Internacional
Advierten en EE.UU. sobre la presencia de un virus que puede causar convulsiones, meningitis y otras «enfermedades graves» en bebés

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades alertaron que no existe un tratamiento específico para esta infección.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés) advirtieron este martes sobre la circulación en el territorio del país de un virus parechovirus que puede causar convulsiones, meningitis y otras «enfermedades graves» en bebés menores de 3 meses.
El organismo notificó a los médicos y departamentos de salud pública que se han estado detectando casos de parechovirus en recién nacidos y bebés pequeños desde mayo.
En este contexto, la agencia gubernamental solicita a los médicos a considerar a este virus como un posible diagnóstico en casos de bebés con fiebre, síntomas similares a los de la sepsis o convulsiones y meningitis cuando no haya otra causa aparente.
Asimismo, los CDC detallaron que en cada caso positivo registrado se ha identificado el parechovirus PeV-A3, el tipo que con mayor frecuencia causa enfermedades graves.
No obstante, la alerta no especifica en qué estados del país se vieron las infecciones o cuántos casos se han reportado.
El parechovirus, un patógeno infantil común que circula en verano y otoño, se propaga a través de los estornudos, la tos, la saliva y las heces. En los infantes mayores de 6 meses, los síntomas incluyen erupciones en la piel, infecciones del tracto respiratorio superior y fiebre. Asimismo, los CDC advirtieron que no existe un tratamiento específico para la infección.
Internacional
La taiga da otro bofetón a los calentólogos: en 35 años creció una superficie como la de España y media Francia

Un estudio científico certifica el crecimiento de la mayor masa boscosa de la Tierra y su desplazamiento al norte, aunque muy lento.
Expertos de universidades y centros de investigación de Estados Unidos, China y Portugal han confirmado que la cobertura arbórea boreal, el sistema boscoso conocido también como taiga, se expandió en un 12%, entre 1985 y 2020, lo que significa que en ese periodo ganó unos 840.000 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la suma de España y la mitad de Francia.
El equipo investigador, dirigido por dos científicos de la empresa norteamericana terraPulse –dedicada a analizar datos satelitales de interés medioambiental y agroforestal– estudió la evolución del bosque boreal, que en las últimas décadas ha experimentado el calentamiento más rápido de todos los biomas forestales.
Los resultados se han hecho públicos en un artículo difundido por la web de la European Geosciences Union –la organización líder en Europa dedicada a la investigación en ciencias de la Tierra, planetarias y espaciales– en el que los científicos reconocen que han encontrado una expansión forestal de una magnitud inesperada.
Por supuesto, este dato contradice una vez más las predicciones más alarmistas sobre el cambio climático, que aseguraban que el aumento de temperaturas conllevaría un gran incremento de los incendios y la expansión de las enfermedades de los árboles, lo que haría descender el total de la masa arbórea.
Lo que sí se ha confirmado es otra de las predicciones catastrofistas, aunque con matices: la taiga se está moviendo hacia el norte, pero a un ritmo bastante lento, ya que el estudio ha certificado que en las tres décadas y media que abarca el estudio, este sistema natural se ha desplazado en 0,29 grados de latitud media, es decir, en 32,3 kilómetros, lo que supone menos de mil metros al año.
Estos resultados resultan muy significativos porque durante el último siglo la región boreal ha registrado el calentamiento climatológico más rápido de cualquier bioma forestal, con un aumento de más de 1,4 °C en la temperatura superficial anual. A pesar de ello, como se ve, la masa forestal ha crecido con fuerza.
Según el artículo, el bioma boreal es el bosque más extenso y ecológicamente intacto de la Tierra, cuya superficie forestal comprende un tercio del total mundial y representa el 20,8 % del sumidero global de carbono forestal.






