España
03.347, premio Gordo de la Lotería de Navidad 2018
El número 03.347 ha resultado agraciado con el Gordo, el primer premio de Lotería de Navidad 2018, dotado con 4 millones de euros a la serie, esto es, 400.000 euros al décimo, o 322.000 euros después de impuestos.
El premio del Gordo del Sorteo Extraordinario de Lotería de Navidad ha sido cantado por las niñas Aya Ben Hamdouch y Carla García Villanueva a las 12.35 horas, en el primer alambre de la octava tabla.
Aya Ben Hamdouch, la niña de San Ildefonso que ha cantado el primer premio de la Lotería de Navidad 2018, es la misma que el pasado año se llevó todos los aplausos del público con sus pedreas de «miiiil euros». Hoy ha vuelto hoy al Teatro Real entre los aplausos del público y ¡ha cantado el Gordo! Le acompañan Carla García Villanueva cantando el número, y extraían número y premio, Santo Daniel de León Santa y Yenifer Beltre Figuereo, respectivamente.
El número ha estado muy repartido por todo el país y ha sido vendido, entre otras ciudades, en Cuenca, Huesca, Madrid, Zaragoza, Cáceres, Cádiz, Cantabria, Ciudad Real, Córdoba, Tenerife, Lugo, Málaga, Murcia, Navarra, Salamanca, Segovia, Bilbao, Vizcaya, Navarra, Pontevedra, Zamora, Ávila y Valladolid.
Los premios del sorteo de la Lotería se pueden cobrar desde esta misma tarde. Los premios inferiores a 3.000 euros se pueden cobrar en cualquier administración de loterías; si es superior, se deberá acudir a entidades financieras concertadas (BBVA, Santander, CaixaBank, CECA). En las delegaciones de Loterías y Apuestas del Estado, sea cual sea la cantidad, será suficiente con la presentación del DNI y el décimo premiado.
Los premios de Loterías y Apuestas del Estado iguales o inferiores a 10.000 euros no están sujetos al gravamen especial sobre los premios y, a partir del 1 de enero de 2019, también estarán exentos los premios hasta 20.000 euros. Hasta el año pasado, un premio de Lotería quedaba exento de tributación hasta los 2.500 euros, pagándose un 20 por ciento de impuestos para el resto.
Esto significa que los agraciados con el Gordo de la Lotería recibirán el dinero con el impuesto del 20 por ciento previamente descontado: 322.000 euros.
En total, hoy se reparten en el sorteo de la Lotería de Navidad 2.380 millones de euros en premios. Loterías y Apuestas del Estado ha puesto en circulación 170 millones de décimos y la emisión consta de 170 series de 100.000 billetes cada una. Así, la emisión asciende a 3.400 millones de euros, un 70 por ciento se destina a premios.
El sorteo de Navidad de este año presenta una recaudación de 188,7 millones de euros por la tributación del conjunto de premios, un 6 por ciento inferior a la de 2017, equivalente a 11,4 millones de euros menos, a causa de la subida del mínimo exento de tributación, desde los 2.500 euros hasta los 10.000 euros, según el sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).
¿Ganar el Gordo supone poder dejar de trabajar? Según cálculos del bufete Hedilla Abogados, el primer premio del Sorteo de la Lotería de Navidad da para vivir sin trabajar entre 12 y 13 años en ciudades grandes como Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao o Sevilla.
A juzgar por las conclusiones de un informe de iAhorro, los españoles, más que a dejar de trabajar, destinarían las ganancias del Gordo para pagar sus hipotecas o «tapar agujeros». Seis de cada diez así lo afirman, mientras que solo un 16,2 por ciento asegura que ahorraría.
La Asociación Europea de Asesores Financieros, EFPA España aconseja no tomar decisiones precipitadas. Mantener la calma y la discreción también son otros de los consejos de la Asociación, que advierte sobre los derroches «innecesarios» que se pueden realizar tras haber sido agraciado con el Gordo de la Lotería de Navidad.
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A Fondo
Pánico total en los sindicatos. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, …»
Dos insignes sindicalistas vallisoletanos me confiesan que los sindicatos mal llamados «obreros» han entrado en pánico ante futuros gobiernos de VOX y de la «derechita cobarde», que se ha tenido que amoldar al acuerdo para formar gobierno regional. Ya sucedió en Castilla y León la legislatura pasada hasta que la insigne derecha de VOX se rasgó las vestiduras, pero se dio un paso importante de legislatura como fue eliminar las subvenciones multimillonarias que recibían los sindicatos «comegambas» o «rebaña-ostras».
Aquel paso, que llevaba tiempo reclamando la ciudadanía, tuvo una vergonzosa retrocesión por parte del PP al verse desamparado, acobardado y sin apoyos, pero quedó patente que los ciudadanos exigen que ese paso se dé de forma permanente. Y ahora se debe hacer; los sindicatos clasistas de la izquierda ventajosa y fomentadora de odio y desigualdad no han hecho nada importante para ser mantenidos por papá Estado a toda costa y a lo grande. Hasta la ministra, Yolanda “Varufakis” Díaz o Yoli «cohete», alias «Tucán», ha hecho el más burdo ridículo con las subvenciones sindicales. Lo raro es que no los haya traicionado, que es su especialidad, aunque nunca es tarde. Está apartada del Consejo de ministros desde que se marchó a la entrega de los Óscar. Cada día despierta más desprecio y menos simpatías. Doy fe.
En los últimos siete años de izquierda presuntamente (y sin presunta) corrompida con apoyos golpistas, comunistas, independentistas y terroristas ha habido infinidad de motivos para convocar huelgas sectoriales y hasta generales, pero el dúo «comegambas» practica el famoso «do ut des». En pocas palabras: dame pan, llámame perro y lléname la faltriquera. ¡Manda huevos! Bien es verdad que han perdido la calle, se han hecho casta, incluso se creen con derecho de pernada con los trabajadores y hoy corren el riesgo de que se les echen encima esos trabajadores responsables, honrados y que no viven de un mundo subvencionado ni duermen hasta las doce de la mañana por estar liberados. Las movilizaciones contra esos sindicatos no se harán esperar y conocerán la horma de su zapato. Al tiempo.
Hay sindicatos sectoriales que no reciben ni un euro, ¿por qué estos vividores sí las reciben? Nunca serán respetados mientras no se hagan cargo de las nóminas de sus propios liberados, ¿qué es eso de que sean las empresas quienes sigan pagándolos si no producen? ¿Qué es eso de que Yolanda y los dos sindicatos más denostados socialmente decidan las subidas salariales sin contar con la patronal? No estaría de más que alguna vez pagaran ellos con el dinero público que reciben. Ellos invitan y el Estado paga con dinero público. ¡Cuánta indignidad y descontrol tienen y cuánta acumulan cada día! ¡Joder, qué tropa!, repetiría incesante don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones.
Este modelo sindical ya no sirve, nadie cree en ellos, son la mofa y el hazmerreír permanente y, cuando salen en TV los líderes de esas formaciones izquierdosas y ultra-izquierdosas, lo primero que se escucha en los bares, restaurantes y mesones es «¡ladrones!» y, además, se enfatiza, repite y contagia a los asistentes. Incluso calificativos, o descalificativos, muchos más gruesos. Y es que han hecho méritos para ello, llevan siete años holgando y presenciando la corrupción de varios miembros del Gobierno y aledaños, incluso viendo y comprobando como huye el galgo de Paiporta o se esconde, a la vez que miente o entorpece la acción judicial, el avestruz de Adamuz o cómo la UCO saca los colores a la «fontanera», «la Paqui», Ábalos, Koldo, Cerdán y demás parroquia, a veces amparados por las hojas parroquiales de izquierdas: las misma que acusan al juez Peinado de tener dos DNI o a Julio Iglesias en falso.
Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Transportes o la presidencia de las Cortes, por no añadir a Felisín Bolaños, Yolanda «Tucán» o Isabelita Rodríguez, más parada que un baile agarrado de los años setenta.
El gran logro sindical español se alcanzará cuando los sindicatos paguen la nómica de sus propios liberados y los gastos de mantenimiento del propio sindicato. Ese día llegará, doy fe de que llegará y tendrá el apoyo de los organismos europeos y de los propios trabajadores. Precisamente será el momento del nacimiento de la modernidad sindical en España y sospecho que Juanma Moreno será quien dé el primer paso junto con Castilla y León, que ya tiene práctica de ello.
Tras las elecciones andaluzas, y el futuro nuevo gobierno de Moreno, ha anunciado que revisará y recortará drásticamente las subvenciones públicas que reciben CC.OO. u UGT cada año. Hablamos de decenas de millones de euros que reciben esas formaciones y cuyo control deja mucho que desear. Ni siquiera sabemos si actúa el Tribunal de Cuentas al respecto ni cómo actúa. Lo del patrimonio sindical lo dedicaremos artículo aparte y en exclusiva.
Los líderes sindicales ya han salido en tromba y planean movilizaciones para seguir mangoneando y chupando del bote, aunque saben que no tienen apoyo de los trabajadores y menos de la ciudadanía en general, pero tranquilos, que llega el día grande de las gambas, el 1º de mayo.
Está claro que lo que proyectan esos sindicatos es «¡un ataque a los trabajadores!» y una amenaza a la Administración para seguir mangoneando y desprestigiándose, aunque ya no pueden desprestigiarse más.
Yo, como trabajador, sigo luchando para acabar con esos privilegios de señoritos y abusadores. Ni creo en ellos ni he creído nunca y jamás me han reportado nada. De ello, doy fe.
