Sociedad
Alberto Núñez Feijóo pierde peso en el PP: Su traición a España y su nauseabundo nacionalismo lo han llevado a insultar y escupir a la Guardia Civil
[E]l presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijoo, se ha dejado llevar por los vientos nacionalistas que corren en su comunidad autónoma. Hay algunas autonomías que tienen una identidad muy marcada. Cataluña, el País Vasco y desde luego Galicia son algunas de ellas. El problema para Feijoo es que en un contexto en el que permanece agazapado para asaltar la presidencia del PP en cuanto Pablo Casado flojee se ha dejado llevar por su sentimiento nacionalista antes que por su ambición política. Ahora, inexplicablemente, Alberto Núñez Feijoo ha cedido ante una propuesta del BNG en la que pretenden expulsar de Galicia a la Guardia Civil de Tráfico y dejar esas competencias a una “policía gallega”. Feijoo no lo ha apoyado explícitamente, pero su abstención no ha gustado nada en el PP.
De momento no es un hecho y Feijoo está a tiempo de frenarlo, pero lo cierto es que se le ha visto el plumero. Al igual que Cataluña tiene a los Mossos D’Esquadra y el País Vasco tiene a la Ertzaintza, Galicia quiere su propio cuerpo armado empezando por quienes controlan las carreteras. El triunfo parlamentario, pues la medida ya ha sido admitida a trámite, de este proyecto que nace a propuesta del BNG cuenta con la complicidad de Feijoo y en su partido no ha pasado desapercibido. Desde Madrid, el PP no quita ojo al presidente de Galicia y ya se cuestiona en Génova si un candidato que le gusta coquetear con el sentimiento patrio autonómico es el adecuado para relevar a Casado al frente del Partido Popular. No ha sido una buena jugada por mucho que no la haya apoyado explícitamente.
No es la primera vez que los gallegos buscan tener su policía. Es un símbolo para cualquier autonomía que coquetee con nacionalismos periféricos. En 2008, el Parlamento gallego aprobó por unanimidad esta demanda. Sin embargo, el Congreso la tumbó en 2012 con el voto en contra del PSOE. El PP, curiosamente, se abstuvo de dicha votación (pero en este caso la complicidad fue al revés, ya que si la hubiera apoyado habría salido adelante) y Galicia tuvo que dejar para otro momento el llevar adelante una policía gallega.
FEIJOO HA SOCAVADO SU PROPIO FUTURO CON TAN SOLO UN GESTO QUE NI SIQUIERA ES DE APOYO
Volviendo a lo que nos ocupa, el cambio de capitán en el PP dejó clara cuál era la postura del PP. Ni Pablo Casado ni Teodoro García Egea, el secretario general, están de acuerdo con quitar las competencias a la Guardia Civil en Galicia. Pero es que en las bases del partido tampoco es que sea muy común encontrar voces que estén de acuerdo con seguir adelante con estos estatutos de autonomía. En este contexto, Feijoo ha socavado su propio futuro con tan solo un gesto que ni siquiera es de apoyo, sino de abstención. Y ahora la mayoría no ve tan claro que tenga que ser el presidente de Galicia el que ostente la casilla de “favorito” para suceder a Pablo Casado al frente del Partido Popular.
Feijoo se ha dejado seducir por las medidas del BNG. De hecho, en el debate parlamentario cuando se presentó esta medida, a los reproches de los nacionalistas gallegos los populares echaban balones fuera e incluso culpaban al PSOE de haberse negado en 2012 a apoyar que hubiera una policía gallega. Como todo, los perjudicados en este caso serían los guardias civiles que viven en la región. Aunque hay quien sostiene en la Xunta que la conversión de estos a una policía gallega sería bueno para ellos. En cualquier caso, Feijoo se ha dejado llevar por su sentimiento nacionalista y esto no ha gustado mucho en Génova.
AYUSO PISA FUERTE
Por un lado, tenemos a un Feijoo completamente debilitado en apoyos internos en el PP. No es fácil mantener unidas las costuras de Génova desde Galicia. Sin embargo, hay otra candidata que sí que parece haber ganado simpatizantes dentro del PP con el paso de los meses. Se trata de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien a las puertas de unas elecciones autonómicas se ha convertido en uno de los baluartes del PP en un contexto en el que la formación conservadora se hundía por segundos.
Cada vez son más las voces que piden que sea Ayuso la que se postule como el futuro del PP. Por encima incluso de Feijoo u otros candidatos que podrían hacer acto de presencia en esta guerra interna. Incluso dentro del equipo de la presidenta hay quien ve con buenos ojos que Ayuso se presente a unas generales. Fuentes de Génova aseguran, de hecho, que la razón por la que Isabel Díaz Ayuso se faja con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de tú a tú cada vez que tiene ocasión esconde en realidad sus intenciones de cara al futuro. Pero en cualquier caso, suena mejor en los pasillos de Génova el nombre de Ayuso como presidenta del PP que el de Feijoo, inmerso en abstenerse para instalar una policía gallega.
Ayuso de momento solo quiere hacerse con el PP de Madrid, algo que dan por hecho todos. Ya no hay disputas ni dudas sobre quién se hará con el control de la formación conservadora en la capital. También hay que respetar estas generales que se avecinan. Sin embargo, la cantidad de conjuras y las malas encuestas de Casado hacen inevitable que el debate de quién salvará el PP esté encima de la mesa en todas las comidas que comparten altos cargos populares. Antes era Feijoo, pero parece que el presidente de Galicia está mejor en su tierra, esa que quiere que protejan “los suyos” y no una Guardia Civil extranjera.
Javier de Benito Hernández
España
«La náusea socialista»: nuestros impuestos están para contrabando de joyas y resorts de lujo para inmigrantes ilegales. En esta ocasión, ¡13 MILLONES DE EUROS!
El Gobierno gasta 13 millones de euros en un centro para refugiados con gimnasio, huerto y pista de baloncesto
El Gobierno de Pedro Sánchez ultima la puesta en marcha de un Centro de Acogida de Protección Internacional en Soria con una inversión total superior a los 13 millones de euros. El complejo, que comenzó a construirse en febrero de 2025 y está previsto que abra sus puertas a finales de este año, contará con gimnasio, sala de musculación, huerto, pista de baloncesto semicubierta y casi 2.400 metros cuadrados de zonas ajardinadas.
El nuevo centro, denominado oficialmente Centro de Acogida de Protección Internacional (CAPI) de Soria, se levanta sobre la antigua residencia de mayores San Juan de Sahagún, en el barrio de Los Royales. El Ejecutivo ha informado este jueves de que ha dado nuevos pasos para su puesta en funcionamiento con la formalización del contrato de suministro de mobiliario, adjudicado por 254.020 euros a CAFESA División Comercial S.L., una pyme de Toledo, según consta en el Boletín Oficial del Estado.
El expediente ha sido tramitado por la Dirección General de Gestión Migratoria del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Según ha difundido la Subdelegación del Gobierno en Soria, el contrato completo asciende a 313.675 euros e incluye también un segundo lote de lencería textil, adjudicado a Barcotex Servicios Integrales S.L. por 59.655 euros.
El lote de mobiliario contempla sillas, mesas, escritorios, armarios, librerías, sofás, bancos, muebles de oficina, mobiliario de dormitorio, comedor y cuarto de estar, somieres, colchones y cunas. El lote de lencería incluye mantas, ropa de cama, sábanas, fundas de almohada, toallas y almohadas.
El proyecto fue adjudicado a Ortiz Construcciones y Proyectos S.A. y se financia a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y de los fondos europeos Next Generation EU. El edificio se construye en una parcela adquirida al Ayuntamiento de Soria, una ciudad gobernada de forma ininterrumpida por el PSOE desde hace 27 años.
El complejo tendrá capacidad para 203 personas. Este punto ha provocado críticas del PP y de Vox. Los populares sostienen que el centro supera el límite de plazas fijado por la Junta de Castilla y León para municipios de más de 20.000 habitantes, situado en 120 plazas. Vox, por su parte, ha advertido de las consecuencias que este tipo de infraestructuras pueden tener sobre la seguridad y los servicios públicos.
El Ministerio que dirige la ministra Elma Saiz sostiene que los CAPI son establecimientos públicos abiertos destinados a solicitantes o beneficiarios de protección internacional y temporal, así como a solicitantes de la condición de apátrida, siempre que carezcan de recursos económicos suficientes.
Según el Ejecutivo, el centro de Soria formará parte del Sistema de Acogida de Protección Internacional, que presta alojamiento, manutención, intervención social, traducción e interpretación, atención psicológica, atención sanitaria, formación y empleo.
El debate político vuelve a situarse así en el reparto territorial de los dispositivos de acogida, el uso de fondos europeos y el impacto real que estas instalaciones tienen en municipios de tamaño medio. En el caso de Soria, el Gobierno avanza en un proyecto millonario mientras PP y Vox cuestionan tanto la dimensión del centro como sus efectos sobre una ciudad gobernada por los socialistas desde hace casi tres décadas.

