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(AUDIO) Armando Robles explota en ‘Buenos días España’ contra Pablo Iglesias y su campaña «antibulos»: «Por suerte los españoles te tienen calado y saben lo golfo y falso que eres»

El grupo parlamentario de Unidas Podemos (UP) ha registrado ante la Fiscalía una nueva denuncia por la difusión de «bulos» a través de las redes sociales para atacar al Gobierno de coalición por su gestión sobre la crisis del coronavirus. Concretamente, denuncian una serie de vídeos que muestran, el primero, una sala llena de ataúdes y, el segundo, bolsas que supuestamente contienen cadáveres en un hospital madrileño. Según han contrastado, esas imágenes corresponden otros países.
El escrito está firmado por los diputados Enrique Santiago y Martina Velarde, que solicitan «las acciones penales que pudieran corresponder» por los delitos de «simulación de peligro, calumnias e injurias a altas instituciones del Estado y organización criminal».
UP argumenta en el texto que se trata de una «organización criminal» dotada de «una estructura organizada con el fin exclusivo de difundir graves infundios y falsedades a sabiendas, mentiras que buscan causar alarma social, desestabilizar la situación política y debilitar la actuación de las instituciones del Estado, es decir, que buscan dañar a la sociedad española, a las instituciones y a todas las personas que viven en nuestro país». [SIGUE MÁS ABAJO]
El programa «Buenos días España», de Radio Cadena Española, abordó hoy este asunto con la contundencia ya característica en este espacio dirigido y conducido por el periodista vasco Santiago Fontenla. [SIGUE MÁS ABAJO]
Armando Robles, colaborador del espacio, expresó su indignación ante lo que considera un nuevo acto de exaltación del cinismo por parte del político más odiado por una mayoría de españoles. «¿Cómo puede este golfo acusar a otros de organización criminal el líder de un partido que gobierna en coalición gracias al apoyo de los herederos de ETA? ¿Cómo puede victimizarse ahora el golfo que lidera al partido que más bulos ha lanzado en el transcurso de su existencia política?».
Denuncias y reproches por «desinformación» ligada a Podemos
Robles recordó en este sentido que el Partido Popular de Madrid denunció y reclamó el cierre de la cuenta de Twitter «@Covid_Today» después de que se revelase que estaba ligada a Podemos. «La información puso de manifiesto la relación entre el partido Podemos y la cuenta Covid_Today para difamar contra la gestión del Gobierno de la Comunidad de Madrid y, en particular, contra la figura de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso».
Mencionó asimismo que la Junta Electoral abrió en abril del año pasado un expediente al Ayuntamiento de Madrid y a Podemos después de que el partido reivindicara la proyección en la Plaza Mayor de unas imágenes sobre «los papeles de Bárcenas» bajo una campaña en las redes sociales con el título «#Que no vuelvan». La campaña fue denunciada por el Partido Popular y la Junta sancionó a Podemos por «propaganda electoral» en un «lugar emblemático de Madrid».
También en 2017, Podemos fletó el polémico autobús que recorrió Madrid, el famoso «tramabus», para «desenmascarar» la trama de corrupción en la que aseguran que estaban metidos, entre otros dirigentes del PP, el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, al que no se le ha acusado aún de nada, o la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, investigada por financiación irregular del PP en Madrid.
Por otro lado, en septiembre, el PP exigió a Unidas Podemos disculpas públicas después de que el Juzgado de lo Penal número 31 de Madrid les absolviera de destruir dos ordenadores del extesorero Luis Bárcenas para torpedear la investigación de la Audiencia Nacional.
Robles también habló de las injurias contra la Guardia Civil y otros cuerpos y fuerzas de seguridad del estado vertidas por Iglesias en el pasado. «Dijo que eran matones al servicio de los ricos. Ahora esos “matones”, están a su servicio y vigilan su chalé las 24 horas del día».
También se refirió al hecho de que Podemos solicite «las acciones penales que pudieran corresponder» por los delitos de «simulación de peligro, calumnias e injurias a altas instituciones del Estado». «Y lo pide el partido que pacta con Bildi y alienta caceroladas contra el Rey en plena crisis por el coronavirus», denunció.
«No hay mejor ejemplo de estafa política que la que representa Pablo Iglesias. Por eso es con creces el político más odiado de este país. Lo malo para este golfo es que los españoles lo tienen muy calado y sabe lo falso que es; ya engaña a muy pocos», dijo Robles.
En el mismo espacio intervino también Daniel Álvarez, experto en seguridad y analista político, quien aseguró que la cifra de víctimas mortales por coronavirus era muy superior a las dadas por el Gobierno. «Los bomberos no dan abasto sacando cadáveres de las casas. Las funerarias están al límite. Muchas muertes por la pandemia son registradas como muertes por causas naturales», señaló.
Esta ocultación de información es para Robles sintomático de un Gobierno que, según denunció, no ha dejado de mentir desde el minuto 1. Por ello insistió al pedir al PP que no sucumba a la trampa del Gobierno consistente en consensuar un gran acuerdo económico similar a los conocidos como «pactos de la Moncloa». «Es una trampa del Gobierno en la que no puede caer Casado. El Gobierno pretende diluir su responsabilidad en esta catástrofe. El Gobierno necesita ganar tiempo para, a través de sus bien remunerados voceros mediáticos, imponer su fraudulento relato acerca de la crisis pandémica y económica. Por eso no valen acuerdos, salvo que el PP quiera inmolarse. El PP tiene que exigir elecciones generales y que la población elija a los gestores encargados de revertir la devastación social y económica en ciernes. A este Gobierno hay que darle la estocada de muerte», subrayó.
«Lo bueno de estos granujas es que son muy previsibles», apostilló.
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Los dos minutos de odio. Por Diego Fusaro

Quienes hayan leído 1984 de George Orwell (una lectura muy recomendable siempre, y más aún en nuestra época tan orwelliana), recordarán sin duda la emblemática figura de Emmanuel Goldstein.
Él es el principal enemigo del Partido que gobierna Oceanía.
Debido a su oposición al Gran Hermano, todos los días, a partir de las 11:00, en todas las oficinas y lugares públicos, se celebran manifestaciones de histeria colectiva contra él: los «dos minutos de odio», como los califica la obra maestra de Orwell. Las masas hipnotizadas por la propaganda del Gran Hermano suspenden toda actividad para manifestar histéricamente su odio hacia Emmanuel Goldstein, del que no saben nada más que lo que el partido les dice a diario sobre él, presentándolo precisamente como el enemigo por excelencia, como la amenaza que pone en peligro la paz de su mundo.
También en este caso, como en muchos otros, la fantasía distópica de Orwell parece superada con creces por nuestro presente completamente distópico. También el Occidente actual, rectius uccidente, tiene su Emmanuel Goldstein, que sin embargo se llama Vladimir Putin.
A todas horas, la radio, la televisión y los periódicos de la civilización falsamente democrática del Gran Hermano repiten propagandísticamente que él es el enemigo, el peligro máximo, la amenaza suprema para el paraíso occidental Y las masas tecnonarcotizadas y teledependientes se prestan con estúpida euforia a esta representación de histeria colectiva, exhibiéndose en otras tantas variaciones tragicómicas de los dos minutos de odio de la memoria orwelliana.
Es una práctica antigua y probada del poder hacer creer que la contradicción y el enemigo están al otro lado del muro, en el espacio exterior con respecto a la sociedad totalmente administrada por el propio poder: de este modo, desviando siempre la mirada de las contradicciones internas de nuestra sociedad, se produce una unificación ficticia del interior, llamado a cooperar en función de la resistencia al enemigo exterior, del que tal vez, como hoy (pero lo mismo vale para Emmanuel Goldstein), se dice que está listo para invadir nuestra civilización.
Al igual que en la novela de Orwell, siempre hay un Emmanuel Goldstein detrás de cada contradicción, detrás de cada distorsión, detrás de cada mal, y lo mismo ocurre hoy en día en el orden discursivo dominante, que siempre y de nuevo señala a Putin —el nuevo Emmanuel Goldstein— como responsable de todos los males.
¿Alguien se atreve a discrepar de la Unión Europea de la vestal de los mercados apátridas Ursula von der Leyen?
Debe haber detrás la longa manus de Putin. ¿Alguien se atreve a criticar las políticas imperialistas de las barras y estrellas? Debe ser un agente secreto enviado por Putin a Occidente. ¿Alguien se atreve a cuestionar los equilibrios de la globalización neoliberal, cada vez más asimétrica? Por necesidad, es un infiltrado solapado de la Rusia de Putin. Releer a Orwell puede ser realmente beneficioso para un despertar colectivo del hechizo hipnótico de la sociedad del espectáculo y la manipulación milimétrica de las conciencias.
Apaguen la radio y la televisión, lean a Orwell. Quien se lo sugiere es, por supuesto, un espía enviado por Emmanuel Goldstein…
Por Diego Fusaro






