España
¡ATENCIÓN! Después de la AME, ahora 73 militares escriben una carta al Rey Felipe VI: «La cohesión nacional está corriendo graves riesgos»
Esta es la carta y los firmantes:
Excmo. Sr.
Rogamos traslade a S.M. el Rey el texto que a continuación le incluyo y que refleja la preocupación del grupo de Oficiales del Ejército Español que firman esta carta, ante la situación que en estos momentos se vive en nuestra Patria.
«Los abajo firmantes, pertenecientes a la XXIII Promoción de la Academia General Militar, en situación de retiro.
Con el mayor respeto y subordinación, tienen el atrevimiento de dirigirse a S. M. como consecuencia del estado de deterioro en que estimamos ha entrado nuestra Nación, con la finalidad de expresarle nuestros desvelos y dejar muestra escrita de nuestra lealtad a la Patria, así como a su Persona tal y como juramos ante la Bandera de España en un lejano año 1964.
Tras la llegada al Poder Ejecutivo de un gobierno social- comunista que olvida el interés general y atiende sólo a intereses partidistas, la cohesión nacional corre graves riesgos de deterioro, tanto en su vertiente política, como económica y social.
El Gobierno de coalición entre el partido Socialista y Podemos, apoyados por filo etarras e independentistas, amenazan con la descomposición de la Unidad Nacional.
Las constantes alusiones a las formas de gobierno y especialmente los ataques permanentes, por miembros del Gobierno, a la Jefatura del Estado, encarnada por V. M., son motivo de preocupación, pues la razón de aquellos no es otra que acabar con el “arco de bóveda “ que sustenta todo el entramado de la Constitución del 78 y por tanto con esta misma.
Constitución que por otro lado, nos ha proporcionado los años más fructíferos de nuestra historia.
Muestra de la intención de acabar con los consensos del 78, son los permanentes ataques al Poder Judicial, así como los intentos de su patrimonialización, reflejados en el nombramiento del Fiscal General del Estado, la espuria utilización de la Abogacía del Estado, el cambio de la legislación vigente con fines partidistas etc.
La libertad de expresión , derecho fundamental en cualquier democracia que se tenga por tal , así como el derecho a una información imparcial y veraz, han sido igualmente colonizadas mediante el nombramiento partidista de la dirección de RTVE, la aportación de dinero público a diferentes medio de comunicación, el control de las redes y la normativa pertinente para, con la excusa nunca aceptable en democracia de eliminar las noticias falsas, tener la opción de controlar cualquier medio de comunicación.
La mayoría de los españoles, la llamada mayoría silenciosa que lo es también en votos, contempla preocupada tanto desafuero, sin adivinar cuál es su finalidad y lo que es peor, sin saber qué camino tomar para, al menos, limitar esta peligrosa deriva.
Majestad, expuestas estas nuestras principales preocupaciones, al trasladárselas queremos dejar constancia en estos momentos difíciles para la Patria, que siempre estaremos a Su lado y podrá contar con nuestro apoyo y lealtad»
Atentamente:
TG.(R) José María Fernández Bastarreche GD.(R) Francisco Fernández Sánchez
GD.(R) Ángel Gil Barberá GB.(R) Fernando Gutiérrez Salguero
GB.(R) Francisco Javier Rubio de Francia GB.(R) Manuel Silos Pavón
GB.(R) Pedro María Andreu Gallardo Cor.(R) Agustín García Crespo
Cor.(R) Alejandro flores Sanmartín Cor.(R) Alfonso Fernández Pérez
Cor.(R) Andrés Freire Febrer Cor.(R) Antonio Benítez Paniagua
Cor.(R) Antonio Bruna Sánchez Cor.(R) Antonio Lago Palomeque
Cor.(R) Bernardo Padilla Muñoz Cor. (R) Carlos Alba Corvinos
Cor.(R) Carlos González Paradís Cor.(R) Carlos Suero Sierra
Cor.(R) Cesáreo Vallejo del Amo Cor.(R) Domingo Picón Infantes
Cor.(R) Eduardo Gutiérrez Barrio Cor .(R) Efrén Díaz Casal
Cor. (R) Eduardo Sánchez Jaúregui Cor.(R) Eloy Pérez Martín
Cor.(R) Francisco Javier del Portillo Yravedra Cor.(R) Félix Torres Murillo
Cor.(R) Francisco Javier Foncillas Aragón Cor.(R) Emilio Arroba del Val
Cor.(R) Félix Giráldez Pérez- Hickman Cor.(R) Fernando Lavalle Echevarría
Cor.(R) Francisco Acuña Sepúlveda Cor.(R) Francisco Sánchez Hernández
Cor .(R) Gonzalo de Cózar Ayala Cor.(R) Gregorio Mayol Nicolau
Cor.(R) Isaías Chapado García Cor.(R) Javier García Carrillo
Cor. (R) Jesús Galindo Sancho Cor.(R) Jesús Pérez González
Cor. (R) Jorge Juan Hernaiz Manuel Cor .(R) José de Pablo López
Cor.(R) José Luis García Arévalo Cor .(R) José Eugenio Pérez Payá
Cor. (R) José Luis Salas Mateo Cor.(R) José Luis Velasco López
Cor.(R) José.L. Vinuesa Formentí Cor. (R) José María Aguirre Gómez
Cor.(R) José Miguel Reta Garayoa Cor..(R) José María Pons Callens
Cor.(R) José María Sanz Talayero Cor. (R) José María Nieto González
Cor.(R) José Negrete Ruedas Cor.(R) José Romero Batallan
Cor. (R) Juan Andrés Gómez Mayoral Cor.(R) Juan María Estevan Martínez
Cor. (R) Juan Capellá Llabres Cor.(R) Juan Albero Dura
Cor.(R) Juan Zato Paadín Cor.(R) Julian Martinez Iglesias
Cor.(R) Julio Faustino Vicente Cor.(R) Julio Torres villar
Cor.(R) Leonardo Sandoval Román Cor. (R) Pedro Ibáñez Castro
Cor.(R) Luis Palou de Comasema Echevarría Cor. (R) Luis Alonso Paadín
Cor.(R) Luis Téllez de Meneses Madero Cor.(R) Manuel Morales Pérez
Cor.(R) Pedro Rey Arcas Cor.(R) Rafael Escoz Martínez
Cor.(R) Rosendo Villaverde Montilla Cor.(R).. Víctor Pérez Yuste
Cor.(R) Ramón Aldámiz-Echevarría Rodicio Cor.(R) Segismundo Martin Martín
Cor.(R) Zacarías González Rodríguez
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
