España
‘Alt News’ urge a Casado y a Abascal a cimentar una alternativa a los que pretenden «romper España y cambiar el modelo social»
El programa ‘Alt News’, de Radio Cadena Española, ha pedido a los líderes del PP y de Vox, Pablo Casado y Santiago Abascal, «patriotismo y generosidad» para cimentar una alternativa al gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez. Fue en el transcuso del apartado «La ratonera», que hoy contó con la participación del politólogo Francisco Gómez, donde se ha urgido a la derecha política a una entente electoral, insistiéndose en que la llegada al poder de un nuevo Frente Popular ha sido sobre todo un fracaso de la derecha. «PP, Vox y Ciudadanos sumaron el 10N un millón de votos más que PSOE y Podemos. Y ahí los tenemos: los primeros en la oposición y los socialcomunistas atropellando todo lo que para millones de españoles tiene un valor afectivo», lamentó Armando Robles, director de AD.
Hubo coincidencia en la tertulia conducida y dirigida por Santiago Fontenla acerca de la práctica imposibilidad de que la derecha llegue al poder acudiendo a las urnas por separado. «Ni Vox va a acabar con el PP ni el PP va a lograr que Vox desaparezca. Lo que pierda uno lo va a ganar el otro, pero eso no será nunca suficiente para conformar una mayoría parlamentaria de derecha», subrayó Fontenla.
«Ya no es cuestión ni de quién lidera la unión, sino de definir qué quieren hacer y ponerse a ello. Si empezamos por el quién no haremos nada. Es imperativo consolidar una alternativa en un proyecto político común en el que ambos partidos estén cómodos, pero que no se trata de siglas ni de personalismos. Los de enfrente tienen un proyecto y un plan, la ruptura de España y cambiar el modelo social: los niños ya no son nuestros hijos, el modelo de familia tradicional no se puede defender… Ya han demostrado a lo que están dispuestos, son PP y Vox los que tienen que actuar,aparcando diferencias. Si no lo hacen, tendrán que rendir cuentas a los españoles en el futuro, cuando España haya sido liquidada por quienes hoy la gobiernan», se destacó.
«Espero que Santiago Abascal y Pablo Casado sean capaces de darse cuenta de la gravedad del momento. Habrá que adoptar soluciones distintas. Hay que hacer un activismo político, esto no consiste en resistir, hay que cimentar una alternativa con una enorme generosidad política y altura de miras. Nootros ya cumplimos la función de despertar conciencias, aquí todo el mundo tiene que colaborar, defender España es cosa de todos», remachó Robles.
En el programa también hubo críticas a las carencias del PP en materia de comunicación y al poco brillo dialéctivo y argumental de sus dirigentes.
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España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
