Europa
Una traductora revela un plan de los inmigrantes musulmanes para “islamizar” Alemania y «destruir» a los alemanes
Por George Chaya.- Una traductora de idioma árabe que trabaja con inmigrantes musulmanes ha colaborado voluntariamente con los servicios secretos alemanes comunicando que esas personas odian -secretamente- a los cristianos y pretenden islamizar Alemania.
Según un informe de la traductora, cuyo nombre no trascendió por razones de seguridad aunque se sabe que es originaria de África del norte y vive en Alemania desde la década del 1990, la Bundesverfassungsschutz (el equivalente al MI15 de la inteligencia interior del Reino Unido) reveló que los inmigrantes musulmanes trabajan en un proyecto para que “Alemania sea islamizada” y odian a sus anfitriones. El informe fue filtrado y publicado por la revista Der Spiegel preservando el nombre de la traductora.
La mujer de 39 años que trabajó con solicitantes de asilo en centros de inmigrantes ha declarado a la inteligencia interior alemana que escuchó y fue invitada a apoyar planes de ataques en ciudades del país, y que los musulmanes buscan “destruir” a los cristianos y superarlos en numero a través de tener más hijos y predicar odio hacia personas de otras religiones.
El sitio web católico Kath.net, que ha estado investigando los informes sobre la discriminación a los cristianos en los campamentos de refugiados alemanes confirmo los dichos de la mujer en relación a la persecución y discriminación de cristianos a manos de musulmanes dentro de los albergues de inmigrantes.
La traductora informo a la agencia de inteligencia sobre la situación agradecida por la “receptividad y apoyo” de Alemania después de su llegada como refugiada en 1991, dijo también haber accedido a esa información cuando se ofreció voluntariamente en centros de asilo donde trabajo por cinco años para “devolver algo al país que la recibió”.
Ella es cristiana pero los inmigrantes creyeron siempre que era musulmana como la mayoría de los que trabajan en los refugios. Allí descubrió inmediatamente que “los cristianos son oprimidos, intimidados y acosados por los refugiados musulmanes. Esto es normal y sucede diariamente”, dijo.
La mujer ha trabajado en varios centros de inmigrantes y revela que su personal de seguridad y otros traductores, casi todos musulmanes, son parte del problema de la radicalizacion de esa comunidad. “En su mayoría han crecido en Alemania, están bien educados y son profesionales, dan la impresión de tener una perspectiva cosmopolita, pero no es así”, dijo a los oficiales de la seguridad interior alemana.
Las conductas de esas personas cambian cuando el personal del centro de inmigrantes cree que no son escuchados por los no musulmanes. “Entonces muestran su verdadero rostro y hablan de los planes para que Alemania sea islamizada y se burlan de los funcionarios de gobierno”, explicó. “Desprecian nuestro país y nuestros valores”, agrego la mujer horrorizada por lo que escuchó. Pero curiosa por saber más, ocultó su religión y decidió acudir a las sesiones de estudio de las mezquitas cercanas a los centros de inmigrantes donde pudo escuchar que “el odio más profundo es predicado contra los no creyentes y los niños son llevados a las escuelas de las mezquitas desde temprana edad”. Dijo también que “algo similar sucede en las viviendas de asilo, donde los niños musulmanes se niegan a jugar y hablar con los cristianos”, como informó la agencia de noticias católica.
La mujer también se sorprendió por las actitudes mostradas por las jóvenes inmigrantes que se niegan a los métodos de anti-concepción para tener varios varios niños. Algunas mujeres me dijeron “Vamos a multiplicar nuestro número, debemos tener muchos hijos, los alemanes no lo hacen y esa sera nuestra forma de destruirlos aquí en su propio pais”, asevero.
El Bundesverfassungsschutz, como agencia de inteligencia doméstica, estima que hay cerca de 40.000 islamistas en Alemania, incluyendo 9.200 islamistas ultra-conservadores conocidos como salafistas.
Hans-Georg Maassen, jefe de la agencia, dijo a Reuters el pasado martes que “hay unas 1500 personas que la policía considera peligrosas y dispuestas a ejecutar ataques terroristas”.
“Seguimos siendo un blanco del terrorismo islámico y tenemos que suponer que el Estado islámico (ISIS por sus siglas en ingles) u otras organizaciones terroristas llevaran a cabo ataques en Alemania si pueden y se lo permitimos”.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión».

Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.
