España
Carta al Rey de la «Plataforma Elecciones Transparentes» sobre el pucherazo
Rafael Palacios y Sandra Gutiérrez (Remitido).- Majestad: Los miembros de la Plataforma Elecciones Transparentes nos vemos en la obligación de informarle de algo que ya es del dominio público en las redes sociales y en nuestra página web para cientos de miles de españoles: el fraude electoral ocurrido en las pasadas elecciones generales. Es de la máxima urgencia que su Majestad conozca los fundamentos de esta afirmación y que recogemos en la denuncia que hemos interpuesto a tal efecto ante la Audiencia Nacional el pasado 24 de junio, y que le enviamos.
Sabemos que no es la primera vez que esto ocurre, por desgracia, y siempre que ha gobernado el PSOE, pero esta vez ha sido flagrante y definitiva, porque pretenden convocar nuevas elecciones cometiendo el mismo fraude con peores resultados aún para el pueblo español. De no impedirse este nuevo pucherazo que ya anuncia Tezanos con mayoría absoluta para el PSOE, sería el fin de la monarquía parlamentaria y del Estado de Derecho en España, así como de la paz social, provocando un nuevo enfrentamiento sangriento. Este enfrentamiento está anunciado en numerosas profecías*.
Por ello, le remitimos nuestra denuncia con el ruego de que la examine y la tenga en cuenta para obrar en consecuencia impidiendo un nuevo golpe de Estado por los mismos que lo dieron en febrero de 1936, con las consecuencias que todos conocemos, y en 1931, por el que les entregó el poder su antepasado Alfonso XIII. Por el bien de España que le ha sido encomendada, por la sangre de los mártires y de los caídos en la guerra civil, le pedimos encarecidamente que evite por todos los medios una nueva guerra civil en España, a la que vamos encaminados.
Cuente con nosotros para lo que necesite, y rogamos a Dios que le dé la gracia y la luz para estar a la altura de lo que el pueblo español está esperando de Su Majestad.
*profecías tan fiables como las de Ezquioga y Garabandal, donde se anunció una nueva revolución comunista en España:
https://www.publico.es/sociedad/verano-1931-aparicion-virgen-vaticinaba.html https://www.garabandal.org.es/index.php/profecias
NOTA
La Plataforma Elecciones transparentes hace un llamamiento a todos los españoles para que pongan en un juzgado la denuncia que esta Plataforma ha presentado en la Audiencia Nacional, que se puede hacer incluso de forma anónima. También hace un llamamiento a los excluidos del censo en las elecciones del 28-A, para que contacten con la Plataforma para presentar una denuncia colectiva.
Para obtener información:
https://eleccionestransparentes.wordpress.com/category/acciones-de-la-plataforma/
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
