Europa
Agrupación Nacional, el partido de Marine Le Pen, supera en intención de voto a Macron en las elecciones al Parlamento Europeo

El partido identitario francés Agrupación Nacional, liderado por Marine Le Pen, ha superado en intención de voto al partido del presidente francés, Emmanuel Macron, por primera vez en una encuesta en relación con las elecciones al Parlamento Europeo que tendrán lugar el próximo mes de mayo de 2019.
De acuerdo con una encuesta de Ifop publicada este domingo, el partido de Macron, República en Marcha (LREM, por sus siglas en francés), lograría un 19 por ciento de votos, un punto por debajo de los resultados registrados en agosto, mientras que Agrupación Nacional ha subido a un 21 por ciento desde los 17 puntos registrados a finales de verano.
Sumado al siete por ciento logrado por el partido soberanista de Nicolas Dupont Aignan, y los dos puntos porcentuales conseguidos de manera paralela por los partidos a favor del ‘Frexit’, liderados por Florian Philippot, antiguo consejero de Le Pen, y Fraçois Asselineau, los partidos euroescépticos lograrían en las próximas elecciones europeas un total del 30 por ciento de los votos de los franceses.
En la encuesta han participado cerca de un millar de personas, que han sido preguntadas que a quién votarían si los comicios tuvieran lugar esta misma semana.
El partido conservador de Los Republicanos, liderado por Laurent Wauquiez, ha bajado dos puntos porcentuales en intención de voto hasta un 13 por ciento, mientras que la formación Francia Insumisa, de Jean Luc Melechon, sólo se ha hecho con un 11 por ciento de los votos.
Melechon ha sido ampliamente criticado en las últimas semanas por gritar a varios agentes de Policía que estaban llevando a cabo una redada en su sede del partido como parte de una investigación anticorrupción.
Las próximas elecciones europeas se están perfilando como un nuevo campo de batalla entre los partidos a favor de la Unión Europea, como lo es la formación de Macron, y las formaciones de la derecha identitaria que están en contra de la inmigración y la globalización que supone el bloque económico.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






