España
«Alt News» da por hecho un pacto PSOE-Ciudadanos tras el 28-A: «Rivera se valdrá de los separatistas para justificar este nuevo ejercicio de veletismo»
Estacazo hasta el fondo del programa «Alt News», de Cadena Ibérica, al «dantesco» papel de la derecha en esta precampaña. En su habitual análisis de la actualidad en el programa que dirige y conduce el periodista vizcaíno Santiago Fontenla, el director de AD, Armando Robles, se mostró muy crítico con la estrategia que siguen los tres partidos que lideran Casado, Rivera y Abascal. «Han asumido una moral de derrota y dan ya por hecho que el PSOE será con creces la fuerza política ganadora. Los tres partidos del centro-derecha, cuando apelan al voto inútil, lo que hacen es interiorizar que no logran sumar lo suficiente para evitar que gobierne la izquierda. Y al mismo tiempo están trasladando a la opinión pública su moral de derrota».
Fontenla y Robles desgranaron también los datos de la encuesta de Metroscopia, que ensancha la diferencia entre el PSOE y el PP, su inmediato seguidor. «Va a ser muy difícil revertir esta situación. A Pedro Sánchez le basta repetir los mismos mensajes para ir incrementando sus expectativas de victoria. Por el contrario, los dirigentes de los tres partidos del centro-derecha se despedazan entre ellos y están ofreciendo una imagen de desunión bastante lamentable. El espectáculo es dantesco», dijeron.
Robles dijo estar convencido de un futuro acuerdo de Gobierno entre PSOE y Ciudadanos si la aritmética lo permitiera. Lo razonó de la siguiente forma: «La política es el arte de instrumentalizar las palabras en beneficio propio. Ciudadanos ha dicho que no pactará con el PSOE de Sánchez, pero ante un previsible escenario donde España puede enfrentarse a la disyuntiva de un gobierno socialista apoyado por los separatistas o por Rivera, se impondrá la segunda opción. Rivera se valdrá de los separatistas para justificar este nuevo ejercicio de veletismo. Dirá que su apoyo a Sánchez evitaría el chantaje de los separatistas y que estos marquen el rumbo de la política española. Y ese relato es vendible. Por otra parte, si la aritmética hace posible que PSOE pueda gobernar con el solo apoyo de C´s, las presiones internacionales a Rivera van a ser muchas».
La ironía estuvo también presente al comentarse la presencia en la lista de Vox de familiares de y allegados Abascal: «Está la madre, la tía, la hermana, la suegra… Falta la vecina de la prima segunda de Abascal. Para ir en algunas listas, ser torero se cotiza más que tener un título de Harvard», se apuntó.
También hubo referencias a las manifestaciones de Carmen Lomana asegurando que bajo ninguna circunstancia votaría a su hermano, cabeza de lista al Congreso de Vox por Albacete: «Pero si ni piensa votarlo su propia hermana, que es quien mejor lo conocer, con qué moral puede esta persona pedirle el voto a los albaceteños», apuntó el director de AD.
La participación de Aznar en la precampaña y las declaraciones del presidente de México exigiéndole al Rey que se disculpe por la Conquista, fueron otros de los temas que se trataron con el mismo espíritu crítico que caracteriza a un programa de radio que bate récords de audiencia cada día
SIGA EL PROGRAMA DESDE EL MINUTO 23:00:
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
