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Internacional

Brasil gira a la derecha: Bolsonaro gana las elecciones y se enfrentará a Haddad en segunda vuelta

Redacción

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El conservador Jair Bolsonaro, candidato del Partido Social Liberal (PSL), ha ganado las elecciones en Brasil con el 47,6% de los votos, según los primeros resultados oficiales, divulgados cuando ha sido escrutado un 85% del censo.

Los primeros datos del Tribunal Superior Electoral (TSE) sitúan en segundo lugar, con el 27,4% de los sufragios, a Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT) y escogido candidato en sustitución de Luiz Inácio Lula da Silva, quien no pudo presentarse por su condición de preso y condenado por corrupción.

Si Bolsonaro no logra superar la barrera del 50%, se enfrentará en una segunda vuelta el próximo 28 de octubre a Haddad, quien aparece muy distanciado del tercero, el laborista Ciro Gomes, que según los primeros resultados tiene un 12,4% de los votos.

La posibilidad de la segunda vuelta fue anticipada por una encuesta a pie de urna divulgada tras el cierre de las mesas por el instituto Ibope, que le adjudicó a Bolsonaro un 45% de los votos válidos, frente al 28% que habría obtenido Haddad.

La jornada electoral, que ha durado 11 horas, transcurrió con normalidad y solo tuvo algunos incidentes aislados. Según el Ministerio de Seguridad Pública, hasta las 15:00 hora local (18:00 GMT) se habían registrado 1.183 delitos electorales, por los que habían sido detenidas 260 personas, entre ellas seis candidatos que se promovían dentro de los lugares de votación.

Además del proselitismo al lado de la urna, el principal delito reprimido fue la propaganda electoral irregular. El Tribunal Superior Electoral, por su parte, informó de que tuvo que sustituir 1.695 urnas electrónicas que registraron fallas, que corresponden tan solo al 0,33 % de los 454.494 artefactos instalados en todo el país.

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2 Comments

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  1. Avatar

    Jvan

    07/07/2019 at 13:45

    Sólo faltaba que hasta en América del Sur estuvieran por delante de España. Este país ha tocado fondo y mucho me temo que sin remedio esta vez. Adobado y macerado en pestilencia bolchevique frente a la resistencia patriota que ha salvado del coma nuestra civilización en el último momento alrededor del mundo.

  2. Jvan

    08/10/2018 at 13:07

    Sólo faltaba que hasta en América del Sur estuvieran por delante de España. Este país ha tocado fondo y mucho me temo que sin remedio esta vez. Adobado y macerado en pestilencia bolchevique frente a la resistencia patriota que ha salvado del coma nuestra civilización en el último momento alrededor del mundo.

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España

El ajedrez de las plazas: cómo EE. UU. usa Ceuta y Melilla para castigar a Sánchez

Redacción

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El ajedrez de las plazas: cómo EE. UU. usa Ceuta y Melilla para castigar a Sánchez

La administración Trump no duda de la españolidad de Ceuta y Melilla, pero ha convertido su soberanía en una moneda de cambio para presionar a un Gobierno español cuya deriva ideológica considera una amenaza para sus intereses estratégicos.

La geopolítica del siglo XXI no se escribe con proclamas solemnes, sino con cálculos fríos y movimientos silenciosos. En el tablero del Mediterráneo occidental, dos peones negros, Ceuta y Melilla, se han convertido en el centro de una partida mucho más compleja de lo que sugieren sus fronteras. La tensión entre España y Marruecos, siempre latente, ha sido reavivada por un jugador externo: Estados Unidos. Pero la jugada de Washington no responde a una duda histórica sobre la españolidad de las ciudades, sino a un castigo calculado contra la gestión de Pedro Sánchez, un líder cuya política exterior ha irritado hasta el extremo a su principal aliado atlántico. Mientras Marruecos consolida su papel de socio preferente de EE. UU., España paga el precio de una deriva que Washington considera no solo errónea, sino peligrosa.

Durante años, la estrategia de EE. UU. en el norte de África ha sido clara y consistente: fortalecer a Marruecos como pilar de estabilidad regional. Washington ha suministrado a Rabat armamento avanzado, cooperación en inteligencia y un respaldo diplomático incondicional. Esta alianza, profundizada en el marco de los Acuerdos de Abraham y con el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara, ha convertido a Marruecos en un actor clave para la seguridad y los intereses estadounidenses. En este escenario, la tradicional relación con España, socio de la OTAN, ha pasado a un segundo plano, condicionada por la sintonía ideológica y estratégica con el gobierno de turno en La Moncloa.

La administración Trump, en su segunda etapa, ha elevado la presión a niveles sin precedentes. Las razones no son un misterio: el Gobierno de Sánchez ha adoptado una serie de decisiones que chocan frontalmente con los intereses de Washington. En 2024, España, junto a Irlanda y Noruega, reconoció un Estado palestino, una medida que provocó el enfado de Israel y, por extensión, de EE. UU. Sánchez ha profundizado los lazos con la República Popular China y su Gobierno ha sido acusado de tener «lazos con redes criminales chinas y venezolanas»4. La gota que colmó el vaso fue la negativa de España a permitir el uso de sus bases para las operaciones estadounidenses contra Irán. Esta decisión fue percibida en Washington como una traición a la alianza atlántica. El castigo, como veremos, no tardaría en llegar, y Ceuta y Melilla serían el vehículo perfecto.

La intoxicación y la realidad: el doble juego de Washington

La reciente crisis migratoria en Ceuta, con la entrada de decenas de miles de personas en pocos días, fue el detonante de una nueva ofensiva diplomática. Círculos próximos al Gobierno español y analistas internacionales no dudaron en calificarla como una «guerra híbrida» orquestada por Marruecos con el beneplácito, cuando no el estímulo, de sus aliados. Testimonios recogidos por The New York Times señalaban que los agentes marroquíes «las ondearon para que pasaran», permitiendo que abrumaran la valla con relativa facilidad, en lo que se interpretó como una presión de Rabat a Sánchez tras su visita a Argelia, la rival regional de Marruecos8. La reacción de EE. UU. fue reveladora.

Primero, llegaron las filtraciones sobre un informe del Congreso que describía Ceuta y Melilla como «bajo administración española» y «localizadas en territorio marroquí»310. Aunque no se tratara de una postura oficial, su valor simbólico era inmenso: era la primera vez que una cámara legislativa de EE. UU. ponía por escrito una duda sobre la soberanía española510. El texto, redactado por el congresista republicano Mario Díaz-Balart, un aliado de Trump y Rubio, fue incluido en un proyecto de ley que financia a Israel, conectando directamente la presión con la política exterior de Sánchez710. El propio Díaz-Balart había declarado que Sánchez «parece priorizar las relaciones con los dictadores de Irán, Cuba y Venezuela en lugar de con Estados Unidos»5.

Sin embargo, la jugada maestra llegó días después. Ante la alarma generada en España por estas filtraciones, el Departamento de Estado salió al paso de forma aparentemente tranquilizadora. Un portavoz estadounidense se apresuró a afirmar que EE. UU. reconocía Ceuta como territorio español1. El gesto pareció una victoria diplomática para el Gobierno Sánchez, pero la declaración contenía un veneno letal: Washington criticaba duramente al Gobierno español por su «negativa a defender» las plazas de una «invasión migratoria»1. El mensaje era diabólicamente inteligente: reconozco tu propiedad, pero te acuso de no ser capaz de defenderla. Con una sola frase, EE. UU. se lavaba las manos sobre la soberanía mientras hundía a Sánchez en el fango de la incompetencia y la debilidad.

«La estrategia de Washington es de una sofisticación brutal: no cuestiona la españolidad de Ceuta y Melilla, pero la convierte en irrelevante al acusar a Sánchez de no protegerla. Es una forma de decir: el título de propiedad es válido, pero el inquilino es un desastre que expone la casa a todo tipo de peligros. El verdadero mensaje no va dirigido a Marruecos, sino a los españoles.»

Este doble juego se enmarca en una estrategia más amplia. La inclusión de las plazas en un informe del Congreso sugiere que Washington está dispuesta a usar su poder económico y político para influir en sus aliados, especialmente cuando considera que sus políticas son contrarias a sus intereses9. La ecuación es simple: mientras Marruecos es un «socio fiable», la España de Sánchez es un aliado problemático que necesita ser corregido.

El papel de Marruecos: el beneficiario estratégico

En esta partida de ajedrez, Marruecos juega sus cartas con una habilidad excepcional. Rabat ha logrado mantener un equilibrio que le permite beneficiarse de la tensión entre España y EE. UU. sin necesidad de un enfrentamiento directo con Madrid sobre Ceuta y Melilla. La crisis de Ceuta y las declaraciones estadounidenses refuerzan, al menos temporalmente, el papel de Rabat como actor clave en la ecuación mediterránea.

La relación de España con Marruecos ha estado marcada por la cuestión del Sáhara Occidental. La sorprendente reversión de Sánchez en 2022, cuando apoyó el plan de autonomía marroquí para el Sáhara, pareció abrir una nueva etapa de entendimiento. Sin embargo, esta mejora fue efímera. La estrategia marroquí es clara: utilizar su influencia sobre la migración y su estatus de aliado estadounidense para obtener concesiones, no solo en el Sáhara, sino también en el contencioso de las plazas soberanas. La pasividad —cuando no connivencia— de las autoridades marroquíes durante la crisis de Ceuta es una prueba de que Rabat sabe cuándo y cómo ejercer presión8.

Conclusión: la lección de la soberanía responsable

La postura real de Estados Unidos no es una duda sobre la legitimidad histórica de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla. Es una crítica demoledora a la falta de responsabilidad del Gobierno de Sánchez en la defensa de esa soberanía. Washington está diciendo al mundo: España puede tener el título, pero no tiene la capacidad de ejercerlo de forma efectiva. Esta distinción es crucial. La soberanía no es un derecho abstracto, sino un ejercicio práctico de autoridad, control y defensa. Y en este terreno, Sánchez ha sido demostrado vulnerable.

La lección para los españoles es clara. La integridad territorial no se defiende solo con proclamas históricas, sino con políticas exteriores coherentes, con lealtad a los aliados que comparten nuestros valores y con una gestión firme de las fronteras. La deriva progre de Sánchez, su acercamiento a regímenes autoritarios y su confrontación con Israel y EE. UU. han dejado a España aislado y expuesto. Ha convertido al país en un socio secundario para Washington, que prefiere apostar por la fiabilidad marroquí.

Marruecos, como aliado estratégico de EE. UU., sale reforzado de esta crisis. España, en cambio, recibe un aviso que puede ser el último de una serie. La próxima vez que miles de personas intenten entrar en Ceuta o Melilla, la respuesta de Washington podría no ser una ambivalente crítica a Sánchez, sino un silencio aún más elocuente. La soberanía de las plazas es y será española, pero su protección efectiva depende de un Gobierno que entienda que la libertad y la soberanía van de la mano de la responsabilidad y la lealtad. Algo que, lamentablemente, parece estar fuera del alcance de la actual administración socialista.

Fuentes Consultadas

Fuente País Enfoque Principal
POLITICO 🇪🇺 UE Declaraciones del Dept. de Estado apoyando la soberanía pero criticando a Sánchez.
Yabiladi 🇲🇦 Marruecos Análisis del informe del Congreso y las declaraciones de Díaz-Balart.
Brussels Signal 🇪🇺 UE Detalles sobre el texto del informe y la campaña de presión.
The Atlantic 🇺🇸 EE. UU. Contexto sobre la crisis y las investigaciones de corrupción en España.
UNN 🇺🇦 Ucrania Recopilación de las críticas de EE. UU. a la gestión de la frontera.
CiberCuba 🇨🇺 Cuba Análisis de la presión de EE. UU. en el contexto de las tensiones con Cuba.
YourAnonCentral (X) 🌐 Internacional Hilo resumiendo la conexión entre el informe, Rubio y la financiación a Israel.
The New York Times 🇺🇸 EE. UU. Reportaje sobre la crisis migratoria y la posible connivencia marroquí.
Cuba Headlines 🇨🇺 Cuba Análisis profundo de las implicaciones del informe y la presión estadounidense.
Morocco World News 🇲🇦 Marruecos Análisis detallado del contenido del informe y su contexto político.

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