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Opinión

¿Bipartidismo político o mamporrerismo de la derechita cobarde?

Redacción

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El bipartidismo se reparte las instituciones… y presume de ello.

Bombo y platillo al acuerdo PP y PSOE para el reparto de las instituciones. Hay acuerdo en la renovación del Defensor del Pueblo, el Tribunal de Cuentas y el Tribunal Constitucional. No es un acuerdo del Parlamento. Es un acuerdo del bipartidismo. Y esto es lo grave. Ellos se lo han guisado y ellos se lo han comido ignorando al resto de fuerzas políticas, entre ellas al tercer partido del hemiciclo, Vox, absolutamente ausente del ‘tejemaneje’.

 El acuerdo además, tiene dos importantes peajes. El primero, la salida de Margarita Mariscal de Gante del Tribunal de Cuentas. Era el azote de los independentistas, la que había exigido avales por la malversación de fondos del mal llamado referéndum. Fue la voz de la ley y la justicia frente a la permanente impunidad. Logró helar la sangre de los ‘separatas’ cuando sintieron el peso de la ley sobre sus patrimonios. Ya no estará. Y es caso seguro que quien le sustituya no será tan firme. 

¿Era necesario que el PP pagase este peaje?, ¿se trata del precio que los populares pagan por la enésima ‘operación diálogo’?

Otro de los nombramientos con regalo envenenado es de la magistrada Espejel en el Tribunal Constitucional. Desde el punto de vista profesional y personal para Espejel quizás sea un ascenso. Pero la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional se pierde una presidenta que se había convertido en el azote de los terroristas, en el cerrojo del trato de favor.

Pero es que además, es más que probable que acusen a Espejel de estar contaminada y que la obliguen a quedar fuera de muchos asuntos, así que el PP ha hecho un pan con unas tortas. Y además, tropieza por enésima vez en la misma piedra: el juez nombrado es tan afín y tan evidentemente afín que no podrá pronunciarse sobre nada que de verdad le interese al PP. Y si no tiene pudor los de enfrente se lo harán tener por la vía rápida.

De esta forma tan torpe PP y PSOE se reparten las instituciones de todos. Se irrespeta la autonomía de la Fiscalía nombrando a la que había sido ministra de Justicia antes de ayer. Se ningunea al Supremo desde la presidencia del Congreso. Se minimiza la condena del Constitucional por el ilegal e ilegítimo estado de alarma. Se retuerce el Consejo de Estado, se prostituye el Consejo de RTVE. Y ahora se pretenden repartir los jueces como cromos.

Y todavía hay quien se pregunta por qué el pueblo español ha estallado buscando una alternativa real y no una alternancia.

 

El anzuelo del pescador

  • Pluses antiETA. Según The Objetive, 10 años después del fin de ETA, Interior sigue repartiendo 43 millones sigue repartiendo de pluses antiETA en País Vasco y Navarra.
  • Sánchez rescata a Uribes. Quien fuera ministro de Cultura, José Manuel Rodríguez Uribes, ha sido nombrado embajador de la delegación permanente de España ante la UNESCO
  • Presión fiscal. España es el país occidental donde más ha crecido la presión fiscal durante la pandemia. Matando la gallina de los huevos de oro. ¡Si se puede!

 

 

 

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España

Elecciones autonómicas o juegos florales. Por Jesús Salamanca Alonso

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«El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria».

Trascurrido el 8-M con división, amenazas entre las diversas «tribus» innombrables, desnudos malogrados –aunque ellas mismas se llamen feministas o «feminazistas»– esputos, amenazas e insultos a las periodistas que cubrían la noticia, parece que volvemos a la normalidad diaria que, en estas fechas, son las elecciones de las distintas comunidades, siendo las más cercanas las de Castilla y León.

Tal comunidad, decíamos hace unos días, que tenía sus revoluciones pendientes; incluso León (solo) trabaja por su independencia uniprovincial, otra revolución pendiente y que ya huele. Sigue insistiendo Fernández Mañueco que va a exigir a Vox que, si hay acuerdo, lo sea para toda la legislatura. Él tiene la impresión de que el Mediterráneo estaba sin descubrir hasta que llegó a presidente con su declaración rimbombante. Algo que es lógico y que no se cumplió la legislatura pasada por la falta de cuadros y la división interna del partido que «acaudilla» un tal Santiego Abascal y del que empiezan a mofarse sus seguidores más jóvenes y buena parte de la ciudadanía madura. En fin, si la incompetencia volara…seguramente no nos daría el sol.

Alguien dijo eso de que «éramos pocos y parió la abuela». Pues justamente es lo que está sucediendo en el partido a la derecha del Partido Popular. Abascal se ha ido quedando sin los mejores por las cacicadas que se han impuesto desde la cúpula ultraderechista. Recordarán a Macarena Olona, a Espinosa de los Monteros, la ejecutiva de Murcia y más recientemente a Ortega Smith. Quienes mejor podían conformar los cuadros de gestión están en la calle y durante la campaña electoral tan sólo se ha visto a Abascal. ¿Le molesta que otros chupen cámara? ¿Acaso piensa que le van a destronar de un plumazo por su caudillismo mal enfocado? ¿quiere seguir presumiendo de su enfrentamiento pasado con ETA?

Por mucho que hable Alfonso Fernández Mañueco de exigir compromisos para toda la legislatura, eso no lo puede hacer con Vox porque hay una tremenda deficiencia en sus inexistentes cuadros de gestión. Carece de banquillo, como se dice ahora. Lo estamos viendo en Extremadura y en Aragón, aquí parece que los militantes son más sensatos. En Extremadura ha sido calamitosa la actuación del líder regional de Vox, asesorado por los de más arriba, por eso se están marchando los militantes a chorro. No olviden que los políticos son como los libros de una biblioteca, cuanto más latos están menos sirven.

Casi un 70% de la población extremeña culpa a la formación de Abascal de huir, de no dar la cara y de no haber entendido el voto de las urnas. Han aterrizado en política como podían haber planeado y caído en una vaquería. Si quieren presumir de torpeza, allá ellos, pero la ciudadanía no se lo va a consentir. No deben olvidar que los atropellos se pagan siempre en las urnas y, a veces, antes.

En Castilla y León de prevé un proceso parecido al de Extremadura: «aguanto como que soy fuerte, pero en dos meses te desgasto». Eso no es hacer política, sino terrorismo electoralista y con ello se parece a EH Bildu, pero desde otra perspectiva. ¡Qué poca cabeza tiene el líder extremeño de Vox, si al final acabará claudicando, como dejaba constancia de ello el 53% de los extremeños! La actitud de Vox en Extremadura se conoce en mi pueblo como «enmarranar más al cerdo». En otros tiempos le hubieran «hecho los perrillos» como hacíamos en el colegio a quienes presumían de algo o fantasmeaban demasiado. Y lo hacíamos por su mala fe, tocapelotas, imbécil e insensato.

Tan sólo el 31% de extremeños culpa a María Guardiola del bloqueo por no haber sabido atraerse a los de Santiago Abascal. Posiblemente, la peor noticia para Vox sería convocar ahora mismo nuevas elecciones porque, según las dos encuestas consultadas, esa formación ultraderechista perdería entre dos y cuatro diputados, que sumaría el PP y dos perdería el PSOE.

Si Vox no tiene más que estratagema, esa se combarte con una buena estrategia. Siempre ha sido así. Al PSOE de Extremadura le hundió los engaños del «hermanísimo», las trampas mafiosas de Garrido y la desconfianza de los socialistas. Si se hubieran convocado antes las elecciones generales sería otro el resultado, pero donde no hay mata, no hay patata.

Según veo en una encuesta de Signa Dos para El Mundo, siguen divididos los deseos de los extremeños y mientras uno de cada cuatro apoya que el PSOE permita un gobierno de la derecha pepera en solitario, entre quienes se dicen votantes socialistas, un 40% quiere ese gobierno en solitario del PP. Un 22% de extremeños prefiere que haya repetición electoral porque creen que la ultraderecha acabará de morros contra las urnas. Y créanme que no van descaminados.

El próximo domingo, salvo aprendizaje rápido de Santiago Abascal y sus huestes, en Castilla y León podemos vernos en la misma tesitura que en Extremadura. Sería Mañueco el hazmerreír y Abascal el muñeco de feria. Ni Castilla ni León van a permitir tonterías, ni se va a esperar a que caiga el higo de la higuera o a Abascal lo alumbre San Apapucio, patrón de la estupidez.

Cuando ese santo alumbra, la estupidez y la torpeza ya están instaladas en la persona. Y si no ceden las partes todo lo que haya que ceder, que dejen la política y se vayan a poner copas y cacahuetes a los lupanares de Pedro Sánchez y malversadora señora «catedrática» o a República Dominicana a contar los aterrizajes del Falcon sin transparencia.

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