España
Arde Cataluña mientras el felón de Pedro Sánchez rechaza quitarle la antorcha al pirómano loco
Las técnicas de guerrilla urbana en las calles de Cataluña, perfectamente coordinadas, han sobrepasado a nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad. Tanto los Mossos como la Policía Nacional son incapaces de restablecer el orden y de poner fin a la escalada de violencia terrorista. No resultaría fácil explicar a un observador extranjero que la policía que se enfrenta en primera línea a los terroristas callejeros, está siendo dirigida por el principal responsable de dar alas y legitimidad moral a esos mismos violentos. De tanto jugar con fuego, el principio de autoridad en Cataluña ha quedado chamuscado.
Nunca en la historia de este país, ni siquiera durante el periodo en el que fue proclamada la república catalana desde un balcón de la Generalitat, el número de traiciones al pueblo había sido tan alta. Los separatistas catalanes, espoleados por la parálisis del Gobierno de España, están arrastrando a nuestro país a una quiebra de consecuencias imprevisibles. Cataluña está siendo pasto de las llamas y difícilmente un pirómano, y mucho menos un traidor al servicio del mundialismo, puede tener legitimidad moral para imponer su autoridad a los violentos. Sostuvo Josep Anglada que el problema para Cataluña es estar en las manos de un loco. Únase a ello el problema de que los españoles estemos en manos de un felón cobarde como Pedro Sánchez y tendremos la combinación perfecta para que la violencia y el caos se hayan enseñoreado de los espacios públicos catalanes.
Solo alguien consumido por el sectarismo más feroz podría negar que la degradación de la vida española no ha hecho sino crecer en los últimos años de experiencia democrática. Nos dijeron que la democracia serviría para restañar viejas heridas y para que todos caminásemos en la misma dirección y hoy vemos con dolor cómo el odio de unos españoles contra otros está siendo alentado desde muchas instituciones del Estado.
Sorprende también la parálisis del conjunto de la población española ante los gravísimos acontecimientos que se viven en Cataluña. Que el pueblo español mayoritariamente no reaccione ha sido el fruto del trabajo meticuloso de nuestra clase política y sus medios informativos, cuya dosis de anestesia diaria a través de las televisiones ha anulado en los hombres y mujeres de España los grandes reactivos nacionales.
Ha existido durante años una complicidad manifiesta entre la izquierda española y los separatistas que quieren volar el Estado. A estas horas, los servicios de inteligencia desconocen a los promotores de tanta devastación, que ha requerido de meses de concienzuda preparación. Nadie supo o quiso detectar lo que estaban preparando. A los pocos minutos de las protestas en Blanquerna, los servicios de información conocían los detalles de todos sus participantes, que fueron rápidamente detenidos. En el caso de Tsunami Democratic, organización instigadora de los actos de rebelión y sabotaje en Cataluña, el Ministerio del Interior anda a oscuras. Hay indicios sin embargo que establecen una relación directa entre el nacimiento de esta organización terrorista y Puigdemont. Su representante en Cataluña, Quim Torra, hoy ha vuelto a amenazar, nada menos que desde el Parlamento regional, con otro referéndum ilegal como el del 1 de octubre. Nadie tiene el valor de arrebatarle la antorcha al pirómano. Parece que los «dossieres» de Pujol juegan un importante papel disuasorio.
Es imperio un Gobierno fuerte que disponga de las asistencias precisas para devolver la seguridad al país y poner a disposición judicial a los que pretenden destruirnos. Ese Gobierno no puede ser el que tiene como ministro del Interior a un ex juez que cenaba plácidamente en un restaurante de moda de Chueca mientras los violentos prendían fuego a Barcelona.
El Gobierno de Pedro Sánchez antepone a las medidas restablecedoras del orden en Cataluña que la oposición y la opinión pública le exigen, el temor a romper puentes con sus posibles socios parlamentarios tras el 10 de noviembre. Si la violencia no se ataja en Cataluña, es cuestión de horas o de días que se produzcan las primeras víctimas mortales. Llámese estado de sitio, de excepción o 155, pero es inaplazable quitarle la antorcha al pirómano loco antes de que las llamas terminen devorándolo todo.
Por ello, cada día que Quim Torra permanezca al frente de la Generalitat e instigando a la insurrección con total impunidad, será una prueba más de la rendición del Gobierno y del desprecio de Pedro Sánchez por la vida de los españoles.
España
¡Al fin! VOX trata al PSOE Azul (Antiguo PP) como se merece y advierte: serán «el doble de exigentes» y acusa al PP de «patrocinar guerras sucias» contra Vox
El líder de Vox reclama a los populares negociaciones «serias, sin prisas, con medidas concretas» y plazos y garantías de cumplimiento: «No son de fiar»
Santiago Abascal ha ofrecido este lunes una declaración ante los medios de comunicación en la que ha acusado al PP y al PSOE de atacar de forma «permanente» a Vox con «mentiras e insinuaciones» y en concreto a los populares de «patrocinar guerras sucias» contra su formación. Y ha advertido a Alberto Núñez Feijóo de que en las negociaciones, que ahora parece que han quedado en stand by, después de la investidura fallida de María Guardiola y la falta de acuerdo en Aragón para la Mesa de las Cortes, Vox será «el doble de exigente» porque en las urnas los ciudadanos han pedido el doble de Vox.«Después de este maratón de elecciones,(…) podemos concluir que Feijóo ha cometido un grave error impidiendo que se llegasen a acuerdos con Vox tanto en Aragón como en Extremadura que fuesen parecidos a los del PP de la Comunidad Valenciana», ha sostenido Abascal. «Si el PP convocó esas elecciones para no aceptar las exigencias de vox y los extremeños y aragoneses han dicho que quieren el doble de exigencias, nosotros vamos ser el doble de exigentes», ha asegurado.Según ha expresado el líder de Vox, hay un «Gobierno criminal» enfrente y mientras un PP al que ve «absolutamente incapaz» de romper con Pedro Sánchez y de presentar una moción de censura contra él. Y cree que ambos están empeñados en «acabar» con su partido. «Son incapaces de debatir con nosotros sobre los problemas reales de las políticas que han aprobado desde hace décadas y que han impulsado desde Bruselas», ha criticado.
En este contexto ha indicado que es «muy difícil» entablar conversaciones para que haya un acuerdo con el PP y ha reclamado a los populares entablar «negociaciones serias, sin prisas, con medidas concretas» asociadas a presupuestos para poder acometerlas y con plazos y garantías de cumplimiento. «No son de fiar», cree Santiago Abascal.El líder de Vox ha hecho estas declaraciones desde el Parador de Gredos, tras una reunión con el Comité Ejecutivo Nacional, el Comité de Acción Política, los portavoces nacionales y los portavoces autonómicos.Una reunión que se produce a pocos días de las elecciones de Castilla y León, donde a partir de la semana que viene todo apunta a que tendrán que sentarse a hablar con el PP, y tras unos días de tensión a nivel interno, con la reciente expulsión definitiva de Javier Ortega Smith del partido y la apertura de expediente disciplinario a José Ángel Antelo. Ortega Smith este mismo lunes ha anunciado una denuncia contra la Ejecutiva de Vox por la «filtración» de su expediente de expulsión, y recursos contra su expulsión. Y Antelo ha pasado al grupo mixto en la Asamblea de Murcia.Abascal no ha aludido a ninguno de los dos, ya se pronunció al respecto la semana pasada y zanjó: «Nadie está obligado a estar en Vox. Quienes están en Vox están obligados a respetar las normas internas de Vox, sea el presidente o el último afiliado, y eso va a seguir siendo así».Respecto a las «mentiras, demonización y guerra sucia» contra su partido que achaca a Ferraz y a Génova, ha instado al PSOE y al PP a que «pierdan toda esperanza de destruirnos o de pararnos». «Tenemos el apoyo creciente del pueblo español».
