tiene que ser gente seria y formada, como Ketty Garath y otros periodistas de investigación, quienes nos informen de toda la corrupción sanchista, los «juegos» con prostitutas, las saunas-prostíbulo, etc.

Hemos dicho en otras ocasiones que no hay transparencia en el sanchismo, ni siquiera en los cuarenta y dos viajes en Falcon a lugares de fácil evasión. Tampoco hay democracia y dudosa libertad. Lo que sí hay son reiterados intentos de represión a la ciudadanía y a los medios independientes. El PSOE no es una organización limpia, mucho menos transparente y creíble.

Ayer me contaba un socialista de la vieja escuela no sanchista que el ministro de Transportes y Movilidad Sostenibles está desgastado y amortizado se mire por donde se mire, hasta el punto de que lo van a tener que destinar a sentarse junto a la fuente de la Plaza de Zorrilla, en la ciudad del Conde Ansúrez, cuatro horas diarias, y allí estará insultando a todo el que pase o se acerque a visitar la Academia de Caballería, el Campo Grande o la estatua dedicada a Colón, próxima a la estación de ferrocarril.

Otro ilustre socialista de Valladolid me decía que el domingo estaría Puente en unos grandes almacenes de la ciudad insultando a la gente. Éste es el aprecio que le tienen al «avestruz de Adamuz» los socialistas, que no sanchistas, en Valladolid. ¿Ha quedado claro que, si los incompetentes y cenizos volaran, no nos daría el sol?

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España

Qué es la propaganda mediática explicada

Descubre qué es la propaganda mediática explicada. Aprende a identificar sus técnicas y protege tu pensamiento crítico ante la manipulación.

Redacción

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Persona que examina y reflexiona sobre los mensajes que recibe a través de los medios de comunicación.

La propaganda mediática es la comunicación diseñada para influir en las actitudes y comportamientos del público mediante la gestión emocional y la selección sesgada de información. No se trata de mentiras simples. La propaganda moderna aparece muchas veces como información veraz y lógica, lo que la hace especialmente difícil de detectar. Entender qué es la propaganda mediática y cómo funciona es el primer paso para proteger el pensamiento crítico frente a la manipulación. El fenómeno afecta directamente a la calidad del debate público y a la cohesión social, con consecuencias medibles en la polarización política de España y otros países democráticos.

¿Cómo funciona la propaganda mediática? Técnicas y mecanismos clave

La propaganda mediática opera a través de tres mecanismos principales: repetición, verdad selectiva y gestión emocional. Cada uno cumple una función distinta, pero los tres actúan de forma coordinada para moldear percepciones sin que el receptor lo perciba como manipulación.

La repetición instala ideas en la mente del público mediante la exposición constante a un mismo mensaje. No importa si el argumento es sólido: la frecuencia genera familiaridad, y la familiaridad genera aceptación. Este principio, conocido en psicología como el efecto de mera exposición, es la base de toda campaña propagandística eficaz.

La verdad selectiva, también llamada cherry-picking, es el mecanismo más sofisticado. La verdad selectiva es más peligrosa que la mentira directa porque construye narrativas con datos reales que resultan difíciles de refutar sin pensamiento crítico avanzado. Un medio puede publicar cifras verídicas sobre inmigración o criminalidad y, al mismo tiempo, omitir el contexto que cambiaría completamente la interpretación del lector.

El consumo digital de noticias y la tendencia a elegir solo aquellas verdades que nos convienen

La gestión emocional apela al miedo, la indignación o el orgullo para desactivar el análisis racional. La propaganda busca controlar el comportamiento mediante selectividad y repetición, a diferencia de la información, que facilita la comprensión con contexto y contradicciones. Esta diferencia es la clave para distinguir un medio informativo de uno propagandístico.

Un cuarto mecanismo, más reciente y sofisticado, es la autoevidencia moral. La propaganda moderna utiliza la autoevidencia moral para hacer que cuestionar ciertas premisas parezca irracional o inmoral, generando autocensura en el propio receptor. Cuando alguien siente que no puede hacer una pregunta sin ser juzgado, la propaganda ya ha ganado.

Consejo profesional: Antes de compartir una noticia, pregúntate qué información falta. La propaganda no siempre miente: sobre todo, omite.

La distinción entre propaganda, información y publicidad se vuelve borrosa con frecuencia. La publicidad persuade abiertamente y declara su intención comercial. La información busca la comprensión con contexto completo. La distinción entre información y propaganda se ha vuelto peligrosamente difusa, y perderla daña la salud del debate público.

Infografía: comparación de las principales técnicas de propaganda y sus efectos

¿Cuáles son los principales ejemplos y formatos de propaganda mediática en España?

La propaganda mediática en España adopta formatos concretos que conviene conocer. Los tipos de propaganda política más frecuentes en los medios españoles incluyen los siguientes:

  1. Noticias sesgadas por omisión: Se publican hechos reales pero se eliminan datos que cambiarían la conclusión del lector. El resultado es una narrativa técnicamente verdadera pero funcionalmente engañosa.
  2. Agenda mediática oculta: Los medios priorizan ciertos temas y silencian otros según intereses políticos o económicos. Los ejemplos de agenda mediática oculta en España muestran cómo esta práctica afecta a la percepción ciudadana de asuntos como la corrupción o el debate territorial.
  3. Mensajes emocionales sin contexto: Imágenes impactantes, titulares alarmistas y testimonios seleccionados que generan reacción emocional antes de que el lector pueda analizar los hechos.
  4. Encuadres repetidos: Presentar sistemáticamente un mismo grupo, partido o colectivo bajo un marco negativo hasta que la asociación se vuelve automática en el receptor.
Formato Mecanismo principal Efecto en el receptor
Noticia sesgada por omisión Verdad selectiva Conclusión errónea con datos reales
Agenda mediática oculta Control de la atención Ignorancia sobre temas relevantes
Mensaje emocional sin contexto Gestión emocional Reacción antes que análisis
Encuadre repetido Repetición Asociación automática negativa

El poder de la televisión como aparato de difusión masiva amplifica todos estos formatos. La televisión combina imagen, sonido y autoridad percibida del presentador, lo que la convierte en el canal propagandístico más eficaz de la historia reciente. Las redes sociales han añadido velocidad y segmentación, pero la televisión sigue siendo el medio con mayor capacidad de instalación de marcos narrativos en la opinión pública española.

¿Por qué la propaganda mediática genera polarización y cómo afecta al debate público?

La propaganda mediática y la polarización política se refuerzan mutuamente en un ciclo que se acelera con el tiempo. El consumo frecuente de televisión o una dieta mediática homogénea ideológicamente incrementa la polarización afectiva individual. Esto significa que quien consume medios de una sola línea editorial tiende a desarrollar actitudes más extremas, no por convicción razonada, sino por ausencia de información contradictoria.

“La equidistancia en la atribución de culpa polarizadora es a menudo pereza intelectual y perjudica la comprensión del fenómeno.” Polarización asimétrica

Los algoritmos de redes sociales multiplican la propaganda priorizando contenido emocional sobre argumentativo, creando cámaras de eco. El efecto es doble: el ciudadano recibe más contenido que confirma sus creencias previas y menos información que las cuestiona. La base común para el debate desaparece.

La polarización asimétrica transforma al adversario político en un “otro” moralmente ilegítimo, erosionando la convivencia democrática. Cuando la propaganda logra este resultado, el debate político deja de ser una disputa sobre políticas y se convierte en una guerra de identidades. El adversario ya no tiene razones que rebatir: tiene una naturaleza que combatir.

Las consecuencias para la democracia son directas. La participación electoral se vuelve reactiva, motivada por el rechazo al contrario más que por el apoyo a un programa. La deliberación pública se degrada porque los ciudadanos ya no comparten hechos básicos sobre los que discutir. Una alta frecuencia de consumo mediático sin diversidad ideológica es un factor determinante en la intensificación de actitudes extremas, con consecuencias medibles en la calidad del voto y la cohesión social.

La propaganda construye climas de opinión donde ciertas preguntas quedan excluidas sin necesidad de censura explícita. El ciudadano se autocensura porque percibe que ciertas posiciones son socialmente inaceptables, aunque no haya evaluado los argumentos. Este mecanismo es más eficaz que cualquier prohibición formal.

¿Cómo identificar la propaganda mediática y protegerse frente a ella?

Detectar la propaganda mediática requiere entrenamiento, no inteligencia excepcional. Las señales más claras son reconocibles una vez que se sabe qué buscar.

  • Repetición sin argumentación: El mismo mensaje aparece en múltiples medios sin que ninguno aporte evidencia nueva. La frecuencia sustituye al razonamiento.
  • Ausencia de voces contrarias: Una cobertura que nunca incluye perspectivas que contradigan la tesis central es propaganda, no información.
  • Emocionalidad exagerada: Titulares en mayúsculas, imágenes de alto impacto emocional y lenguaje alarmista sin datos que lo respalden son señales claras de manipulación.
  • Fuentes opacas o inexistentes: La propaganda raramente cita fuentes verificables. Cuando las cita, las descontextualiza.
  • Presión social implícita: Cuando un medio sugiere que cuestionar su narrativa equivale a apoyar al enemigo, aplica autoevidencia moral para bloquear el pensamiento crítico.

El dato más preocupante en este ámbito es que el 51 % de los adolescentes españoles carece de las habilidades para identificar noticias falsas. Esto no es un problema generacional aislado: refleja una carencia sistémica en la educación mediática que afecta también a adultos.

La protección más eficaz es la diversidad informativa deliberada. Consumir medios de distintas líneas editoriales no significa aceptar todas las narrativas: significa tener los elementos necesarios para contrastarlas. Cómo los incentivos mediáticos afectan a la cobertura es un factor que todo lector crítico debe considerar al evaluar la fiabilidad de una fuente.

Consejo profesional: Cuando una noticia te genere una reacción emocional muy intensa, detente. Busca la misma información en al menos dos fuentes con líneas editoriales distintas antes de compartirla o actuar en consecuencia.

El pensamiento crítico no es desconfianza sistemática hacia todos los medios. Es la capacidad de distinguir entre el hecho reportado y la interpretación que el medio construye sobre ese hecho. Esa distinción, practicada con regularidad, es la defensa más sólida frente a cualquier forma de manipulación mediática.

Puntos clave

La propaganda mediática opera mediante repetición, verdad selectiva y gestión emocional para moldear la opinión pública sin que el receptor perciba la manipulación, y su efecto más grave es la polarización afectiva que destruye la base común del debate democrático.

Punto Detalles
Definición precisa La propaganda mediática es comunicación persuasiva que usa selección sesgada y emoción para influir en el comportamiento.
Mecanismo más peligroso La verdad selectiva construye narrativas con datos reales que resultan difíciles de detectar sin pensamiento crítico.
Efecto en la sociedad La dieta mediática homogénea incrementa la polarización afectiva y degrada la calidad del debate público.
Señal de alerta principal La ausencia de voces contrarias en una cobertura es el indicador más claro de contenido propagandístico.
Protección eficaz Consumir medios de distintas líneas editoriales y contrastar fuentes reduce la vulnerabilidad a la manipulación.

La propaganda no es un problema de otros

Llevo años observando cómo el debate público español se fragmenta. La tendencia más preocupante no es la existencia de medios con línea editorial clara, algo legítimo y necesario en democracia. El problema real es que una parte creciente de la ciudadanía ha dejado de percibir la diferencia entre información y propaganda.

Lo que más me llama la atención es la velocidad con que la autoevidencia moral se ha instalado en el discurso político español. Hoy, cuestionar ciertos relatos sobre inmigración, identidad nacional o corrupción institucional se percibe automáticamente como una posición moral reprobable, antes de que nadie haya evaluado los argumentos. Eso no es debate: es propaganda que ha ganado.

La corrección política en los medios actúa como un filtro que decide qué preguntas son legítimas antes de que el ciudadano pueda hacérselas. El resultado es una opinión pública que cree pensar libremente pero que opera dentro de marcos narrativos que no eligió.

La solución no es el escepticismo total ni la desconfianza hacia toda fuente. Es la exigencia activa de contexto, contradicción y diversidad informativa. Un ciudadano que contrasta fuentes y tolera la incomodidad de la información contradictoria es inmune a la propaganda más sofisticada.

— Redacción

Análisis de propaganda política en Alerta Nacional

Alerta Nacional publica análisis detallados sobre los mecanismos de propaganda política presentes en los medios españoles, con un enfoque directo y sin concesiones al relato oficial.

https://alertanacional.es

Para los ciudadanos que quieren ir más allá de la superficie, Alerta Nacional ofrece una cobertura específica sobre tipos de propaganda en medios españoles que examina casos concretos, formatos recurrentes y los actores políticos que los utilizan. El análisis cubre desde la agenda mediática oculta hasta el uso de la televisión pública como herramienta de encuadre ideológico. Quienes buscan entender cómo los algoritmos moldean la percepción pública encontrarán en Alerta Nacional el contexto político español que los estudios internacionales no proporcionan.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la definición de propaganda mediática?

La propaganda mediática es la comunicación persuasiva que utiliza selección sesgada de información, repetición y gestión emocional para influir en las actitudes y comportamientos del público. Su objetivo es moldear la opinión, no facilitar la comprensión.

¿En qué se diferencia la propaganda de la información?

La información ofrece contexto completo, incluidas las contradicciones. La propaganda selecciona solo los datos que refuerzan una narrativa predeterminada y omite los que la cuestionan.

¿Cómo afecta la propaganda mediática a la polarización política?

El consumo de medios con una sola línea editorial incrementa la polarización afectiva individual. Los algoritmos de redes sociales amplifican este efecto al priorizar contenido emocional y crear cámaras de eco que aíslan al usuario de información contradictoria.

¿Qué señales indican que un contenido es propaganda?

Las señales más claras son la repetición sin argumentación nueva, la ausencia de voces contrarias, la emocionalidad exagerada en los titulares y la presión implícita para no cuestionar la narrativa presentada.

¿Pueden los ciudadanos protegerse de la propaganda mediática?

La protección más eficaz es consumir medios de distintas líneas editoriales y contrastar fuentes antes de asumir una narrativa como verdadera. El pensamiento crítico se entrena: no es una capacidad innata sino un hábito que se construye con práctica deliberada.

Recomendación

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