España
¡ATENCIÓN! Marruecos se dispone a conquistar Ceuta y Melilla porque no espera oposición por parte de la canalla gubernamental española
Alvise Pérez. Noticias Telegram. Marruecos oficializa en Beni-Enzar los preparativos para la invasión de Ceuta y Melilla:
El país africano crea el «comité para la liberación de Ceuta y Melilla» con más de 100 organizaciones civiles para oficializar su objetivo de invadir de Ceuta, Melilla y Canarias después del Mundial 2030 y “eliminar” cualquier rastro de soberanía española.
El comité supone en voces de altos cargos militares “un hito estratégico que no puede interpretarse como una mera iniciativa social, ya que el órgano lo lidera Abdelhamid Aakid, un belicista expansionista con la orden de diseñar la institucionalización de las aspiraciones expansionistas de Marruecos sobre las dos ciudades autónomas y las islas; una maniobra que se enmarca en una estrategia gradualista de presión económica, diplomática y militar.”
El comité se centrará en la propaganda nacionalista marroquí y la coordinación de acciones de su población con residencia en territorio español.
Estas mismas fuentes militares critican que Pedro Sánchez entregara el Sáhara Occidental a Rabat “como un regalo de apaciguamiento a un vecino que solo entiende el lenguaje de la fuerza”
El cierre unilateral de la aduana comercial en Melilla, la interrupción de flujos comerciales vitales y una narrativa propagandística en la que ambas ciudades son presentadas sistemáticamente como “territorios ocupados” serán intensificados por este comité que, lejos de ser simbólica, formaliza un nuevo paso en esta hoja de ruta, claramente orientada a una eventual reivindicación directa que podría incluir escenarios de escalada militar.
A la violación de los compromisos dd Rabat como la reapertura de las aduanas de Ceuta y Melilla, acumulando más de 2.300 días de incumplimientos, se suma que Marruecos cuenta con capacidades militares modernizadas en los últimos años, gracias a adquisiciones masivas de drones turcos Bayraktar TB2, sistemas antiaéreos Patriot y avanzadas corbetas fabricadas en Europa.
Estas adquisiciones apuntan a un refuerzo de su poderío en los escenarios del estrecho y las costas próximas a Canarias, configurando un despliegue estratégico que podría materializarse rápidamente en operaciones ofensivas.
Alvise Pérez exige un plan de contingencia integral para proteger Ceuta, Melilla y Canarias más allá de la mera presencia de la Legión y la Guardia Civil:
“Las capacidades de respuesta rápida en caso de un incidente territorial son nulas; o coordinamos al Ejército, o habrá guerra entre España y Marruecos, ya sea nacional o de defensa civil con nuestra movilización patriótica”
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
