Internacional
Bild: Ciudades alemanas desplegarán «islas de calor» públicas para que la gente pueda calentarse en la temporada de frío
Los municipios de «toda Alemania» ya han empezado a implementar medidas para ahorrar energía, por ejemplo, apagando los semáforos o los sistemas de aire acondicionado en ciertos lugares.
Ante la inminente escasez de gas y los altos precios de la energía, la Federación Alemana de Ciudades y Municipios ha recomendado adoptar medidas prospectivas, como la organización de lugares públicos gratuitos con calefacción para las temporadas de otoño e invierno, informa el diario Bild.
La iniciativa prevé el establecimiento de instalaciones con calefacción e «islas de calor», destinadas principalmente para las personas de avanzada edad y aquellos con menos recursos económicos. En algunas urbes ya se han comenzado a implementar ciertas medidas de ahorro de energía.
«Dado que nadie sabe exactamente qué tan dramático será el desarrollo [de la crisis energética], se debe considerar el establecimiento de islas de calor o salas cálidas donde las personas mayores en particular puedan permanecer incluso en un invierno muy frío«, dijo el director general de la federación de ciudades, Gerd Landsberg.
Preparativos para los «escenarios de emergencia»
Las autoridades de la ciudad de Ludwigshafen, en el estado de Renania-Palatinado, ya han comenzado a planificar un gran espacio con calefacción y se prevé acondicionar un coliseo para dicho fin. «Actualmente nos estamos preparando para todos los escenarios de emergencia con vistas al otoño y al invierno», dijo la alcaldesa de Ludwigshafen, Jutta Steinruck.
Mientras tanto, en las urbes de Neustadt, Frankenthal y Landau (todas en Renania-Palatinado) está previsto el establecimiento de «islas de calor», que son lugares públicos donde los ciudadanos pueden calentarse por un corto tiempo.
Además, según Bild, los municipios «de toda Alemania» ya están apagando los semáforos o los sistemas de aire acondicionado en los lugares donde este servicio no es imperioso. También se cerrarán muchas piscinas cubiertas, por ejemplo en Núremberg (Baviera).
«El reloj corre contra Alemania»
Por su parte, el alcalde de la localidad de Münster (Renania del Norte-Westfalia), Markus Lewe, instó a «todos» en su país a «ahorrar cada kilovatio hora que sea posible». «Las ciudades tampoco deben dejar de lado ningún aspecto: modernizar el alumbrado público más rápidamente y reducirlo por la noche, menos agua caliente en los edificios públicos, encender los sistemas de aire acondicionado por períodos más cortos y regular la calefacción», comentó.
Bild destaca que a partir de este lunes «el reloj corre contra Alemania», en referencia a la decisión de la compañía Nord Stream AG de desactivar ambas tuberías del gasoducto Nord Stream, desde el 11 hasta el 21 de julio para una reparación planificada.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
