Opinión
Alberto Núñez “Fiascóo” apocalíptico presidente del Partido Popular. Por el Coronel de Infantería Efrén Díaz Casal

Desestimado Fiascóo:
El pasado 28/12/22, la prensa publicó que el Partido Popular se negaba a facilitar los datos sobre cómo va la afiliación desde que asentaste tus posaderas en la poltrona principal de Génova 13, negativa que con toda seguridad no puede proceder más que de una orden tuya.
Para no constituir excepción, desde tu ignara e inveterada incontinencia verbal que solo pretende el autobombo, ignoras que tal negativa, además de insólita, es toda una confesión de culpabilidad al no existir caso semejante en ninguna formación política cuyos datos de afiliación vayan aumentando día a día, o empresa que registrando un progresivo aumento de facturación trate de ocultarlo al conocimiento del público; sin embargo encargas y consientes publicar las estadísticas de intención de voto porque erróneamente crees que te benefician.
Lo tuyo es vivir continuamente en la incompetencia y el error acusando a otros a los que por otra parte respetas sus punibles disparates, equiparables a los tuyos, de vulnerar la Constitución y las leyes sin enterarte, porque todavía no te gas enterado que para protestar hay que hacerlo desde el ejemplo del que tú no puedes presumir, ya que el gobierno de la Comunidad de Madrid cuenta con 2 miembros que en anteriores cargos han vulnerado reiteradamente, a pesar de mis requerimientos en contra, nada menos que una Ley Orgánica; en Castilla, cuna del castellano, se les conoce como delincuentes. Igualmente, todos los militantes del Partido Popular que gobiernan ayuntamientos, con Almeida a la cabeza, vienen vulnerando la Ley Orgánica 9/1983, de 15 de julio, reguladora del derecho de reunión, en la tramitación de actos religiosos en la vía pública.
Además de enemigo público, te has convertido en el peor enemigo de ti mismo, totalmente indulgente con Pedro Sánchez y los secesionistas a los que toleras sus atentados contra la unidad de España y agravios a sus símbolos e Instituciones, adoptando una censurable indolencia y un cobarde silencio ante el odio que rezuman sus acciones sin dejar vivir a los vivos ni respetar el reposo de los muertos.
No trates de engañar a los españoles que en las últimas elecciones han votado a la fuerza política que tiene el infortunio de tenerte de presidente, confesando una ideología que no profesas y avergonzándote hasta de tus propios predecesores ideológicos.
Como en otros muchos casos, el valor de tu palabra se cifra en que “tenías” prometido a tus militantes y simpatizantes que no cederías a las presiones de tu principal adversario político para la renovación de los miembros del Tribunal Constitucional cuando, a día de la fecha, los jueces regresionistas que no progresistas, constituyen mayoría en el mismo.
Ignorando que la moderación es tan aconsejable como el exceso según el caso, desde tiempo inmemorial vienes clamando por ella creyendo que es el paradigma del centro político, que es una entelequia, la nada, una vaciedad y que la utilizas para tus continuas oscilaciones políticas.
Resulta escandaloso que una cosa sea la ideología que dices profesar, y otra bien distinta la que tus propias obras demuestran, no engañes a tu electorado y menos a tus militantes ocultándoles la situación económica que atraviesa el PP mientras reprochas la política económica del desgobierno que soportamos.
¿Para qué pretendes llegar a La Moncloa? ¿para ir de visita a rendir pleitesía a Sánchez? ¿para no acusar a Sánchez de vulnerar la misma Ley Orgánica que tú y tus adláteres venís vulnerando? ¿para obsequiar con un displicente silencio al ciudadano que se dirige a ti solicitando tu intervención para que todos los organismos gobernados por militantes del PP respeten la Constitución y las leyes?
Desde que okupas la presidencia del PP estás ignorando todas mis misivas, ignoro si conscientemente o porque, siguiendo tu costumbre, no te enteras de ellas debido a que tus colaboradores no te los hacen llegar, aconsejándote que en tal caso prescindas de sus servicios porque lo único que están consiguiendo es perjudicarte.
En cualquier caso, si has recuperado la razón y el civismo a los que tus responsabilidades te obligan y te abstienes de emular a los delincuentes, no tengo ningún inconveniente en reunirme contigo para resolver este añejo contencioso que, no sé a ti, pero a mí me preocupa y ocupa y al que estoy dispuesto a responderte de la forma que estimes oportuna.
Estás recorriendo la misma travesía que bastantes de tus predecesores en la satrapía del Partido Popular, lo que me obliga a recomendarte que te vayas en paz antes de que te echen sin caer en la máxima de Tirso de Molina “peca de grosero quien aguarda que le digan que se vaya”.
En espera de tu respuesta, atentamente,
Efrén Díaz Casal
Coronel de Infantería (R)
España
Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».
Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.
Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.
Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?
Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.
Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.
En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.
Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.
Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.
Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.
El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.
Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.






