España
Bildu reconoce que el Gobierno les pidió que ocultasen el acuerdo hasta después de conseguir la prórroga del estado de alarma
Este miércoles se ha hecho público el acuerdo entre el Partido Socialista, Unidas Podemos y EH Bildu para derogar la reforma laboral del año 2012. En un comunicado difundido por Bildu después de la votación de este miércoles en el Congreso, Bildu anunciaba que había alcanzado un acuerdo con PSOE y Unidas Podemos -firmado por sus tres portavoces- para derogar la reforma laboral de «forma íntegra» a cambio de «no obstaculizar» la prórroga del estado de alarma.
Pero a última hora del pasado miércoles, el PSOE quiso aclarar varios puntos de su acuerdo con EH Bildu, señalando que ya no derogará íntegramente la reforma laboral del PP antes de que acaben las medidas extraordinarias por el coronavirus, una acuerdo que había permitido la abstención de los abertzales en la quinta prórroga del estado de alarma.
Pocos minutos antes de que el Partido Socialista hiciese publicado esta nota a modo de aclaración, el diputado de EH Bildu en el Congreso de los Diputados, Oskar Matute ha estado en el ‘La noche en 24h’ para dar más detalles sobre cómo se ha gestionado la negociación con el Gobierno. Aquí es donde ha desvelado que las conversaciones se han producido des de hace varios días, pero que existía un pacto para hacerlo público después del pleno: «Se ha fraguado con mucha discreción, intercambio de papeles y con mucha interacción. Nosotros somos gente de palabra y queríamos tener un compromiso claro que marcase una línea en apoyo a las clases más trabajadoras».
El diputado vasco ha explicado que se trata de una condición que estaba encima de la mesa de negociaciones con las partes gubernamentales: «El acuerdo plasma unas cuestiones que antes de la crisis del coronavirus estaban encima de la mesa. Nosotros hemos pedido que la reforma laboral se derogue de forma integra y que se haga de forma urgente».
Por último, Matute ha reconocido que las conversaciones se vienen realizando desde los últimos días, pero que existía la clausula de que no se podía hacer público antes del pleno de este miércoles en el Congreso de los Diputados: «Hemos estado negociando desde hace días y discutiendo cuando se haría público. Aquí había un acuerdo sobre que era importante hacerlo después del pleno. Lo importante es que se lleve a efecto y no cuando se anuncie. Entiendo que la política tiene una parte de espectáculo pero a nosotros nos interesa solucionar problemas. Si para algunas de la partes era más cómodo plasmar la firma después del pleno no era un impedimento para nosotros siempre y cuando el acuerdo saliese adelante».
Con estas palabras se pone sobre la mesa la posibilidad de ocultar esta decisión hasta el último momento para evitar un posible cambio en el voto de Ciudadanos, clave para que esta última prórroga del estado de alarma saliese adelante.
Bildu, el único partido que no condenó el ataque a la casa de la socialista Idioia Mendia
Todos los grupos municipales con representación en el Ayuntamiento de Bilbao, a excepción de EH Bildu, han firmado una declaración en la que condenan el ataque al domicilio del portavoz socialista en el Consistorio bilbaíno Alfonso Gil, y de su mujer, la secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia. La declaración se produjo horas antes de que el PSOE pactara con Bildu en Madrid la derogación íntegra de la reforma laboral, aunque horas después el Gobierno se retractó.
El PNV, PSE, Elkarrekin Podemos y PP han suscrito esta declaración de partidos para mostrar su «más absoluta condena y enérgico rechazo» al ataque contra el domicilio de Mendia y Gil, donde desconocidos arrojaron anoche pinturas y octavillas con la palabra «asesina», en alusión a la huelga de hambre y sed que está haciendo el preso de ETA Patxi Ruiz y a la amnistía.
Ante «las amenazas y el ataque al domicilio del concejal de este Ayuntamiento, el portavoz del PSE, Alfonso Gil, así como de su mujer, Idoia Mendia, secretaria general del PSE, y ante los ataques sufridos en las últimas fechas a diferentes sedes del PNV, PSE y Elkarrekin Podemos», los grupos políticos municipales firmantes de la declaración expresan su «más absoluta condena y enérgico rechazo a estas agresiones a la intimidad personal, a la libertad colectiva, a la democracia participativa y a los representantes políticos de la voluntad popular».
Además de trasladar su solidaridad con su «compañero» Alfonso Gil e Idoia Mendia «en estos momentos de injustificable sufrimiento», también se solidarizan con los partidos políticos que «se han visto amenazados y cuyas sedes han sufrido ataques violentos». Por último, reafirman su compromiso «con el diálogo como instrumento más eficaz, con el respeto al diferente, con la convivencia y con la paz y la libertad como valores supremos».
Cuando Sánchez dijo tres veces seguidas que no iba a pactar con Bildu
Un pacto con los herederos de ETA que ha dejado perplejos a muchos. Sobre todo porque ha sido el propio Sánchez el que de forma reiterada había asegurado que nunca pactaría con Bildu. En una entrevista en Navarra TV hace varios años, lo dijo de forma muy vehemente: «Pero si le estoy diciendo que con Bildu no vamos a pactar, si quieres lo digo 5 veces o 20, con Bildu no vamos a pactar. Con Bildu, se lo repito, no vamos a pactar. Si quiere se lo repito otra vez», dijo Sánchez con tono despectivo al presentador. Ahora, se ha tenido que tragar sus palabras.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

