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Internacional

Australia es la tumba de la libertad. Fundada por criminales, y regida por criminales: el pozo negro de Occidente

Carnifex Maximvs

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El gobierno australiano está a punto de asestar el mayor golpe a la libertad de expresión que hemos visto en años, y lo hace con la velocidad de un canguro desbocado. Esta semana ha salido a la luz un borrador de ley que otorga al Ejecutivo poderes para cancelar visados, confiscar dispositivos y perseguir cualquier opinión que etiqueten como “discurso de odio” o “ideología extremista”. El Parlamento regresa el 30 de enero y todo apunta a que esta legislación se aprobará a toda prisa, dejando claro que la amenaza es real y devastadora para la libertad en la red.

El proyecto, impulsado tras el atentado de Bondi, pone en el punto de mira a no ciudadanos y a cualquier persona con visado que, bajo una simple “sospecha razonable”, pueda ser acusada de incitar al odio contra un “grupo protegido”, mostrar “símbolos prohibidos” o relacionarse con “organizaciones extremistas”.

No hace falta condena judicial: basta con que un agente de la Fuerza Fronteriza crea que llevas algo sospechoso para requisar tus pertenencias en el aeropuerto, sin orden ni garantías.

Y ojo, porque esto no se limita a lo que hagas en Australia: tu actividad en redes sociales, incluso fuera del país, puede servir para negarte el visado. Un tuit antiguo, un comentario incómodo… todo cuenta.

La raíz de este ataque viene de los anuncios de diciembre de 2025, cuando el primer ministro Albanese prometió endurecer los delitos de “discurso de odio” y aumentar las sanciones para publicaciones online, además de crear listas negras de organizaciones por “odio racial” o “supremacismo”.

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Las voces críticas no han tardado en sonar: asociaciones como Liberty Victoria advierten que se está dinamitando el debido proceso, enfriando la disidencia y abriendo la puerta a la persecución de denunciantes, activistas y cualquiera que se salga del discurso oficial sobre inmigración o cultura.

Las universidades tiemblan por sus 600.000 estudiantes internacionales: un solo post polémico y el visado desaparece. Las empresas, por su parte, revisan el historial digital de sus empleados antes de enviarlos a Australia.

Como advierte un bufete de abogados: “El tuit de tu empleado puede convertirse en un problema de visado”.

¿Por qué este proyecto es el mayor enemigo de la libertad de expresión en una década? Porque va mucho más allá de multar plataformas o borrar contenido: convierte las palabras en motivo de exilio.

Las tecnológicas se verán inundadas de peticiones gubernamentales para retirar publicaciones vinculadas a casos de visado. La censura digital se institucionaliza y la autocensura se convierte en norma.

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Todos sabemos que el concepto de “discurso de odio” es una pendiente resbaladiza.

Hoy es el antisemitismo, mañana será la crítica a la política migratoria o al cambio climático.

El Reino Unido ya lo demostró con su Ley de Seguridad en Línea, que obligó a las plataformas a entregar datos de usuarios bajo amenaza de multas, provocando oleadas de bloqueos y expulsiones.

Alemania lleva años multando a plataformas por publicaciones consideradas “odio” bajo la ley NetzDG, convirtiendo a las redes sociales en brazos ejecutores del censor estatal.

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Internacional

La taiga da otro bofetón a los calentólogos: en 35 años creció una superficie como la de España y media Francia

AGENCIAS

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Un estudio científico certifica el crecimiento de la mayor masa boscosa de la Tierra y su desplazamiento al norte, aunque muy lento.

Expertos de universidades y centros de investigación de Estados Unidos, China y Portugal han confirmado que la cobertura arbórea boreal, el sistema boscoso conocido también como taiga, se expandió en un 12%, entre 1985 y 2020, lo que significa que en ese periodo ganó unos 840.000 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la suma de España y la mitad de Francia.

El equipo investigador, dirigido por dos científicos de la empresa norteamericana terraPulse –dedicada a analizar datos satelitales de interés medioambiental y agroforestal– estudió la evolución del bosque boreal, que en las últimas décadas ha experimentado el calentamiento más rápido de todos los biomas forestales.

Los resultados se han hecho públicos en un artículo difundido por la web de la European Geosciences Union –la organización líder en Europa dedicada a la investigación en ciencias de la Tierra, planetarias y espaciales– en el que los científicos reconocen que han encontrado una expansión forestal de una magnitud inesperada.

Por supuesto, este dato contradice una vez más las predicciones más alarmistas sobre el cambio climático, que aseguraban que el aumento de temperaturas conllevaría un gran incremento de los incendios y la expansión de las enfermedades de los árboles, lo que haría descender el total de la masa arbórea.

Lo que sí se ha confirmado es otra de las predicciones catastrofistas, aunque con matices: la taiga se está moviendo hacia el norte, pero a un ritmo bastante lento, ya que el estudio ha certificado que en las tres décadas y media que abarca el estudio, este sistema natural se ha desplazado en 0,29 grados de latitud media, es decir, en 32,3 kilómetros, lo que supone menos de mil metros al año.

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Estos resultados resultan muy significativos porque durante el último siglo la región boreal ha registrado el calentamiento climatológico más rápido de cualquier bioma forestal, con un aumento de más de 1,4 °C en la temperatura superficial anual. A pesar de ello, como se ve, la masa forestal ha crecido con fuerza.

Según el artículo, el bioma boreal es el bosque más extenso y ecológicamente intacto de la Tierra, cuya superficie forestal comprende un tercio del total mundial y representa el 20,8 % del sumidero global de carbono forestal.

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