España
Pasado un año, aún colea el apagón y la incompetencia. Por Jesús Salamanca Alonso
«Beatriz Corredor ocultó los audios del apagón a la comisión del Senado durante más de ocho meses, al contrario que Iberdrola y Endesa, que los entregaron enseguida»
Al PSOE le corre prisa pasar página del apagón, como le urge saltar el episodio de Adamuz, el robo nocturno de material en la vía y la organización judicial de las víctimas. Los daños de Paiporta, el uso de fondos europeos para destinarlos al pago de las pensiones y a otros menesteres no confesados, etc. Uno de los últimos escándalos que hemos vivido es el consabido apagón por ineficacia de los técnicos y falta de previsión, aunque se veía venir, como así fue. ¿Y al frente quién estaba? Pues estaba una abogada, que no tiene por qué dominar el tema de las eléctricas, pero ya se sabe que el poder destroza ilusiones y capa esperanzas.
Sí, como lo leen, una abogada y registradora de la propiedad al frente de Red Eléctrica Española; eso sí, con un buen sueldo que llega a los 546.000 euros anuales, de los que 16.000 euros son dietas. Creo que por un sueldo así bien podría haberse molestado por formar equipos eficientes y previsores, pero parece que a alguna le era suficiente con ser presidenta de REE y eso parece que le dio patente de corso para ocultar durante más de ocho meses a la comisión del Senado todos los audios del apagón que le fueron reclamados.
Claro que, pensándolo bien, supongo que estaría detrás el felón de «Moncloaca» y alguien más. Red Eléctrica llegó a negar a la comisión de la Cámara el acceso a los contactos mantenidos entre las eléctricas y sus propios técnicos. Otra vez la mala fe del sanchismo, que se mueve de trampa en trampa, como algunos «diputeros» lo hacían de meretriz en meretriz y repito porque me toca. Seguro que el «ingeniero», Patxi López, lo hubiera solucionado, ¿no es así, señor Feijóo?
¡Qué mentirosos son algunos diputados, presumen de titulaciones que no tienen! Está claro que su complejo es abrumador y, claro, recurren al mecanismo de compensación, a la mentira y al «a ver si cuela» como pretendía hacer Begoña “Pelela” Gómez ante el rector de la Complutense: «quiero figurar como licenciada en los programas de mis másteres» Dios mío, ¡qué poca dignidad tiene la exrecaudadora de las saunas-prostíbulo de Sabiniano! Dos que se acuestan en el mismo colchón…
Volviendo a la presidenta, Beatriz Corredor, las explicaciones de los técnicos de REE en sus conversaciones no parecen coincidir con cuanto defendió Corredor en el Senado, al menos no en su totalidad. ¿por qué se negó la presidenta a compartir los audios inicialmente y tardó meses en aportarlos? ¿Acaso falsificó algo por orden de más arriba para salvar el escollo? Tal vez lo más positivo del episodio del apagón es que volvimos a rescatar el transistor, artilugio que muchos jóvenes no sabían cómo encender ni manejar. Cosas de rápido avance de la tecnología.
La presidenta no sabía cómo justificar su negativa de entregar los audios y argumentó que «en su calidad de sociedad anónima, de capital mayoritariamente privado, no estaba obligada legalmente a compartir los documentos requeridos». Una vez más se pasó a la comisión del Senado por el arco del triunfo, que es lo que hace Sánchez con la Constitución cuando le conviene. Todos aprendieron en la misma escuela con «valores» como corrupción, mentira, latrocinio, trampeo, falsificación, suplantación, daño al prójimo…; es decir, la enciclopedia de la mafia criminal sanchista.
Una copia de las conversaciones entre los técnicos de las compañías y EEE hubiera permitido la reconstrucción de esa mañana fatídica y seguramente los días anteriores. Pero la directora de Relaciones Institucionales de REDEIA acabó entregando las al presidente del Senado. Parece que la ignorancia y la cara dura desapareció de repente. Lo que no entendemos es que nadie haya asumidos responsabilidades y la presidenta no haya dimitido. ¿Comprueban la inexistente dignidad de la escuela sanchista? Siempre acaban cayendo en su propia contradicción. Al tiempo.
No entendemos la resistencia de Corredor (algo tenía que ocultar) y la facilidad de Iberdrola y Endesa para colaborar con el Senado (apenas tardó un mes en mandar los audios, mientras Corredor los ocultó ocho meses). ¿Y qué contenían esas grabaciones tan importantes para la comisión del Senado? Pues, muy sencillo: contienen los avisos que las eléctricas trasladaron al centro de control del operador estatal, entre otros avisos las graves oscilaciones de tensión, por las que se asustaron muchos técnicos y la negligencia de REE en las que entraremos otro día, sin olvidar la falta de nuclear.
¡Torpes, coño, los experimentos se hacen en casa y con gaseosa! ¿Por qué los técnicos culpaban «a la fotovoltaica y a la inexistencia de inercia en el sistema»? ¿Tan mal estaba la red antes del cero? Pues parece que sí y eso había que callarlo y ocultarlo. Se podía haber previsto, pero…había que mentir y mirar al tendido. Esta actitud es propia de un Gobierno irresponsable, impresentable e incompetente, al que los medios de comunicación «sincronizada» hicieron un gran favor, tergiversando la información destinada a la ciudadanía.
Muchas preguntas fueron elaboradas por el partido sanchista y entregadas a los periodistas de confianza. Ni siquiera habló del fraude electoral de las elecciones de las últimas generales. El felón parece que está muy enfermo y tiembla con las preguntas del periodistas serios y rigurosos, se siente cómodo con los periodistas de la cuerda pagada. Tampoco se atreve a hablar de la financiación ilegal de su partido y lo poco que dijo era falso.
Por cierto, las cuentas no se sujetan por ningún lado. La UCO, según palabras de Cerdán, aclara que «parte de las mordidas van a parar al partido» y yo amplio «al más corrompido de la historia de España». Al ser preguntado por Cerdán, el presidente dudó, titubea, mintió, falsea y se puso nervioso.
Sin respetar a la UCO, Sánchez se atreve a hablar de rumores. La indignidad y la felonía están grabadas a fuego en su cara. Tiene menos credibilidad que Beatriz Corredor o la nueva fiscal general del Estado. ¡Qué pronto se las ve el plumero!
España
Así es la dictadura del sanchismo. Por Jesús Salamanca Alonso
«Tras el apagón de hace un año, el mentiroso oficial dijo que analizaría las causas con quienes le apoyaban en el Gobierno, pero otra vez mintió porque ni hubo reunión ni explicó lo que ya sabía».
Ya miente hasta el apuntador, mala costumbre que hemos aprendido del sanchismo dirigido por el presidente «Cum fraude». Mintieron el propio galgo de Paiporta y el conocido avestruz de adamuz, aunque en su tierra ya es el innombrable y responde al apelativo de «asesino de Adamuz» como no podía ser de otra manera. Mentir y mentir. Bulos y bulos. Fango y fango, ¿será por eso por lo que a la residencia del presidente se la conoce como «Moncloaca», en vez de Moncloa? Parece que no hay límites y, como decía la pentaimputada «catedrática», ella se siente por encima de la ley y «si quiere el juez Peinado mi pasaporte lo va a tener que sudar, pero no se lo voy a entregar» Hasta con el apagón dijeron mentiras y barrabasadas, incluso sabiendo lo que había sucedido desde el primer momento. ¿No es así, señora Corredor?
No sé si se apellida Corredor o Corredora la presidenta de Red Eléctrica Española (REE), lo que sí sé es que mintió en masculino y en femenino a la comisión del Senado, y para más mofa, dijo sentirse enfadada cuando le echaron en cara que no se pusiera nerviosa, tras ser pillada en ocultamiento y desviación de información de forma reiterada. Volveremos, volveremos a su ridícula comparecencia en el Senado porque me recuerda a aquel ministro de agricultura de la época de Felipe González que, estando de visita por Zamora, lo llevaron a visitar unos trigales y, al verlos tan lucidos y altos, dijo «¡Caramba, estos tienen por lo menos tres años!» Supongo que habrán pillado el desconocimiento del ministro.
Si aquel ministro era licenciado en derecho, la señora Corredor es licenciada en derecho al frente de REE. ¿Se acuerdan de Salvador Illa, un filósofo de secundaria como ministro de Sanidad? Vamos, que en determinados gobiernos se asignan los cargos por afinidad, orden de llegada o capacidad de corrupción, pero nunca por profesionalidad. Echen un vistazo a la historia ministerial reciente: los ministros de Transportes, uno era maestro de primaria (Ábalos) y otro abogado (el innombrable). Lo que no sé es cómo no han reventado más trenes teniendo al frente a dos saltimbanquis de circo rural a los que solo les falta la cabra. ¿Y si nombramos a Santos Cerdán astronauta de honor o director general de «la Paqui»? Siendo técnico en Electrónica Industrial…siempre habrá un roto para un descosido.
Tras el apagón de hace un año, el mentiroso oficial dijo que analizaría las causas con quienes le apoyaban en el Gobierno, pero otra vez mintió porque ni hubo reunión ni explicó lo que ya sabía. ¿Entienden ahora que buena parte de la ciudadanía no le crea nunca y diga de él que es un ser despreciable? Llegó a decir en su comparecencia en TV que «los informes pendientes serán aplastantes». Más mentiras, ya sabía la razón como lo sabía Beatriz Corredor y los técnicos de Endesa e Iberdrola que elaboraron los informes destinados al Senado.
Muchos se lo notamos en la mirada, nada natural ni transparente. Sale en TV, lo miro y sé cuando miente (baja la cabeza y mira de reojo sin que se le note, como cualquier traidor maquiavélico). En fin, ha llegado un momento que el país se ha paralizado, sin presupuestos, sin construcción de viviendas en ocho años habiendo prometido 280.000 desde que usurpó el poder tras su intento de golpe de mano en el partido. Eso sí, dicen que de prostitución debe saber lo que no está escrito: el sanchismo critica la prostitución de día en el Parlamento y la consume por la noche: Koldo, Tito Berni, quince “diputeros” sanchistas, Ábalos…¿y en Paradores? ¿Qué pasó en Paradores? Tranquilos, que no tardando lo va a contar Óscar López, por aquel entonces director general de Paradores y algo más.
El día del apagón fue feliz Sánchez. Ese día no se habló de su pacto con ETA ni de la corrupción de su hermano ni de la pentaimputación de su mujer ni de la financiación ilegal de su destrozo de partido ni de Tito Berni ni de la fontanera que guardaba en su casa dinamita ni de las prostitutas y los menores de las saunas-prostíbulos de Sabiniano. Y ahora nos enteramos de que, al no haber presupuestos, ha echado mano el Gobierno de doce mil millones de fondos europeos para pagar las pensiones y ayuditas a los ilegales; a saber, a qué se ha dedicado ese dinero. La UE ya dice que eso no es viable y que es dinero para la estabilidad de las empresas. Se devuelve o se dedica a lo que es legal.
Aquella comparecencia del presidente, hace un año por ahora, fue un acto falseado donde hay varios encausados. Llamar «progresista» a esta comparecencia es un atentado moral y una indignidad del Gobierno dentro de su habitual falsedad y engaño. No se pueden tapar corruptelas con amenazas de muerte a quienes deben hablar y aclarar lo sucedido. Sánchez no tiene modelo de país y tanto él como sus acólitos representan una simple brutalidad. Sánchez abusó de un lenguaje incendiario y del ridículo lenguaje inclusivo de las cavernas.
Lo más triste de aquella comparecencia sobre el apagón es que no habló del apagón en sí, ni lo hizo de la corrupción. Tampoco habló de sus amenazas al que diera datos del apagón. Se limitó, como trilero que es, a insultar al adversario. Cada día saltan más ratas del barco sanchista. Los socialistas no sanchistas se van del partido porque saben que no hay nadie al timón y sí mucha corrupción y falsedad.
Cuanto llamaron «fake» en «Moncloaca» ha resultado ser cierto. El albañal es cada día más grande. El sanchismo está solo y lo apuntan con el dedo en toda Europa. Ni siquiera los datos económicos y medioambientales son ciertos, a pesar del predicamento del que alardean habitualmente. Cada día se acerca el PSOE más a las dictaduras represoras del comunismo.
Finalizada la mentirosa intervención comentaban algunos periodistas que las preguntas han sido pactadas, los periodistas limitados y seleccionados por afinidad, además de las preguntas revisadas. Así es la dictadura del sanchismo. La ciudadanía está acogotada, pero está despertando. Al tiempo.
