Europa
Boris Johnson barre a la izquierda y acerca al Reino Unido a un Brexit inminente tras lograr la mayoría absoluta

Los conservadores del primer ministro británico, Boris Jonhson, han alcanzado la mayoría absoluta que buscaban para ejecutar el Brexit, según el recuento oficial de votos de las elecciones generales del jueves en el Reino Unido.
Los conservadores superaron los 326 escaños necesarios para alcanzar esa mayoría absoluta, la mitad más uno de los asientos que componen la Cámara de los Comunes del Parlamento de Westminster.
Cuando se han escrutado 613 de los 650 asientos, los «tories» obtienen 337 escaños, seguidos de los laboristas de Jeremy Corbyn con 200 diputados, mientras que el Partido Nacionalista Escocés (SNP) obtiene 46, el Partido Liberal Demócrata saca ocho, y el resto corresponde a otras formaciones políticas.
La cadena pública BBC estima que los conservadores sacarán un total de 362 escaños.
El SNP de Nicola Sturgen es, junto con los conservadores, el gran vencedor de esta cita electoral ya que la proyección es que sacará 52 de los 59 escaños que tiene Escocia en el Parlamento.
El pro-europeo Partido Liberal Demócrata ganaría 13 escaños, uno más que en la cita electoral de 2017.
El sondeo a pie de urna que divulgaron anoche las cadenas BBC, ITV y Sky anticipó la mayoría absoluta para los conservadores con 368 escaños y otorgó a los laboristas 191 diputados.
Con Johnson como líder, los conservadores dan un gran salto frente a los 317 escaños que habían obtenido en las elecciones de 2017 con Theresa May al frente del partido.
El jefe del Gobierno británico resaltó que la victoria de su formación en estas elecciones permitirá «respetar la voluntad» del pueblo del Reino Unido para ejecutar la retirada de la UE.
Al retener su escaño de la circunscripción inglesa de Uxbridge & Ruislip North, Johnson dijo que los conservadores han recibido un «mandato poderoso» para liderar y «unir» al Reino Unido, e insistió en que hoy mismo empezará el trabajo de centrarse «en las prioridades» de la gente, como la Sanidad y la Educación.
El líder «tory», que llegó al poder el pasado julio en sustitución de May, ha centrado su campaña en la necesidad de ejecutar el «brexit» y cumplir con el calendario fijado del 31 de enero de 2020.
España
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El portaaeronaves Juan Carlos I se renueva con 50 equipos para su nueva propulsión y 35.000 metros de cableado
La gran revisión del buque insignia ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas
Tras casi cuatro meses de trabajos, el buque insignia a L-61 Juan Carlos I estará puesto a flote este lunes 10 de noviembre, antes de iniciar las pruebas de mar previstas para la primera quincena de diciembre, según ha informado la Armada española.
El proyecto, uno de los más relevantes desde la entrega del buque a la Armada en 2010, ha movilizado a más de 300 profesionales y cerca de 40 empresas especializadas , reflejando la magnitud técnica y humana de la actuación. Los trabajos comenzaron el 17 de julio, con la entrada del buque en dique seco , y han incluido actuaciones críticas para garantizar su operatividad durante la próxima década.
El punto central de la modernización ha sido el reemplazo completo del sistema de propulsión, un proceso de alta complejidad que permitirá optimizar el rendimiento energético del buque. Se han desmontado los Pods existentes, desinstalado 48 equipos del sistema anterior e instalado 50 nuevos equipos para sustituir su propulsión de última generación.
El proyecto ha implicado el tendido y conectado de más de 35.000 metros de cableado —tanto de fuerza como de control— y la reutilización y reconexión de otros 31.000 metros ya existentes. Estas tareas aseguran la integración total del nuevo sistema y su compatibilidad con los sistemas eléctricos y de control del buque.
La inmovilización ha incluido un programa de trabajos de varada de gran envergadura: tratamiento de superficies del casco y la superestructura, revisión de hélices transversales, estabilizadores, anclas y cadenas, y la renovación de ánodos y sistemas de protección catódica (ICCP) . También se ha intervenido en el sistema antiincrustante MGPS, se han sustituido o revisado más de 200 válvulas de fondo y se han limpiado y pintado casi 80 tanques y sentinas.
Entre las labores más complejas destacan también las de mantenimiento de los grupos generadores diésel, que han sido sometidas a un «overhaul» completo para garantizar la confiabilidad y disponibilidad necesarias para alimentar los nuevos sistemas de propulsión.
Modernización total
El capitán de corbeta Héctor Arias Macías, jefe de Máquinas del buque, ha subrayado la importancia técnica y humana del proyecto: «La modernización efectuada en el buque se traduce en una mayor confiabilidad de los sistemas y en una mejora sustancial de las condiciones de vida a bordo».
Según explica, las mejoras en habitabilidad se reflejarán en «las zonas de esparcimiento, aseos y cocinas, que se han renovado por completo junto con las cámaras frigoríficas». Arias ha destacado además «la empatía y profesionalidad con la que todo el personal y las empresas implicadas han afrontado el proyecto», y ha reconocido que «ver al buque de nuevo a flote, tras cuatro meses en dique seco, listo para la siguiente misión, nos llena de orgullo e ilusión». Imagen del L-61 al frente de un grupo naval. Armada Española 
Por su parte, Joaquín Pery Bohórquez, jefe de programa de Navantia, ha subrayado «la magnitud de esta inmovilización, tanto en términos de empleo en la Bahía de Cádiz, como en el trabajo conjunto con la Armada para garantizar la plena operatividad del buque y la mejora de la habitabilidad para la tripulación».
Pery ha destacado que «han sido meses de intenso trabajo en los que Navantia se ha involucrado para entregar a tiempo y con la calidad que la Armada requiere», en una actuación que consolida la experiencia del astillero gaditano en el mantenimiento de grandes unidades navales.
El Juan Carlos I, puesto en servicio en 2010, es el buque de mayor tamaño y capacidad de la Armada Española, con una eslora de 231 metros, una cubierta de vuelo apta para aviones AV-8B Harrier II Plus y helicópteros, y capacidad para transportar un batallón completo de Infantería de Marina con sus vehículos y equipos.
Con esta modernización, el buque insignia de la Armada refuerza su papel como plataforma estratégica de proyección anfibia y aérea, preparada para afrontar las nuevas misiones nacionales e internacionales que le sean encomendadas.






